martes, 10 de julio de 2012

EL CALENDARIO MAYA


E L   A Ñ O   2 0 1 2   E N   E L   C A L E N D A R I O   M A Y A


1ª parte

Danilo Valladares. Periodista de IPS - Sur y sur - En. 17 de 2012.

La llegada del fin de un período en el calendario maya no predice ninguna catástrofe global ni mucho menos el fin del mundo, cuyos recursos naturales, eso sí, son depredados por el ser humano, advierten sabios y activistas mayas consultados en Guatemala.
Según el calendario maya, el llamado 13 Baktún llegará a su final el próximo 21 de diciembre, lo cual ha despertado la histeria entre quienes creen que esto simboliza la llegada de grandes catástrofes y el fin del mundo, lo cual es absolutamente distinto al pensamiento indígena. “Hay líderes que se dejan llevar por lo que se oye o porque el 13 posee una energía muy fuerte y les preocupa que ocurra alguna catástrofe pero no hay nada de eso”, dijo a IPS el activista Antonio Mendoza, de la no gubernamental Oxlajuj Ajpop, que en idioma maya quiché se refiere a las 13 energías del calendario maya. Por el contrario, aclaró que “esta nueva etapa tiene toda una gran importancia para hacer reflexiones y análisis sobre la convivencia humana y la naturaleza”.
Según historiadores, el 13 Baktún comenzó el 11 de agosto del año 3.114 antes de Cristo y tras una llamada cuenta larga de 144.000 días concluirá el 21 de diciembre. Entonces la cuenta volverá a cero y dará inicio un nuevo ciclo de otros 144.000 días. “Lo que sí nos preocupa mucho es cómo unificar esfuerzos para reorientar nuestro comportamiento frente a la naturaleza, el recalentamiento global y las políticas neoliberales que solo extraen petróleo, minerales e instalan grandes fábricas, lo cual pone en grave peligro a la humanidad”, explicó Mendoza. Con esta idea, organizaciones mayas de Guatemala han previsto realizar este año una serie de actividades, tales como conservatorios, foros y reuniones de reflexión para lograr también oportunidades de desarrollo para la población indígena.
“Se trata de tener un acercamiento para concluir en algún espacio de unión, solidaridad y rescatar esos valiosos conocimientos que han existido sobre la naturaleza y la Madre Tierra”, dijo Mendoza. La civilización maya tiene una historia de unos 3.000 años, cuando se establecieron los primeros asentamientos humanos en Mesoamérica, en donde actualmente se ubican cinco estados del sudeste de México, Guatemala, Belice y el occidente de Honduras y El Salvador. Se trata de una de las culturas más importantes en el mundo por su legado astronómico y científico, sus construcciones y su literatura. Además, sus descendientes perviven con sus propios idiomas, tradiciones y costumbres, por lo que sus territorios, con majestuosos sitios arqueológicos, son motivo de incesantes expediciones turísticas e investigaciones.
En Guatemala, estadísticas oficiales indican que los indígenas representan casi 40 por ciento de sus 14 millones de habitantes, repartidos entre los pueblos maya, garífuna y xinca, mientras los pobladores originarios aseguran que representan 60 por ciento de la población. Mario Molina, de la no gubernamental Red Nacional de Organizaciones de Jóvenes Mayas (Renoj), dijo a IPS que la llegada del 21 de diciembre “no significa el fin de los mayas ni del mundo, sino un momento para medir el avance en el desarrollo de la naturaleza y de la humanidad”. Por el contrario, el activista mostró su preocupación por el deterioro ambiental que está afectando al globo y el consecuente calentamiento global producto de las actividades humanas, lo cual “es uno de los elementos fundamentales a discutir”.
Además, este período “será propicio para construir un país multicultural, de unidad y con una visión compartida”, un anhelo por demás ansiado por la población maya, históricamente marginada en Guatemala. La miseria, la falta de servicios de salud y educación están afincados en los territorios indígenas en este país donde más de la mitad de su población, 54 por ciento, vive en condiciones de pobreza y 13 por ciento en la indigencia, según la estatal Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de 2011.
Molina criticó el racismo contra la población maya reflejado en su escasa participación política, la pobreza y demás aspectos de modo que aprovecharán el cambio en el calendario para promover acciones “en busca del respeto a la dignidad, la vida y de los derechos humanos”. Algunos vieron otras oportunidades en la conmemoración maya. Por ejemplo, el gubernamental Instituto Guatemalteco de Turismo lanzó la campaña “El amanecer de los mayas”, para celebrar el 13 Baktún y así atraer viajeros al país interesados en esa cultura y sus sitios arqueológicos.
Cirilo Pérez, consejero espiritual del presidente de Guatemala, Álvaro Colom, cuyo mandato concluye este sábado 14, dijo a IPS que “no es el fin del mundo, sino que fenómenos como los terremotos, maremotos, tornados y enfermedades se han agravado por la gran contaminación provocada por el hombre”.
En diferentes partes del mundo se han ideado estrafalarios proyectos como búnkeres anticataclismos debajo del mar o subterráneos, mientras las producciones internacionales de cine y televisión han dado rienda suelta a su creatividad para la realización de historias apocalípticas. Pero el guía espiritual insistió en que “no es el fin del mundo. El calendario maya es algo que solo los mayas entienden aunque muchos académicos, arqueólogos, antropólogos e historiadores han escrito tantos libros al respecto, pero sin entenderlos”. Según Pérez los verdaderos escritos mayas fueron quemados por Diego de Landa, arzobispo español de la arquidiócesis mexicana de Yucatán (1572-1579), quien consideró los documentos como “superstición y falsedades del demonio”.
De Landa fue uno de los primeros frailes franciscanos que llegó a la península de Yucatán, donde trabajó durante años en la evangelización de los nativos mayas, pese a su reticencia a aceptar la fe católica. Pérez, declarado por Colom como embajador de los pueblos indígenas, a diferencia de otros historiadores y sabios mayas, dijo que “hacen falta 60 o 70 años para que finalice el 13 Baktún” aunque la certeza de ello “la tiene solo Dios”.
-------------------------------------------------------------
2ª parte

Extractos de la Investigación realizada por Carlos Barrios, Historiador y Antropólogo.

Carlos Barrios nació en una familia española en El Altiplano, las tierras altas de Guatemala. Su hogar se encontraba en Huehuetenango, que era también el lugar habitado por la tribu Maya Mam. Junto con otros mayas y otros guardianes de la tradición indígena, los Mam mantienen parte de las viejas costumbres en Turtle Island (USA). Son guardianes del tiempo, autoridades en extraordinarios calendarios que son antiguos, elegantes y relevantes. El Sr. Barrios es historiador, antropólogo e investigador. Después de estudiar con los ancianos tradicionales durante 25 años, (desde la edad de 19), también se convirtió en un Ajq'ij Maya, sacerdote ceremonial y guía espiritual, del Clan del Águila. Hace años, junto a su hermano Gerardo, Carlos inició una investigación en los diferentes calendarios mayas. Estudió con muchos maestros. Cuenta que su hermano entrevistó a cerca de 600 ancianos mayas tradicionales, para ampliar su esfera de conocimiento.

"Los antropólogos visitan los lugares en donde se levantan los templos, leen las inscripciones e inventan historias acerca de los mayas, pero no interpretan correctamente los signos. Es su imaginación... Otros escriben acerca de profecías en nombre de los mayas. Dicen que el mundo se acabará en diciembre del 2012. Los ancianos mayas están furiosos con esto. El mundo no se va a acabar. Será transformado. Los indígenas tienen los calendarios y saben como interpretarlos acertadamente, no los otros".

