ARTÍCULOS DE DICIEMBRE DE 2025
-
El grito profético de los
cristianos de la provincia de Santa Elena… a favor
de Jorge Glas
-
Tejer la esperanza desde los
de abajo… porque no hay más alternativa
-
Chile: “¡Vientos de muerte!”
… gracias a un sucesor del dictador Pinochet
-
Navidad o la vulnerabilidad
compartida… porque Dios se hace débil como un niño
-
Testamento 2025… para que muera lo peor.
1. EL
GRITO PROFÉTICO DE CRISTIANOS DE LA PROVINCIA DE SANTA ELENA, Pedro Pierre
La crueldad
de los malos tratos impuestos a Jorge Glas en la cárcel del Encuentro ha
removido la conciencia y el corazón de “la Iglesia viva” de la provincia de
Santa Elena. Frente a un gobierno indolente y criminal -por permitir las
torturas que sufre Jorge Glass, la desaparición forzada de 4 niños raptados,
desmembrados y quemados por un grupo de las Fuerzas Armadas, el asesinato de 3
indígenas de Imbabura por los mismos militar…- unos cristianos alzan su voz y
escriben una sentida carta a su obispo para que intervenga en favor de Jorge
Glas, injustamente alzado como un trofeo político por el mismo presidente que
lo mandó hace poco en una cárcel inacaba en sus 2/3ª partes.
He aquí la
carta que ha de alegrarnos por su valentía, conmocionarnos y provocarnos a
actuar.
“Santa Elena,
24 de noviembre de 2025.
Monseñor Iván
Minda, obispo de la diócesis de Santa Elena,
De nuestras
consideraciones.
Nosotros/as,
miembros de la Iglesia viva que camina en esta diócesis, nos dirigimos a usted
como nuestro Pastor para expresarle una profunda inquietud que se agranda cada
día.
En la cárcel
que están construyendo en la comuna ‘Junta del Pacífico Julio Moreno’, se
encuentra recluido el Ing. Jorge Glass; por conocimiento de personas de suma
confianza, sabemos que la situación de salud, cuidados médicos y demás, es
totalmente una tragedia; más allá o no de lo injusto de su libertad, sabemos
que está teniendo un trato de tortura física, psicológica y moral.
Como
creyentes en el Señor de la vida, creemos que, por encima de las leyes, está la
consideración de su dignidad como hijo de Dios, como ser humano; al estar la
cárcel en el territorio de nuestra Iglesia de Santa Elena, tenemos la
obligación evangélica de recordar lo que nos dice el evangelista Mateo: “Estuve
en la cárcel y me fueron a ver” (Mt. 25,36).
Creemos que,
igualmente usted como pastor de esta Iglesia que camina, debe alzar su voz
profética, seguir el camino del Evangelio y ser guía para nosotros los miembros
caminantes según el capítulo 25 de Mateo nos da pauta a seguir: No podemos
permitir que en nuestra diócesis se atropelle la dignidad de nadie, por más
delincuente que sea. Tampoco queremos que se nos marque indolentes, cómplices o
silenciadores de atropellos humanos.
Monseñor
Iván, guíenos y sea el profeta que necesitamos en una Iglesia tan dolida y
golpeada por la violencia; Queremos que nos dé esperanza, que siembre unión, no
miedo ni venganzas, sino paz basada en la justicia.
Reciba esta
carta como expresión del deseo de creyentes en el Dios de la vida y vida en
abundancia.
Muy
atentamente,
Miembros de
la Iglesia viva.”
(Siguen
muchas firmas con nombres, apellidos y número de cédula de identidad).
Que
esta carta sea un ejemplo para muchas “Iglesias vivas” en todo el Ecuador. La
‘sangre de Abel’ sigue abundantemente derramada en nuestro país: “Clama la
sangre de tu hermano y su grito me llega desde la tierra. En adelante serás
maldito” (Génesis 4,10-11). Y, como en tiempos del apóstol Santiago, “el
salario de los trabajadores que cosecharon (nuestros) campos se ha puesto a
gritar, pues ustedes no les pagaron; las quejas de los segadores ya habían
llegado a los oídos del Señor de los ejércitos… Condenaron y mataron al
inocente, pues ¿cómo podía defenderse?” (5,4-6). El mismo Jesús de Nazaret
advierte: “Al final recaerá sobre ustedes toda la sangre inocente que ha sido
derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de
Zacarías, hijo de Baraquías, al que ustedes mataron ante el altar, dentro del
Templo. En verdad les digo: Esta generación pagará por todo eso” (Mateo
23,35-36).