La comprensión del tiempo, las estaciones y los ciclos en los Calendarios Mayas ha probado ser vasta y sofisticada. Los mayas entienden 17 calendarios diferentes, algunos de los cuales trazan precisos esquemas del tiempo abarcando períodos de más de diez millones de años. El calendario que ha estado llamando constantemente la atención desde 1987 es llamado el Tzolk'in o Cholq'ij. Calculado hace milenios y basado en el ciclo de las Pléyades, aún se le considera como sagrado. Con sus calendarios nativos, los mayas se han mantenido informados sobre importantes momentos de cambio en la historia.

Por ejemplo, los 'guardianes del día' que estudian los calendarios, identificaron un día importante en el año Ce Acal (Una Caña), como fuera llamado por los mexicanos. Ese era el día en que se profetizaba que un importante ancestro regresaría "viniendo como una mariposa". En el calendario occidental el ‘Una Caña’ coincidía con el Domingo de Pascua, 21 de abril de 1519, el día en que Hernán Cortés y su flota de 11 galeones españoles llegaran desde el Este a lo que hoy en día se conoce como Veracruz en México. Cuando los barcos españoles llegaron a la costa, los pobladores indígenas esperaban y estaban observando lo que pasaría.

Los inflados velámenes de los barcos ciertamente que hicieron pensar a quienes montaban guardia, en un número de mariposas que pasaban rozando la superficie del océano. De este modo se iniciaba una nueva era, como lo habían anticipado en sus calendarios. Los mayas la bautizaron como la era de los Nueve Bolomtikus, o ‘Nueve Infiernos’, de 52 años cada uno. Durante el desarrollo de estos nueve ciclos, les fueron arrebatadas tierra y libertad a los pueblos nativos. Predominaron la enfermedad, la desconsideración y el ultraje. Lo que comenzara con la llegada de Cortés, duró hasta el 16 de agosto de 1987 -una fecha que muchos pueblos recuerdan como de la Convergencia Armónica. Millones de gentes aprovecharon esa fecha para llevar a cabo ceremonias en lugares sagrados, orando por una apacible transición a una nueva era, el Mundo del Quinto Sol.

Desde ese 1987 hasta ahora, dice el Sr. Barrios, hemos estado en un tiempo en que el brazo derecho del mundo materialista está desapareciendo, lenta pero inexorablemente. Nos encontramos en la cúspide de la era en que comienza la paz y la gente vive en armonía con la Madre Tierra. Ya no nos encontramos en el Mundo del Cuarto Sol, aunque no estemos aún en el Mundo del Quinto Sol. Este es el período intermedio, el período de transición. Mientras pasamos por la transición, se produce una colosal convergencia global de destrucción medioambiental, caos social, guerra y progresivos cambios en la Tierra.

Todo esto, dice el Sr. Barrios, fue previsto por la vía de la simple matemática espiral de los calendarios mayas. "Va a cambiar", observa el Sr. Barrios. "Todo va a cambiar". Dice que los Guardianes del Día mayas ven la fecha del 21 de diciembre del 2012 como un renacimiento, el comienzo del Mundo del Quinto Sol. Será el inicio de una nueva era que resultará y será indicada por el cruce del ecuador galáctico del meridiano solar, en que la tierra se alineará con el centro de la galaxia.

Al amanecer del 21 de diciembre del 2012, el Sol se eleva para coincidir con la intersección de la Vía Láctea y el plano de la elíptica. Esta cruz cósmica es considerada como siendo una personificación del Árbol Sagrado, el Árbol de la Vida, un árbol recordado en todas las tradiciones espirituales del mundo. Algunos observadores dicen que esta alineación con el corazón de la galaxia en el 2012, abrirá un canal para que la energía cósmica fluya a través de la tierra, purificándola a ella y a todo lo que more sobre ella, elevándolo todo a un nivel superior de vibración. El proceso ya ha comenzado, sugiere el Sr. Barrios. "El cambio se está acelerando ahora y continuará acelerándose". Si la gente de la tierra puede llegar a esta fecha de 2012 en buen estado, sin haber destruido demasiado del planeta, dice el Sr. Barrios, ascenderemos a un nivel nuevo, superior. Más para llegar allí, debemos transformar a fuerzas enormemente poderosas que buscan bloquear el camino.

Desde su entender de la tradición maya y de los calendarios, el Sr. Barrios ofrece un cuadro del punto en que nos encontramos y de lo que podría esperarnos más adelante por el camino: la fecha especificada en el calendario, el Solsticio de Invierno del 2012 no marca el fin del mundo. Muchos aficionados que escriben sobre el calendario maya, sensacionalizan esta fecha, pero no saben. Aquellos que saben son los ancianos indígenas a quienes se les ha confiado el conservar la tradición. "La humanidad va a continuar -sostiene- aunque de una manera diferente. Las estructuras materiales cambiarán. Gracias a eso tendremos la oportunidad de ser más humanos. Estamos viviendo en la era más importante de los calendarios y profecías mayas. Todas las profecías del mundo, todas las tradiciones, están convergiendo ahora. No queda tiempo para juegos. El ideal espiritual de esta era es la acción. Muchas almas poderosas han reencarnado en esta era, con una cantidad de poder. Esto vale para ambos lados, el de la luz y el de la oscuridad".

Una alta magia está actuando por ambos lados. Las cosas van a cambiar, más dependerá de la gente lo difíciles o fáciles que sean los cambios que se produzcan. La economía es hoy en día una ficción. Los primeros cinco años de transición, agosto de 1987 a agosto de 1992, marcaron el comienzo de la destrucción del mundo material. Hemos progresado diez años más profundamente hacia la fase de transición, y muchas de las así llamadas fuentes de estabilidad financiera son, de hecho, vacuas. Los bancos son débiles. Este es un momento delicado para ellos. Podrían quebrar globalmente si no prestamos atención. Si los bancos quebraran... estaríamos forzados a depender de la tierra y de nuestras capacidades. Los sistemas monetarios estarían en un caos, y nosotros tendríamos que depender de nuestra relación directa con la Tierra para nuestra alimentación y cobijo. Tanto el Polo Norte como el Sur se están desmembrando. El nivel de las aguas en los océanos va a elevarse. Sin embargo, al mismo tiempo, se elevarán territorios desde el océano, en especial cerca de Cuba.

Llamado a la Unión: Cuando se reunió con audiencias en Santa Fe, el Sr. Barrios narró una historia acerca de las más recientes ceremonias del Año Nuevo Maya en Guatemala. Dijo que un respetado anciano, que vive todo el año en una solitaria caverna en la montaña, viajó hasta Chichicastenango para hablarles a los asistentes a dicha ceremonia. El anciano entregó un simple y directo mensaje. Llamó a los seres humanos a unirse en apoyo de la vida y la luz. Actualmente, cada persona o grupo van por su propio camino. El anciano de las montañas dijo habrá esperanza si las gentes de la luz pueden juntarse y unirse de algún modo.

Reflexionando al respecto, el Sr. Barrios explicó: "Vivimos en un mundo de polaridades: día y noche, hombre y mujer, positivo y negativo. La luz y la oscuridad se necesitan mutuamente. Ellas son un equilibrio. En estos momentos el lado oscuro es muy fuerte, y tiene muy claro lo que quiere. Tienen sus visiones y prioridades claramente establecidas, y también su jerarquía. Están trabajando de muchas maneras para que seamos incapaces de conectarnos con la espiral del Quinto Mundo en el 2012. Por el lado de la luz, todos piensan que son los más importantes, que su propio entendimiento o los entendimientos de su grupo, son clave. Existe una diversidad de culturas y de opiniones, de modo que hay competencia, difusión y no un foco único".

Como lo ve el Sr. Barrios, "el lado oscuro trabaja para bloquear la fusión, a través de la negación y el materialismo. También actúa para destruir a quienes están trabajando con la luz para llevar a la Tierra a un nivel superior. Al lado oscuro le gusta la energía del Cuarto Mundo materialista y decadente. No quieren que cambie ni quieren la fusión. Quieren mantenerse en este nivel, y le temen al próximo. El oscuro poder del decadente Cuarto Mundo no puede ser destruido ni vencido. Es demasiado fuerte y claro, y esa es la estrategia errada. Lo oscuro sólo puede ser transformado cuando se le confronta con la simplicidad y la abierta cordialidad. Esto es lo que lleva a la fusión, un concepto clave para el Mundo del Quinto Sol".

El Sr. Barrios indicó que la emergente era del Quinto Sol llamará la atención sobre un muy descuidado elemento. Mientras los cuatro elementos tradicionales de tierra, aire, fuego y agua han dominado varias épocas en el pasado, habrá un quinto elemento que considerar en la era del Quinto Sol: el éter. El diccionario define al éter como el rarificado elemento de los cielos. El éter es un medio. Llena todo el espacio y transmite ondas de energía en una amplia gama de frecuencias, desde los teléfonos celulares hasta las auras humanas. Lo que es "etéreo" es relacionado con las regiones allende la tierra: los cielos. El éter, el elemento del Quinto Sol, es celestial y carece de sustancia material, aunque no es menos real que la madera, la piedra o la carne. "Dentro del contexto de éter se puede dar una fusión de las polaridades", dijo el Sr. Barrios. "Ya no más oscuridad o luz en las gentes, sino una fusión elevada por encima de ellas".

Más en estos momentos, el ámbito de la oscuridad no está interesado en ello. Está organizado para bloquearlo. Busca desestabilizar la Tierra y su medioambiente como para que no estemos preparados para la alineación del 2012. Necesitamos trabajar juntos por la paz y el equilibrio con el otro lado. Necesitamos cuidar de la Tierra que nos alimenta y nos cobija. Necesitamos poner toda nuestra mente y corazón en buscar la unidad y la fusión ahora, para enfrentar al otro lado y preservar la vida, para estar preparados para este momento en la historia.

El Sr. Barrios les dijo a sus audiencias en Santa Fe que nos hallamos en un momento crítico de la historia del mundo. "Estamos desequilibrados -dijo. No podemos seguir jugando. Nuestro planeta puede ser renovado o devastado. Ahora es el momento para despertar y entrar en acción. Todos son necesarios. No están aquí sin una razón. Todos los que están aquí ahora tienen un propósito importante. Estos son tiempos duros, pero especiales. Tenemos la oportunidad para crecer, pero debemos estar listos para este momento en la historia".

El Sr. Barrios ofreció una serie de sugerencias para ayudar a la gente a caminar equilibrada a través de los años por delante. "Los cambios profetizados se producirán, -dijo- más nuestras actitudes y acciones determinarán cuan rigurosos o suaves sean. Necesitamos actuar, introducir cambios y elegir gentes que nos representen, que entiendan y que vayan a decidir acciones políticas para respetar la Tierra. Desarróllense de acuerdo a sus propias tradiciones y al llamado de su corazón. Más recuerden de respetar las diferencias y esforzarse por la unidad. Coman sabiamente. Una gran cantidad de alimentos están corrompidos ya sea en lo sutil o lo denso. Presten atención a lo que pongan dentro de sus cuerpos. Aprendan a conservar alimentos y a conservar energía. Aprendan algunas buenas técnicas respiratorias, como para mantener un dominio sobre su respiración. Sean claros. Aténganse a alguna tradición con raíces profundas. No importa cual tradición sea, su corazón se los dirá, pero tiene que tener grandes raíces.

Vivimos en un mundo de energía. Una importante tarea en estos tiempos es aprender a percibir o ver la energía en cada cual y en todo: gentes, plantas, animales. Esto va a ir siendo cada vez más importante a medida que nos vayamos acercando al Mundo del Quinto Sol, porque está asociado al elemento éter -el ámbito en que vive y se entrelaza la energía. Diríjanse a sitios sagrados en la tierra para orar por la paz, y mantengan el respeto por la Tierra que nos da nuestro alimento, vestido y cobijo. Necesitamos reactivar la energía de estos lugares sagrados. Esa es nuestra tarea.

Una simple aunque eficaz técnica de oración, es la de encender una vela de color blanco o azul pálido. Mediten un momento en paz. Exprésenle su intención a la llama y envíen esa luz hacia los líderes que tengan el poder de llevar a la guerra o a la paz. Tenemos una tarea que cumplir". Según el Sr. Barrios este es un momento crucialmente importante para la humanidad y para la Tierra. Cada persona es importante. Si han encarnado en esta era, tienen un trabajo espiritual que llevar a cabo para equilibrar al planeta. Indicó que los ancianos han abierto las puertas como para que otras razas puedan acercarse al mundo maya para recibir la tradición.

Los mayas han apreciado y respetado desde hace mucho al hecho que existen otros colores, otras razas y otros sistemas espirituales. "Ellos saben -dijo- que el destino del mundo maya está relacionado con el destino del mundo entero". "La mayor sabiduría reside en la simplicidad", aconsejó el Sr. Barrios antes de abandonar Santa Fe. "El amor, el respeto, la tolerancia, el compartir, la gratitud, el perdón. No es ni complejo ni elaborado. El conocimiento real es gratuito. Está codificado en el ADN de ustedes. Todo lo que necesitan está dentro de ustedes. Grandes maestros lo han dicho desde un principio. Encuentren su corazón, y encontrarán su camino."

jueves, 19 de abril de 2012

NOTICIAS ECUARORIANAS

A R T Í C U L O S   D E   M A R Z O   D E  2012





CONTENIDO

1.       El oro o el agua

2.       Jefe índio llorando

3.       Asumamos positivamente los conflitos

4.       Ecuador em transición





1.        EL  ORO  O  EL  AGUA,  Pedro  Pierre



Es un signo de los tiempos que todos los países latinoamericanos -bien raras son las excepciones- tengan problemas con la minería aun con los gobiernos llamados progresistas. Ecuador no escapa a la lista, con el caso patente de la Texaco en el Oriente y las protestas en varios lugares del país. ¿No será un llamado para que sus gobiernos reorienten sus políticas de extracción minera? Y en nuestro país se acaba de firmar un contrato de extracción minera a gran escala. Los ejemplos de extracción minera a gran escala en América Latina son espantosos. Los casos de Chile, Perú, Guatemala están a la vista: ¿se ha reducido la pobreza en estos países? Más bien solo una minoría se ha enriquecido y las grandes multinacionales jubilan.

En Ecuador debemos preguntarnos qué necesitamos primero: ¿más dinero o mejor repartición de los bienes producidos? Sabemos que en nuestro país el mayor problema y el causante de la escandalosa pobreza es la desigualdad o sea la inequidad en la posesión de bienes: a unos pocos les sobra lo que a la gran mayoría les hace falta. En el “sistema de acumulación” en el que nos encontramos, ¿no se harán los ricos más ricos y los pobres más pobres? Recuerdo siempre el lema de una campaña de Cuaresma que buscaba hacer conciencia sobre la necesidad de una mayor justicia nacional: “No es el pan que hace falta sino la voluntad de repartirlo juntos”; decía exactamente “condividirlo”.