Que,
junto a la carta de nuestros hermanos de la provincia de Santa Elena, resuenen
en nuestros oídos las palabras de Dios del Génesis, de Santiago y de Jesús. No
podemos quedarnos “indolentes, cómplices o silenciadores de atropellos
humanos”. Si no, algún día, escucharemos también nosotros las palabras de Yahvé
a Caín: “¿Dónde está tu hermano?” ¿Responderemos como Caín? “No lo sé. ¿Soy
acaso el guardián de mi hermano?" (Génesis 4,9).
¡Urgente: Ya somos 4,000! ... ¿y tú qué
esperas para firmar y difundir? https://c.org/fYRqWcjzWb
2. TEJER LA ESPERANZA DESDE LOS DE ABAJO, Pedro Pierre
El fin de año
es un tiempo propicio para hacer evaluaciones personales, familiares, sociales…
con fondo de esperanza que nos trae la Navidad. ¡Qué caos, nuestro mundo,
nuestro país y algunas vidas! … en gran medida por el sistema perverso de
organización social neoliberal, una educación en bancarrota que no educa en
valores y las Iglesias que se olvidan de los pobres.
En Noruega premian como Nobel de la paz
a una venezolana que pidió a los gringos invadir su país; por suerte,
manifestaciones significativas hicieron que no pudiera asistir a la entrega del
premio ni hacer un discurso en presencia de los presidentes de Ecuador,
Argentina y Panamá. En Gaza la paz pactada por el intermedio de Trump “¡es peor
que la guerra!”.
En Ucrania el
presidente no sabe donde encontrar soldados para ir a hacerse matar en el
frente de los combates donde los rusos avanzan sin cesar. El Consejo europeo no
sabe que inventar para vender armamiento a Ucrania para salvar las economías
europeas. Los gringos se esmeren en diseñar cuentos y matar lanchas de
pescadores que llaman narcotraficantes, para encontrar pretextos afín
bombardear inexistentes cuarteles de drogas en Venezuela, Colombia y México que
no se arrodillan frente a la bestia capitalista que ya perdió su hegemonía.
En Ecuador se multiplican los escándalos
en torno al presidente: tráfico de drogas en los barcos bananeros de sus
empresas, millonarios contratos con empresas fantasmas que iban a solucionar
las crisis sanitaria y energética. El gobierno nos quiere hacer crecer que los
4 ‘NO’ rotundos a la Consulta nacional son el resultado de otra manipulación o
‘influjo síquico’ correísta que se aprovecha de la ignorancia popular para
impedir los éxitos de un presidente ausente e incapaz. La Asamblea se toma
vacaciones porque no sabe qué hacer frente al rechazo nacional masivo de los
proyectos de ley que envía el ejecutivo, mientras los asambleístas traidores se
esconden de los periodistas sin saber cómo cobrar para votar con el grupo
parlamentario gobiernista. La justicia busca un apoyo popular que no le viene
de ninguna parte al empezar un juicio al ex presidente Moreno también traidor
que se llevó con sus familiares unos 70 millones de dólares…
Al nivel
eclesial no parecen muy halagadoras las opciones del papa León 14 y nos
alejamos de la herencia del papa Francisco: ‘¡Un paso adelante y 2 para atrás!’
Para honrar su nombre -el papa León 13 defendió los derechos de los
trabajadores contra el capitalismo salvaje del final del siglo 19- el papa León
14 insiste en la defensa y promoción de los Derechos Humanos en una institución
que no los respeta… en particular con las mujeres. La sinodalidad espera una
misa de entierro mientras el clero confirma su patriarcalismo clerical, su
tradicionalismo piramidal, su legalismo medieval… La primera Carta apostólica
de León 14 sobre ‘el amor a los pobres’ -legado del papa Francisco-: una
maravilla que se atreve a decir que ‘los pobres son el centro de la Iglesia y
de la sociedad’… ha sido acogida entre
el clero con un silencio sepulcral. ¿Y quién sabe de la segunda Carta escrita
por el papa León 14?