Jesús nos advierte: “Donde está tu tesoro, ahí está tu corazón”. El inmenso tesoro de Ecuador es su gente, su naturaleza, su agua. Los Indígenas protestan, la naturaleza se muere y el agua se contamina aceleradamente. Recordemos también el aviso del sabio: “Cuando, por venderlos, habrás cortado el último árbol, matado el último animal silvestre, secado el último río, te darás cuenta, más demasiado tarde, que el dinero no se come”.

Me duele este mi país: un Ecuador sin árboles, un Ecuador contaminado, un Ecuador de agua enlatada, un Ecuador donde la brecha entre ricos y pobres sigue creciendo. Definitivamente no estoy a favor de la minería a gran escala, porque hay que elegir entre el oro y el agua, entre el dinero y la vida, por un país de árboles frondosos, de ríos de aguas claras y de gentes buenas, valientes que prefieren “comer un pan de pie y no un pollo de rodillas”. Personalmente opto y seguiré luchando por una vida sencilla, digna y fraterna que no me la dan ni el oro ni el dinero. No quiero ser millonario ni terminar al basurero de la desesperanza.





2.        JEFE INDIO LLORANDO, Pedro Pierre



A veces una imagen habla mejor que mil discursos. Es el golpe que recibí al mirar este jefe indígena brasileño de la nación Raoni llorando porque la construcción de la más grande represa del mundo va a borrar del mapa su territorio y su pueblo. Mientras Brasil entra en el libro de los campeones, este pueblo indígena, cuidador milenario de la naturaleza, va a entrar en el infierno antes de morir desaparecido por la dictadura del progreso capitalista. Ese destino espera el pueblo Raoni de 40,000 personas en la selva amazónica brasileña.

¿Hasta cuándo el destino de los pobres va a seguir siendo la “muerte prematura e injusta”? Es fácil ahora denunciar la colonización europea con sus genocidios 10 veces superiores a las quemas de los judíos en los campos de concentración nazis. Es fácil ahora mostrar del dedo condenador a los dictadores asesinos Pinochet y León Febrés Cordero. Es más fácil ahora condenar a los muertos que defender a los vivos torturados o desaparecidos.

¿Quiénes son ahora los colonizadores devastadores de pueblos y de riquezas naturales? ¿Quiénes son ahora los dictadores asesinos que matan pueblos impunemente? ¿Quiénes son las estrellas de un momento que, tal meteoritos, siembran muerte y cenizas a su paso? ¿No construimos nuestro propio suicidio colectivo?

Ya en 2007 nos advertían los obispos latinoamericanos reunidos en Aparecida, Brasil: “Como profetas de la vida, queremos insistir que en las intervenciones sobre los recursos naturales no predominen los intereses de grupos económicos que arrasan irracionalmente las fuentes de vida, en perjuicio de naciones enteras y de la misma humanidad. Las generaciones que nos sucedan tienen derecho a recibir un mundo habitable”.

“La solidaridad es la ternura de los pueblos”. “Amo lo que tengo de indio” decía monseñor Leonidas Proaño. Dejemos subir en nosotros la compasión afín de aportar más decididamente nuestro granito de arena en la defensa de este pueblo brasileño condenado a muerte injustamente, en la defensa de la Amazonía y en la defensa de la naturaleza en general. Nuestro lindo planeta azul es una sola unidad de vida y de destino. Lo decía san Pablo: “Si un miembro sufre todos los miembros sufren. Al miembro más insignificante le prestamos más cuidado”.

Por todas estas razone me permito invitarles a firmar una petición para que se revise la construcción de la represa Belo Monte en Brasil que afecta directamente al pueblo Raoni: http://raoni.fr/firma-peticion-contra-belo-monte.php





3.        ASUMAMOS POSITIVAMENTE LOS CONFLITOS, Pedro Pierre



¿Podemos vivir sin conflictos al nivel personal, familiar, social, profesional, religioso…? No; eso es irreal: No hay vida sin conflicto. Más bien hay que decir: la vida es conflicto, o sea proceso permanente de caídas y superaciones, muerte y vida. El problema es que nosotros añadimos más conflictos por interés, egoísmo, poder, orgullo, dominación… que terminan con nuestra propia destrucción. En este momento estamos descubriendo que estamos agilitando “la sexta extinción masiva de la vida en nuestro planeta”. ¡Cuántos conflictos podríamos evitar para vivir mejor personal y colectivamente! No hemos comprendido todavía que en el convivir humano y el cuidado de la naturaleza está nuestro bienestar. ¡Cuánto irrespeto al bien común que destruye la paz, la tranquilidad y el desarrollo armonioso!

Ecuador somos un país multiétnico y plurinacional. No hemos avanzado mucho desde que se escribió eso en la última Constitución de hace ya 4 años. Se nos ha alabado porque nuestra Constitución era la primera en proclamar y defender los derechos de la naturaleza… y entramos en la devastadora minería a gran escala. Los Indígenas han levantado el grito de alarma y están realizando una marcha nacional de más de 600 kilómetros para que se escuchen la voz de los pueblos ancestrales y de la naturaleza. Nuestros conflictos son un llamado a la superación y al crecimiento tanto de las personas como de los pueblos y de la misma naturaleza. Son retos que nos obligan a discernir dónde estamos fallando y qué es lo que tenemos que corregir en nuestras prácticas cotidianas.

Jesús nos dio un camino de solución exigente y eficaz para un convivir armonioso: “Si tu hermano tiene una queja en contra tuya, anda a hablar a solas con tu hermano. Si no te hace caso, toma contigo a una o dos personas más. Si se niega a escucharlos, informa a la asamblea”.

Hemos entrado en tiempos de mayor conciencia personal y colectiva, de mayor participación, en tiempos de diálogo y de consensos. No creemos en los que se proclaman nuestros salvadores y redentores. Hemos descubierto que si los problemas son de todos, las soluciones también son de todos. Eso comienza en la familia, se desarrolla en el barrio y abarca la ciudad y el país.

Que las marchas convocadas por los Indígenas y el gobierno terminen en una escucha recíproca, en un diálogo cordial y en consensos oportunos. Si todos buscamos el bien del país juntemos las manos y las propuestas: así todos saldremos ganadores.





4.        ECUADOR EN TRANSICIÓN, Pedro Pierre



“Caminante, no hay camino; el camino se hace al andar”. Ese es el proceso de las personas, de los pueblos, de los países. Ecuador está en este empeño. El desafío está en el discernimiento y el compromiso, o mejor dicho en el compromiso para discernir mejor, porque cuando nos quedamos en la vereda del camino no avanzamos.

En nuestro país se presentan varias propuestas. La derecha está experta en la presentación de un futuro maravilloso mediante los grandes medios de comunicación. Pretende defender y promover nuestros intereses cuando son los propios que va empujando. Los sabemos: “Son lobos disfrazados de ovejas” y “Un árbol malo no puede dar buenos frutos”.

Guste o no guste, los Indígenas son los que en este momento proponen un modelo alternativo de sociedad con el Bien Vivir y Bien Convivir”. Contra ellos se lanzan dudas, calumnias y algunas verdades: “Están divididos”, “Se dejaron corromper por el poder y el dinero”, “Sueñan con resucitar el pasado”… Al escuchar favorablemente eso, ¿no quisiéramos que otros fueran nuestros salvadores para sentarnos a mesa puesta? ¿Y que estos otros -Indígenas todavía tan despreciados- sean perfectos? Ningún proceso es perfecto ni acabado. Más bien todos son lentos y tortuosos; pero sobre todo son el resultado de muchos y variados esfuerzos mancomunados.

Las Iglesias en este momento aparecen bastante ausentes. En ellas las fuerzas conservadoras y reaccionarias llevan la batuta. Para los católicos, hace 50 años, el Concilio Vaticano 2º abría las puertas para dialogar con el mundo moderno y apoyar los esfuerzos de un cambio de rumbo particularmente en lo económico. Los cristianos pobres de América Latina optaron por este camino y continúan sembrado esperanza a contrapelo de la mayoría de sus pastores.

La revolución ciudadana avanza con un paso adelante y dos atrás, porque todo gobierno es limitado. Las opciones y presiones internas y externas lo obligan a detener o desviar la marcha. Los avances no se logran sin o contra los pobres y los pueblos organizados. Felizmente en este momento varias instituciones regionales y latinoamericanas buscan fortalecer procesos alternativos, como por ejemplo el ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas), UNASUR (Unión de las Naciones Sur-americanas), CELAC (Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños) y otros. Una cosa es segura: Este “vino nuevo necesita odres nuevos”. Vivamos ya personal y organizadamente este futuro que soñamos y que comienza a alborear.




viernes, 23 de marzo de 2012

Entender la China... y los Estados Unidos contra ella

AUGE,  CAÍDA  Y  RESURGIMIENTO  DE  CHINA  COMO  POTENCIA  GLOBAL
James  PETRAS





Los estudios sobre la potencia mundial aparecen contaminados de la visión de los historiadores eurocéntricos, que distorsionaron e ignoraron el papel dominante que China jugó en la economía mundial entre 1100 y 1800. La brillante investigación histórica sobre la economía mundial a lo largo de ese período realizada por John Hobson [1] proporciona una abundancia de datos empíricos que defienden la superioridad económica y tecnológica de China sobre la civilización occidental durante buena parte del milenio referido antes de su conquista y decadencia en el siglo XIX.

La reaparición de China como potencia económica mundial plantea importantes preguntas sobre qué podemos aprender de su anterior auge y caída y sobre las amenazas externas e internas a las que puede enfrentarse esta superpotencia económica emergente en el futuro inmediato.

En primer lugar, vamos a trazar los contornos principales del auge histórico de China hasta su superioridad económica global sobre Occidente antes del siglo XIX siguiendo estrechamente el relato de John Hobson en The Eastern Origins of Western Civilization. Debido a que la mayoría de los historiadores económicos occidentales (liberales, conservadores y marxistas) han presentado a la China histórica como una sociedad estancada, atrasada y provinciana, un “despotismo a la oriental”, es preciso hacer ciertas detalladas correcciones. Y es especialmente importante subrayar cómo China, la potencia tecnológica mundial entre 1100 y 1800, hizo posible la aparición de Occidente. Fue solo tomando prestadas y asimilando las innovaciones chinas que Occidente pudo llevar a cabo la transición al capitalismo moderno y a las economías imperialistas.

En segundo lugar, analizaremos y discutiremos los factores y circunstancias que llevaron a la decadencia china en el siglo XIX y su consiguiente dominación, explotación y pillaje por parte de los países imperiales occidentales, primero Inglaterra y después Europa, Japón y los EEUU.

En tercer lugar, señalaremos brevemente los factores que llevaron a la emancipación china del dominio colonial y neocolonial y analizaremos su reciente auge hasta convertirse en la segunda mayor potencia económica global.

Finalmente, consideraremos las amenazas pasadas y presentes al auge de China como potencia económica global, subrayando los parecidos entre el colonialismo británico de los siglos XVIII y XIX y las actuales estrategias imperialistas de EEUU, centrándonos en las debilidades y fortalezas de las pasadas y presentes respuestas chinas.



China: Auge y consolidación como potencia global (1100-1800)

En un formato comparativo sistemático, John Hobson proporciona una abundancia de indicadores empíricos que demuestran la superioridad económica global de China sobre Occidente y, en particular, sobre Inglaterra. Estos son algunos de los hechos destacados:

Ya en el año 1078, China era el mayor productor de acero (125.000 toneladas); mientras que Gran Bretaña produjo, en 1788, 76.000 toneladas. Y China estaba a la cabeza del mundo en innovaciones técnicas para la fabricación de textiles siete siglos antes de la “revolución textil” del siglo XVIII de Gran Bretaña.

China era la principal nación en el sector comercial, con un comercio a larga distancia que llegaba hasta la mayor parte del Sur de Asia, África, Oriente Medio y Europa. La “revolución agrícola” y la productividad superaron las de Occidente hasta el siglo XVIII.

Sus innovaciones en la producción de papel, imprenta, armas de fuego y herramientas la convirtieron en una superpotencia manufacturera cuyos productos se transportaban por todo el mundo a través del más avanzado sistema de navegación. China poseía el mayor número de barcos comerciales en el mundo. En 1588, los buques ingleses más grandes desplazaban alrededor de 400 toneladas, los de China 3.000 toneladas. Incluso hasta finales del siglo XVIII, los comerciantes chinos disponían de 130.000 buques privados de transporte, varias veces los de Gran Bretaña. China conservó su posición preeminente en la economía mundial hasta principios del siglo XIX.

Los fabricantes británicos y europeos seguían el ejemplo de China, asimilando y adoptando sus más avanzadas tecnologías y estaban ansiosos por penetrar en el avanzado y lucrativo mercado chino.

La banca, la economía con papel moneda estable, la industria manufacturera y los altos rendimientos en la agricultura hicieron que el ingreso per cápita de China igualara el de Gran Bretaña en 1750.

La posición global dominante de China se vio desafiada por el auge del imperialismo británico, que había adoptado las avanzadas innovaciones tecnológicas, de navegación y mercado de China y otros países asiáticos a fin de eludir las primeras etapas para llegar a convertirse en una potencia mundial [2].



El imperialismo de Occidente y la decadencia de China

La conquista imperial británica y occidental del Oriente se basó en la naturaleza militarista del estado imperial, en sus no recíprocas relaciones económicas comerciales con los países de ultramar y en la ideología imperial occidental que motivó y justificó las conquistas en el exterior.

A diferencia de China, fue la política militar la que impulsó la revolución industrial británica y la expansión exterior. Según Hobson, durante el período 1688-1815, Gran Bretaña estuvo implicada en guerras durante el 52% de ese período [3]. Mientras que los chinos confiaban en sus mercados abiertos y en su producción superior y sofisticadas técnicas bancarias y comerciales, los británicos acudieron a la protección arancelaria, a la conquista militar, a la destrucción sistemática de empresas competitivas extranjeras, así como a la apropiación y saqueo de recursos locales. El predominio global chino se basaba en “beneficios recíprocos” con sus socios comerciales, mientras que Gran Bretaña dependía de ejércitos mercenarios de ocupación, de la represión salvaje y de la política de “divide y vencerás” para fomentar rivalidades locales. Frente a la resistencia de los nativos, los británicos (así como otras potencias imperiales occidentales) no dudaron en exterminar a comunidades enteras [4].

Incapaces de apoderarse del mercado chino a través de la competitividad económica, Gran Bretaña se apoyó en un poder militar brutal. Movilizó, armó y envió mercenarios, desde sus colonias en la India y más lugares para forzar a China a aceptar sus exportaciones e imponer tratados injustos con tarifas más bajas. Como consecuencia, China se vio inundada del opio británico producido en las plantaciones británicas en la India, a pesar de las leyes chinas que prohibían o regulaban la importación y venta de narcóticos. Los gobernantes chinos, acostumbrados desde hacía mucho tiempo a su superioridad manufacturera y comercial, no estaban preparados ante las “nuevas normas imperiales” para hacerse con el poder global. La disposición de Occidente a utilizar el poder militar para establecer colonias, saquear recursos y reclutar ejércitos inmensos de mercenarios dirigidos por oficiales europeos anunció el fin de China como potencia mundial.