¿Qué nos
queda a los hombres y mujeres de buena voluntad, a los humanistas con mística
revolucionaria, a los militantes de izquierda con sueño socialista, a los
cristianos de a pie que siguen a un Jesús liberador? Nos queda confirmarnos en
nuestras opciones por los pobres y sus causas, tanto en lo social como en lo
espiritual. Nos queda seguir creyendo en el testimonio de monseñor Oscar
Romero, sellado por el martirio y su calificación de ‘santo’: “¡Fuera de los
pobres no hay salvación!” Nos queda la proclama vieja de 80 años del escritor
francés Jorge Bernanos: “¡Los pobres salvarán al mundo!” Nos queda el
nacimiento de Jesús que nos viene a revelar a un Dios padre, madre y librador
desde la pobreza y desde los pobres organizándose en un Reino de fraternidad y
justicia.
Esta es la
esperanza y la fortaleza que nos regala la Navidad… escondidas tras el derroche
de luces, árboles gigantes, personajes elegantes de un belén consumista, papas
noeles regalones, cena navideña espléndida, un niño Jesús más blanco que la
nieve… Esperanza y fortaleza muy escondidas… pero más necesarias que nunca,
para que nos mantengamos inquebrantables. Recordemos 2 frases de Jesús de
Nazaret: “El que pone la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el
Reino de Dios”. El ‘arado’ de Jesús es su opción por la pobreza digna, por las
causas de los pobres y por la lucha incansable contra la miseria y el sistema
neoliberal que la promueve. “No temas, pequeño rebaño, porque al Padre de
ustedes le agradó darles el Reino”. La esperanza se teje con los de abajo,
herederos del Reino: Esta es nuestra fortaleza. Si estamos en esta lucha,
¿quién contra nosotros?
3. CHILE:
‘¡VIENTOS DE MUERTE!’, Pedro Pierre
Es la
advertencia que nos hace el presidente Gustavo Pedro después de las elecciones
chilenas del domingo pasado: "Por el sur y por el norte vienen los
vientos de la muerte". Los ‘vientos del norte’ hacen alusión al enorme
despliegue militar norteamericano, dicen, para combatir al narcotráfico en
Venezuela, pero también en Colombia y otros países El presidente Trump felicita
a sus militares por haber destruido unas decenas de pequeñas embarcaciones
tanto en el Caribe como en el Pacífico, declaradas ‘transportes’ de drogas sin
más averiguar y cuyos muertos superan los 50… ¡mientras varios países reclaman
por el asesinato de sus pescadores!
Es
curioso que el presidente Noboa no se preocupe de posibles bombardeos
norteamericanos ya que somos el mayor país del planeta en exportación de
drogas: ¡el 87% del comercio mundial! … mientras Venezuela exporta sólo el 7%.
¿Por qué será Venezuela el objetivo prioritario?... ¡Me huele a petróleo!
A
estos ‘vientos de muerte’ en del norte gringo, se añaden otros vientos de
muerte provenientes del sur, porque, según el mismo presidente Petro, el nuevo
presidente del Chile, José Antonio Kast, es “nazi o hijo de nazi”. Esta
realidad llama la atención porque ganó con 58% de la votación frente al 42%
otorgado a su contrincante, una mujer, Jeannette Jara, del partido comunista
chileno.
Lo
llamativo de esta elección chilena radica en que los resultados siguen el mismo
patrón o libreto que en otros países latinoamericanos sumisos en las mismas
crisis: inseguridad, desempleo, costo de la vida, violencias, asesinatos,
degradación sanitaria y educativa… Curiosamente la gente vota por una
profundización de estas crisis sin darse cuentas de las mentiras que les
presentan los candidatos. Esto es el caso de los países del sur: Argentina,
Bolivia y Chile… que en vez de enfrentar estos “vientos de muerte”, los van
confirmando en las urnas. La razón es el sistema neoliberal que controla, para
su beneficio, ¡los medios de comunicación tanto nacionales -TV, radios y
periódicos- como personales -los celulares! Es lo que pasó y está pasando en
Ecuador. Las victimas que son decenas de millones -desempleados, enfermos,
míseros, desertos escolares, migrantes, pequeños traficantes de drogas…- votan
por sus victimarios: ¡Es el gran logro de la democracia neoliberal!