China había basado su predominio económico en la “no interferencia en los asuntos internos de sus socios comerciales”. En cambio, los imperialistas británicos intervinieron violentamente en Asia, reorganizando las economías locales para ajustarlas a las necesidades del imperio (eliminando los competidores económicos, incluidos los más eficientes fabricantes indios del algodón) y se apropiaron del control del aparato político, económico y administrativo para establecer el estado colonial.

El imperio británico se construyó con los recursos saqueados a las colonias y mediante la militarización masiva de su economía [5]. Fue así como pudo afianzar la supremacía militar sobre China. La excesiva confianza de las elites gobernantes chinas en las relaciones comerciales obstaculizó su política exterior. Las elites de comerciantes y funcionarios chinos trataron de apaciguar a los británicos y convencer al emperador de que hiciera devastadoras concesiones extraterritoriales abriendo mercados en detrimento de los fabricantes chinos, a la vez que renunciaban a la soberanía local. Como siempre, los británicos favorecieron las revueltas y rivalidades internas desestabilizando aún más el país.

La penetración y colonización británica y occidental del mercado chino creó toda una nueva clase: Los “compradores” chinos ricos importaban productos británicos y facilitaban la apropiación de los mercados y recursos locales. El pillaje imperialista forzó la explotación, además de mayores impuestos, de las grandes masas de campesinos y trabajadores chinos. Los gobernantes de China se vieron obligados a pagar las deudas de la guerra y los déficits financieros comerciales impuestos por las potencias imperiales occidentales exprimiendo a su campesinado. Esto provocó hambre y revueltas entre los campesinos.

A primeros del siglo XX (menos de un siglo después de las Guerras del Opio), China había descendido de potencia económica mundial a convertirse en un destrozado país semicolonial con una inmensa población indigente. Los puertos principales estaban controlados por los funcionarios de las potencias occidentales y el campesinado estaba sometido al dominio de corruptos y brutales señores de la guerra. El opio británico esclavizó a millones de seres.



Los académicos británicos: Excelentes apologistas de la conquista imperial

Toda la profesión académica occidental –sobre todo los historiadores imperiales británicos- atribuyeron el dominio imperial británico de Asia a la “superioridad tecnológica” inglesa y la miseria y status colonial de China al “atraso oriental”, omitiendo cualquier mención al milenio de progreso y superioridad técnica y comercial de China hasta comienzos del siglo XIX. A finales de la década de 1920, con la invasión imperial japonesa, China dejó de existir como país unificado. Bajo la égida del dominio imperial, cientos de millones de chinos habían muerto de hambre o habían quedado desposeídos o masacrados. Toda la elite compradora “colaboracionista” china había quedado desacreditada a los ojos del pueblo chino.

Lo que quedó en la memoria colectiva de la gran masa del pueblo chino –totalmente ausente de los relatos de los prestigiosos académicos estadounidenses y británicos- fue la sensación de que China había sido en otro tiempo una potencia mundial próspera, dinámica e importante. Los comentaristas occidentales rechazaban esa memoria “colectiva”de la supremacía china como las locas pretensiones de una realeza y señores nostálgicos: la vana arrogancia Han.



China emerge de las cenizas de la humillación y el saqueo imperialistas: La revolución comunista china

El auge de la China moderna hasta convertirse en la segunda mayor economía mundial fue posible solo a través de los éxitos de la revolución comunista china de mediados del siglo XX. El Ejército Rojo de Liberación Popular derrotó primero al invasor ejército imperialista japonés y después al ejército nacionalista del Kuomintang, al que apoyaba el imperialismo estadounidense. Esto permitió reunificar China como estado soberano independiente. El gobierno comunista abolió los privilegios extraterritoriales de los imperialistas occidentales, puso fin a los feudos territoriales de los señores de la guerra y gángsteres regionales y expulsó a los millonarios propietarios de burdeles, a los traficantes de mujeres y drogas así como a otros “proveedores de servicios” al Imperio Europeo-Estadounidense.

La revolución comunista forjó el moderno estado chino en todos los sentidos. Los nuevos dirigentes procedieron entonces a reconstruir una economía arrasada por las guerras imperiales y saqueada por los capitalistas japoneses y occidentales. Después de 150 años de infamia y humillación, el pueblo chino recuperó su orgullo y dignidad nacionales. Los elementos socio-psicológicos eran esenciales para motivar a los chinos en la defensa de su país ante los ataques, sabotajes, boicots y bloqueos orquestados por EEUU inmediatamente después de su liberación.

A diferencia de lo que dicen los economistas neoliberales chinos y occidentales, el crecimiento dinámico de China no empezó en 1980. Empezó en 1950, cuando la reforma agraria proporcionó tierra, infraestructuras, créditos y asistencia técnica a cientos de millones de campesinos destituidos y trabajadores rurales sin tierras. Mediante lo que ahora se llama “capital humano” y una movilización social gigantesca, los comunistas construyeron carreteras, aeropuertos, puentes, canales y vías férreas así como industrias básicas, como la del carbón, hierro y acero, para formar la columna vertebral de la economía moderna china. Los inmensos sistemas sanitario y educativo gratuitos de la China comunista crearon una fuerza de trabajo saludable, educada y motivada. Su ejército, altamente profesional, impidió que EEUU extendiera su imperio militar a través de la península de Corea hasta las fronteras territoriales chinas. Al igual que los académicos y propagandistas occidentales del pasado fabricaron una historia acerca de un imperio “estancado y decadente” para justificar sus destructivas conquistas, de la misma forma sus homólogos modernos han vuelto a escribir los primeros treinta años de la historia comunista china, negando el papel de la revolución en el desarrollo de todos los elementos esenciales para un estado, una sociedad y una economía modernas. Está claro que el rápido crecimiento económico de China se basó en el desarrollo de su mercado interno, en el rápido crecimiento de su equipo de científicos, técnicos y trabajadores bien formados y en la red de seguridad social que protegió y promovió la movilidad de la clase trabajadora y campesinado, todo ello producto de la planificación e inversiones chinas.

El auge de China como potencial global empezó en 1949 con la eliminación de las parásitas clases financieras, compradoras y especulativas que habían servido de intermediarias para los imperialistas europeos, japoneses y estadounidenses que despojaron a China de sus grandes riquezas.



La transición de China al capitalismo

A principios de 1980, el gobierno chino inició un cambio drástico en su estrategia económica: Durante las tres décadas siguientes, abrió el país a la inversión exterior a gran escala; privatizó miles de industrias y puso en marcha un proceso de concentración de la renta basado en una deliberada estrategia de recrear una clase económica dominante de multimillonarios vinculados a capitalistas extranjeros. La clase política gobernante china abrazó la idea de “prestar” conocimientos técnicos y el acceso a los mercados de ultramar de firmas extranjeras a cambio de proporcionar abundante mano de obra barata al coste más bajo. El estado chino desvió subvenciones públicas masivas a promover un alto crecimiento capitalista desmantelando su sistema nacional de educación y sanidad públicas gratuitas. Acabaron con la vivienda pública subvencionada para cientos de millones de campesinos y trabajadores de fábricas urbanas y proporcionaron financiación a los especuladores inmobiliarios para la construcción de apartamentos privados de lujo y rascacielos de oficinas. La nueva estrategia capitalista de China, así como su crecimiento de dos dígitos, se basaron en los profundos cambios estructurales y en las masivas inversiones públicas del anterior gobierno comunista. El despegue del sector privado de China se llevó a cabo en base a los inmensos desembolsos públicos hechos a partir de 1949.

La nueva clase capitalista triunfante y sus colaboradores occidentales reclamaron todo el crédito posible para este “milagro económico” mientras China se convertía en la segunda mayor economía mundial. Estas nuevas elites chinas han estado menos dispuestas a anunciar el estatus de primera categoría de China a partir de las brutales desigualdades de clase, rivalizando solo con EEUU.