¿Estarán
en marcha el despertar y la puesta en marcha de otro sistema de vida y de
organización social, política y económica? Curiosamente, en el mismo Chile,
hubo en la tarde del mismo día de las elecciones, ¡una manifestación contra el
presidente recién elegido! En Ecuador, 7 meses después de la elección del
presidente Noboa, se habla ya de “muerte cruzada” -tal como le tocó al
presidente Lasso- y de ‘destitución’ por incumplimiento de funciones
presidenciales… Frente a estos ‘vientos de muerte’, ¿no estará despertando en
nosotros “el jaguar” -otra advertencia del presidente Petro- que representa
nuestra rebeldía y nuestra capacidad de tomar nuestro destino en nuestras
propias manos?
Pero,
volvamos a Chile donde la Conferencia Episcopal Chilena manifestó al nuevo
presidente su "disposición a colaborar en todo aquello que favorezca la
justicia, la fraternidad y la paz social”. Luego desarrolla 3 reflexiones
llamativas. Primero habla de la "fuerza de la razón frente al orden
autoritario” porque el presidente ha asegurado que será un gobierno “de mano
dura para restaurar el orden a toda costa”. Los obispos lanzan una advertencia
ante cualquier tentación de abuso estatal: "La elección presidencial
renueva la esperanza de avanzar hacia un país donde la fuerza de la razón
prevalezca siempre sobre la razón de la fuerza". Y recuerdan que la paz
social no se impone por decreto ni por fuerza policial, sino por la
"razón" y la "reconstrucción de vínculos".
La segunda
preocupación de los obispos se relaciona con los migrantes en Chile. Recuerdan
los obispos al presidente: "Nos preocupa la creciente denigración de
migrantes y personas vulneradas. Reiteramos nuestro compromiso por la vida, la
dignidad humana y la protección de los más débiles". Le dicen al
presidente electo, quien se declara católico practicante, que su fe no puede
disociarse del "rostro herido de los pobres".
Finalmente,
los obispos encomiendan al presidente una tarea de "lucidez y
generosidad", reconociendo la "desconfianza en las
instituciones". Saben que el presidente está vinculado al grupo muy
tradicionalista de Schoenstatt, un movimiento católico de origen alemán. Los
obispos se posicionan como Iglesia abierta a las preocupaciones de los
chilenos: "Como pastores de la Iglesia Católica que peregrina en Chile,
reafirmamos nuestra vocación de contribuir al bien común desde la misión que el
Evangelio nos confía".
Si el
presidente quiere ser un discípulo del dictador Pinochet, los obispos quieren
imitar la valentía de muchos obispos, en particular con la Vicaría de la
Solidaridad, a favor de los Derechos Humanos frente a las innumerables
desapariciones y asesinatos de la dictadura de Pinochet.
Ayudemos a
nuestros obispos ecuatorianos a ser más proféticos en la situación catastrófica
de los Derechos Humanos en nuestro país y frente a un sistema neoliberal que
provoca muchas violencias, muchas muertes y mucha desatención con relación a
los más pobres, en particular en la salud, la educación, el desempleo y la
inseguridad.
4. NAVIDAD
ES LA VULNERABILIDAD COMPARTIDA, Pedro Pierre
La Navidad es
el mayor escándalo religioso, la locura del Dios cristiano: Con Jesús la
trascendencia y la divinidad se hacen humanas, débiles, vulnerables, sufridas,
asesinadas… Ya se terminó de buscar a Dios en un cielo que no existe por lo
hemos inventado los humanos. Después de nacer Jesús en Belén, los que nos
decimos cristianos deberemos buscar a Dios en lo humano, pero en lo humano
despreciado, humillado, maltratado, empobrecido, asesinado. Ese es el sentido
de la palabra ‘encarnación’. Desde aquella fecha -que cambió la era humana- se
tiene que buscar a Dios en los pobres y en los que nos hacemos pobres con
ellos, porque Jesús nació pobre, vivió pobre, eligió a los pobres para cumplir
su misión del Reino y murió pobre torturado y ejecutado como “los 4 de las
Malvinas”. Es lo que dice san Pablo a los Filipenses y comienza advirtiéndonos
muy claramente: “Tengan las mismas disposiciones que estuvieron en Cristo
Jesús: Él, siendo de condición divina, no se aferró a su igualdad con Dios,
sino que se redujo a nada, tomando la condición de servidor, y se hizo
semejante a los hombres. Y encontrándose en la condición humana, se rebajó a sí
mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte en una cruz”. ¡Vaya
presentación del Niño Dios!