China: De la dependencia imperial al competidor mundial de primer orden

El sostenido crecimiento chino en el sector manufacturero fue consecuencia de inversiones públicas altamente concentradas, altos beneficios, innovaciones tecnológicas y un mercado interno protegido. Aunque el capital extranjero obtuvo beneficios, fue siempre dentro del marco de las prioridades y reglamentaciones estatales chinas. La dinámica del régimen de la “estrategia de exportación” ha creado inmensos excedentes comerciales, que finalmente han hecho de China uno de los mayores acreedores del mundo, especialmente de deuda estadounidense. Para mantener sus dinámicas industrias, China ha necesitado de entradas inmensas de materias primas, lo que ha motivado inversiones exteriores a gran escala y acuerdos comerciales con países exportadores de agro-minerales en África y Latinoamérica. En 2010, China desplazó a EEUU y Europa como principal socio comercial de muchos países de Asia, África y Latinoamérica.

El ascenso de la China moderna a potencia económica mundial, como su predecesora entre 1100 y 1800, se ha basado en su gigantesca capacidad productiva: el comercio y la inversión se han regido por una política de estricta no interferencia en las relaciones internas de sus socios comerciales. A diferencia de EEUU, China no inició guerras brutales por el petróleo; en cambio firmó contratos lucrativos. Y China no combatió guerras en interés de los chinos de ultramar, como EEUU ha hecho en Oriente Medio a favor de Israel.

El aparente desequilibrio entre el poder económico y militar de China contrasta de forma aguda con EEUU, donde un imperio militar inflado y parasitario continúa socavando su propia presencia económica global.

El gasto militar de EEUU es doce veces el de China. Cada vez más, el ejército de EEUU juega un papel clave a la hora de moldear la política en Washington mientras trata de debilitar el ascenso de China a potencia global.

El ascenso de China a potencia mundial: ¿se repetirá la historia a sí misma?

China ha estado creciendo a un 9% por año y sus productos y servicios están aumentando rápidamente en calidad y valor. En cambio, EEUU y Europa llevan revolcándose en un crecimiento 0% desde 2007 a 2012. El innovadorestablishment tecno-científico chino asimila rutinariamente los inventos más recientes de Occidente (y Japón) mejorándolos, rebajando por tanto los costes de producción. China ha sustituido a las “instituciones financieras internacionales” controladas por EEUU y Europa (el FMI, el Banco Mundial, el Banco de Desarrollo Interamericano) como principal prestamista en Latinoamérica. China continúa estando a la cabeza como principal inversor en los recursos mineros y energéticos de África. China ha sustituido a EEUU como principal mercado para el petróleo iraní, sudanés y saudí y pronto sustituirá a EEUU como principal mercado para los productos petrolíferos venezolanos. En la actualidad, China es el mayor exportador y fabricante de manufacturas del mundo, dominando incluso el mercado estadounidense, mientras juega el papel de salvavidas financiero al poseer alrededor de 1.300 billones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense.

Bajo las crecientes presiones de sus trabajadores y campesinos, los gobernantes chinos han estado desarrollando el mercado interno aumentando los salarios y el gasto social para reequilibrar la economía y evitar el espectro de la inestabilidad social. En cambio, los salarios y servicios públicos vitales de EEUU han disminuido de forma aguda en términos absolutos y relativos.

Teniendo en cuenta las tendencias históricas actuales, está claro que China sustituirá a EEUU como principal potencia económica mundial en la próxima década si el imperio estadounidense no contraataca y si las profundas desigualdades de clase chinas no provocan importantes agitaciones sociales.

El ascenso de la China moderna a potencia global enfrenta serios desafíos. A diferencia del histórico ascenso chino a nivel mundial del pasado, el poder económico global moderno chino no va acompañado de ninguna empresa imperialista. China ha quedado seriamente rezagada detrás de EEUU y Europa en cuanto a la capacidad agresiva de hacer la guerra. Quizá esto ha permitido a China dirigir recursos públicos a maximizar el crecimiento económico, pero ha dejado a China en situación vulnerable ante la superioridad militar estadounidense frente a su arsenal masivo, su red de bases de avanzada y sus posiciones geomilitares y estratégicas justo frente a la costa china y en los territorios colindantes.

En el siglo XIX, el imperialismo británico echó abajo la posición global china con su superioridad militar, apropiándose de los puertos chinos, debido a la confianza de China en su “superioridad mercantil”.

La conquista de la India, Birmania y la mayor parte de Asia permitió a los británicos establecer bases coloniales y reclutar ejércitos mercenarios locales. Los británicos y sus mercenarios aliados cercaron y aislaron a China, preparando el camino para perturbar los mercados chinos e imponer condiciones brutales a su comercio. La presencia armada del Imperio británico dictó lo que China tenía que importar (con el opio alcanzando el 50% de las exportaciones británicas en la década que se inició en 1850) mientras socavaban las ventajas competitivas de China a través de políticas arancelarias.

Hoy en día, EEUU está siguiendo políticas parecidas: La flota naval estadounidense patrulla y controla las rutas marítimas comerciales chinas y los recursos petroleros extraterritoriales a través de sus bases en el exterior. La Casa Blanca de Obama-Clinton está en proceso de desarrollar una respuesta militar rápida que implicará a sus bases en Australia, Filipinas y otros lugares de Asia. EEUU está intensificando sus esfuerzos para socavar el acceso exterior de China a los recursos estratégicos mientras se dedica a apoyar “bases” de separatistas e “insurgentes” en el oeste de China, Tibet, Sudán, Birmania, Irán, Libia, Siria y otros lugares. Los acuerdos militares de EEUU con la India y la instalación de un régimen-títere acomodaticio en Pakistán han hecho avanzar su estrategia de aislar a China. Aunque China mantiene su política de “desarrollo armonioso” y “no interferencia en los asuntos internos de otros países”, se ha hecho a un lado cuando el imperialismo bélico europeo y estadounidense ha atacado a alguno de los socios comerciales de China con el objetivo fundamental de invertir la pacífica expansión comercial de China. La carencia de una estrategia ideológica y política de China capaz de proteger sus intereses económicos en el exterior ha sido una invitación para que EEUU y la OTAN establecieran regímenes hostiles a China. El ejemplo más destacado es Libia, donde EEUU y la OTAN intervinieron para derrocar a un gobierno independiente dirigido por el presidente Gadafi, con quien China había firmado acuerdos comerciales e inversiones por valor multimillonario. Los bombardeos de ciudades, puertos e instalaciones petrolíferas por la OTAN obligaron a los chinos a retirar a 35.000 trabajadores de la construcción e ingenieros del petróleo chinos en cuestión de días. Lo mismo sucedió en Sudán, donde China había invertido miles de millones para desarrollar su industria petrolera. EEUU, Israel y Europa armaron a los rebeldes de Sudán del Sur para interrumpir el flujo de petróleo y atacar a los trabajadores chinos en el sector [6]. En ambos casos, China permitió pasivamente que los imperialistas estadounidenses y europeos atacaran a sus socios comerciales y frenaran sus inversiones.