Jesús
nos cambió la religión: Se terminó el Dios todopoderoso que resuelve nuestros
problemas. En Jesús, Dios se hace ‘don nadie’; no es ‘Señor de los Señores’,
sino servidor -algo parecido a los esclavos-, hasta la muerte de cruz, la más
deshumanizadora que podía haber. La trascendencia se desvela en lo más bajo que
existe en la condición humana: el sufrimiento extremo y la degradación más vil,
por solidaridad con los más maltratados, para que nadie pueda decir: “Dios no
conoce el sufrimiento por él que estoy pasando”. Jesús es el desvelo de la
maldición humana. ¿Es éste el Dios que creemos? O ¿nos hemos fabricado un Dios
a nuestra medida, más tranquilizante, más divino, más brilloso? Es más fácil
sobarle los pies al crucificado que seguirlo en sus opciones, descritas por san
Pablo: ‘No aferrarse a la divinidad, aceptar ser nada, pasar su tiempo en
servir, identificarse con los más ultrajados, levantar a los inservibles y
desechables, morir bajo la tortura sádica’.
Al
identificarse con los más miserables, el niño de Belén ya nos grita: “¡Nunca
más!” ¡Nunca más nacer relegado entre los animales! ¡Nunca más huir para
escapar a los perversos adinerados! ¡Nunca más pasar hambre toda una vida!
¡Nunca más ser apedreada por ser mujer! ¡Nunca más morir de enfermedades
catastróficas! ¡Nunca más pasar de largo frente al moribundo! ¡Nunca más
venderse por 30 monedas! ¡Nunca más perder la dignidad frente a los poderosos!
¡Nunca más sentirse abandonado por un Dios que no es el Dios de Jesús! ¡Nunca
más viernes santos sin domingos de resurrección! En Jesús palestino Dios se
hizo pobre para que terminaran de una vez las desigualdades, la discriminación,
el machismo, la explotación, el racismo, el odio, la venganza, los crímenes, las
guerras signos de ambición descarada, la destrucción de la naturaleza para
alcanzar un poder destructor… Dos mil años después, parece que vivimos en un
mundo que se ha equivocado de Dios y en un cristianismo que se ha olvidado de
Jesús de Nazaret. “Cuando la Iglesia se organiza como poder sagrado separado,
traiciona al Dios que nació fuera del sistema”, escribió Leonardo Boff en su
libro ‘Iglesia, carisma y poder’ (1981).
Belén, año
cero, es el mundo al revés: lo divino está en lo humano y no en las iglesias y
los templos; lo sagrado está en lo cotidiano y lo profano de la vida sencilla y
no en objetos y personas consagradas; la fe está en la fraternidad sin frontera
y no en la oración desencarnada; la salvación no está en los sacramentos sino
en aquellos que son, desde la primera Navidad, el gran sacramento del Dios de
Jesús: los pobres. Por eso clamaba monseñor Romero, -¡san Romero de las
Américas!-: “¡Fuera de los pobres no hay salvación!” ¿Esto el centro de nuestra
fe, tal como invita a creerlo el papa León 14 en su primera Carta encíclica:
“Estoy convencido de que la opción preferencial por los pobres genera una
renovación extraordinaria tanto en la Iglesia como en la sociedad… La condición
de los pobres representa un grito mundial que interpela constantemente nuestra
vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente
a la Iglesia… El compromiso en favor de los pobres y con el fin de remover las
causas sociales y estructurales de la pobreza, aun siendo importante en los
últimos decenios, sigue siendo insuficiente… No es posible olvidar a los pobres
si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del
Evangelio y fecunda todo momento histórico… Dios no vino a salvarnos desde
arriba, sino caminando con nosotros”. ¡Palabras sorprendentes en la Navidad
actual que se ha vuelto un derroche escandaloso que hace a los pobres más
empobrecidos, descartables y molestosos!
La Navidad
nos confirma que Dios no busca súbditos arrodillados, sino valientes
compañeros de camino. “Los llamó amigos y no siervos”, dijo Jesús, aclarando
así que clase de ‘fieles seguidores’ él busca ayer, hoy y mañana. La Navidad,
entonces, no es solo la cercanía de Dios, sino la redefinición radical de
toda relación de poder que debe ser servicio, de economía que debe ser
equitativa y de sacralidad que debe ser compartida entre todas y todos. En el
pesebre de Belén no hay tronos, ni castas, ni privilegios, sólo la
vulnerabilidad compartida. Desde el comienzo, es lo que quiso Jesús. Luego
inició su misión que fue crear un ‘Movimiento por el Reino’, es decir una
comunidad de amigos y amigas que caminan juntos hacia una humanidad
reconciliada que cura, libera y comparte el pan desde la solidaridad organizada
con los pobres.
Les deseo de
todo corazón que haya algo de eso en su celebración de la Navidad.
‘TESTAMENTO’ 2025, Pedro
Pierre
Es muy oportuna esta costumbre de transcribir el testamento del viejo año que se va, porque ofrece una manera humorística de decir verdades sin herir, denunciar errores garrafales y abrir caminos de esperanza para el año nuevo 2026.
Regalo al presidente
Noboa una docena de boletos de avión para que visite a Ecuador a lo menos una
vez al mes o se quede definitivamente en Oceanía.
Regalo todas mis
escobas para barrer la corrupción de los organismos de la justicia ecuatoriana.
Regalo mis mejores
lentes a los comandantes del ejército para que puedan hacer la diferencia entre
una persona y un animal.
Regaló a Trump el
costo de unas vacaciones obligatorias a la isla de Hawái para que termine allí
el resto de sus días.
Regalo mis zapatos a
los padrecitos que viven en las nubes para que caminen las calles de los
suburbios y de los campos con el fin de organizar comunidades liberadoras.
Regalo mis esferos a
los obispos para que recojan las palabras de los pobres organizados porque son
Palabras de Dios.
Regalo a un productor
de cine el costo de una película de horror sobre lo obsceno que lo está pasando
el expresidente Jorge Glase, porque es “prohibido olvidar” tantas persecuciones
contra él.
Regalo mis mejores
felicitaciones a l@s jóvenes de la Generación Z que comienzan por el final:
regenerar la fraternidad y la justicia.
Regalo mi máximo
galardón de “Honoris causa” al ex presidente Rafael Correa para honrar su
memoria -la ‘década ganada’- y su liderazgo internacional.
Regalo mil aplausos al
pueblo de Cuenca que protege sus fuentes de agua y defiende sus recursos
naturales.
Regalo felicitaciones
al alcalde de Guayaquil por su dedicación al servicio de la ciudad y su
valentía contra los procesos políticos que le inventan.
Regalo ánimo a los
Indígenas por liderar la resistencia al neoliberalismo imperante y ofrecer 4
vidas para hacer respetar sus derechos colectivos.
Regalo mi orgullo
nacional a los ecuatorianos que ganaron por 4 a 0 en la consulta popular,
augurándoles nuevas victorias electorales para el año que viene.
Regalo cierta cantidad
de dinero para la detección de droga en los contenedores de banano de
exportación a Europa.
Regalo mis últimos
dólares a los Pueblos de la Amazonía para que logren el reconocimiento de sus
derechos en los tribunales internacionales.
Regalo mi avioneta
particular para los norteamericanos instalados en Manta para que puedan
regresar gratis inmediata y definitivamente a Estados Unidos.
Regalo mis lágrimas al
Pueblo palestino para despertar más solidaridad internacional contra el
genocidio del que están víctimas por parte del gobierno de Israel.
Regalo mi solidaridad
con el Pueblo de Venezuela que, desde su trinchera del poder comunal, detiene
la agresión militar del imperialismo norteamericano.
Regalo mi rechazo a
las manipulaciones electorales al conteo de votos en Honduras para que logren
mantener su soberanía nacional.
Regalo mi espíritu
sinodal heredado de la CEBs como “experiencia de Iglesia sinodal” para que toda
la Iglesia emprenda decididamente su transformación estructural.
Regalo mis
felicitaciones a este escribano por su primer libro “Este es otro cantar” para
que los pobres se empoderen de su destino.
Regalo mis últimas
lágrimas por los -según Fiscalía- 10,630 asesinados en Ecuador por la violencia
consentida por los últimos gobiernos.
A pesar de todos los pesares: ¡Feliz año
2026! ... porque nosotras y nosotros lo haremos mejor que 2025.
No hay comentarios:
Publicar un comentario