Bajo Mao Tse Tung, China tuvo una política activa de contención de la agresión imperial: Apoyaba a movimientos revolucionarios y a gobiernos del Tercer Mundo. En la actualidad, la China capitalista no tiene una política activa para apoyar gobiernos o movimientos capaces de proteger el comercio bilateral y los acuerdos de inversión de China. La política exterior de China está moldeada por grandes intereses comerciales, financieros y manufactureros que confían en el “aspecto económico competitivo” para conseguir cuotas de mercado y no entienden de bases militares y de seguridad del poder económico global. La clase política china está profundamente influida por una nueva clase de multimillonarios con fuertes vínculos con los fondos de capital occidentales que han absorbido sin reparo los valores culturales occidentales. Esto queda ilustrado por su preferencia a enviar a sus propios hijos a las universidades de elite en EEUU y en Europa. Tratan de “acomodarse a Occidente” a cualquier precio. Esta falta de comprensión estratégica de la construcción del imperio militar les ha llevado a responder de forma ineficaz y ad hoc a cada acción imperialista que ha socavado su acceso a recursos y mercados.

Aunque la visión de China del “negocio primero” pudo haber funcionado cuando era un actor menor en la economía mundial y los constructores del imperio estadounidense veían la “apertura al capitalismo” como un oportunidad de hacerse fácilmente con las empresas públicas de China y saquear su economía, sin embargo, cuando China (a diferencia de la ex URSS) decidió retener los controles de capital y desarrollar una “política industrial” cuidadosamente calibrada, y bajo control estatal, dirigiendo el capital occidental y la transferencia de tecnología a las empresas estatales, que penetraron eficazmente en los mercados internos y exteriores de EEUU, Washington empezó a quejarse y a hablar de represalias.

Los inmensos excedentes comerciales de China con EEUU provocaron una respuesta dual de Washington: Vendió cantidades masivas de bonos del Tesoro estadounidense a los chinos y empezó a desarrollar una estrategia global para bloquear el avance chino. Como EEUU carecía de apalancamiento económico para revertir su decadencia, confió solo en su “ventaja comparativa”: su superioridad militar basada en un amplio sistema mundial de bases de ataque, una red de regímenes-clientes en el exterior, apoderados militares, ONG, intelectuales y mercenarios armados. Washington se volvió hacia su inmenso, secreto y clandestino aparato de seguridad para debilitar a los socios comerciales de China. Washington depende desde hace mucho tiempo de sus lazos con gobernantes corruptos, disidentes, periodistas y magnates de los medios para proporcionar la cobertura más poderosa propagandística mientras avanza en su ofensiva militar contra los intereses de China en el exterior.

China no tiene nada para competir con el “aparato de seguridad” de EEUU debido a que practica una política de “no interferencia”. Dado el avanzado estado de la ofensiva imperial occidental, China ha adoptado tan solo unas cuantas iniciativas diplomáticas, tales como financiar algunas cadenas de medios en lengua inglesa para presentar sus puntos de vista, utilizando su poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para oponerse a los esfuerzos de EEUU para derrocar el régimen de Asad en Siria y oponerse a la imposición de sanciones drásticas contra Irán. Repudió severamente el vitriólico cuestionamiento de la secretaria de estado de EEUU Hillary Clinton acerca de la “legitimidad” del estado chino cuando votó contra la resolución de EEUU y la ONU preparando un ataque contra Siria [7].

Los estrategas militares chinos son más conscientes de la situación y se sienten alarmados ante la creciente amenaza militar hacia China. Han pedido, y se les ha aceptado, un 19% de incremento anual en el gasto militar para los próximos cinco años (2011-2015) [8]. Incluso con este incremento, los gastos militares de China serán menos de la quinta parte del presupuesto militar estadounidense y China no tiene ninguna base en el exterior en marcado contraste con las más de 750 instalaciones de EEUU por todo el mundo. Las operaciones de inteligencia chinas en el exterior son mínimas e ineficaces. Sus embajadas se ocupan de estrechos intereses comerciales y no entendieron en absoluto la brutal política de la OTAN para cambiar el régimen en Libia y no informaron a Pekín de su importancia para el estado chino.

Existen otras dos debilidades estructurales que socavan el ascenso de China como potencia mundial. Esto incluye a la muy “occidentalizada” intelligentsia, que se ha tragado sin sentido crítico la doctrina económica estadounidense sobre el libre mercado mientras pasan por alto su militarizada economía. Esos intelectuales chinos repiten como papagayos la propaganda de EEUU acerca de las “ virtudes democráticas ” de las multimillonarias campañas presidenciales a la vez que apoyan la desregulación financiera que habría llevado a Wall Street a apoderarse de los bancos y ahorros chinos. Muchos asesores empresariales y académicos chinos se han educado en EEUU y están influenciados por sus lazos con los académicos estadounidenses y las instituciones financieras internacionales directamente vinculadas con Wall Street y la City londinense. Han prosperado como asesores bien remunerados que logran puestos prestigiosos en las instituciones chinas. Identifican la “liberalización de los mercados financieros” con las “economías avanzadas” capaces de profundizar los lazos con los mercados globales en lugar de ser una fuente importante de la actual crisis financiera global. Estos “intelectuales occidentalizados” son como sus homólogos los compradores del siglo XIX, que subestimaron y rechazaron las consecuencias a largo plazo de la penetración imperial occidental. Son incapaces de comprender cómo la desreglamentación financiera en EEUU fue lo que precipitó la actual crisis y cómo la desregulación va a llevar a que Occidente se apodere del sistema financiero chino, cuyas consecuencias redistribuirían los ahorros internos chinos en actividades no productivas (especulación inmobiliaria), precipitarían la crisis financiera y, en último término, socavarían la importante posición global de China.

Esos yuppies chinos imitan lo peor de los estilos de vida consumistas de Occidente, y sus puntos de vista políticos están influidos por esos estilos de vida e identidades occidentalizadas que excluyen cualquier sentido de solidaridad con su propia clase trabajadora.

Hay una base económica para los sentimientos pro-occidentales de los neocompradores chinos. Han transferido miles de millones de dólares a cuentas en bancos extranjeros, han comprado casas y apartamentos de lujo en Londres, Toronto, Los Ángeles, Manhattan, París, Hong Kong y Singapur. Solo tienen un pie en China (la fuente de su riqueza) y el otro en Occidente (donde consumen y esconden su riqueza).

Los compradores occidentalizados están profundamente empotrados en el sistema económico de China al tener vínculos familiares con los dirigentes políticos en el aparato del partido y el estado. Sus conexiones son más débiles en el ejército y en los crecientes movimientos sociales, aunque algunos estudiantes “disidentes” y activistas académicos de los “movimientos pro democracia” cuentan con el apoyo de las ONG imperiales de Occidente. En la medida en que los compradores van ganando influencia, van debilitando las fuertes instituciones estatales económicas que han dirigido el ascenso chino a potencia global, al igual que hicieron en el siglo XIX actuando como intermediarios para el Imperio británico. Proclamando el “liberalismo” del siglo XIX, 50 millones de chinos se volvieron adictos al opio en menos de una década. Proclamando la “democracia y los derechos humanos ” , las cañoneras estadounidenses patrullan ahora frente a las costas de China. El ascenso de China, dirigido por las elites, a potencia económica global ha engendrado desigualdades monumentales entre unos miles de nuevos multimillonarios y millonarios en lo alto de la pirámide y cientos de millones de empobrecidos trabajadores, campesinos y emigrantes en la base.

La rápida acumulación de riqueza y capital de China ha sido posible a través de una intensa explotación de sus trabajadores a los que se despojó de sus anteriores redes de seguridad social y condiciones reguladas de trabajo que el comunismo garantizaba. Millones de hogares chinos han quedado desposeídos a fin de promover a los promotores/especuladores inmobiliarios que se han dedicado después a construir oficinas de alto nivel y apartamentos de lujo para las elites internas y extranjeras. Esos rasgos brutales de ascendente capitalismo chino han creado una fusión entre la lucha de las masas por un lugar de trabajo y por un espacio para vivir que es mayor cada año. El eslogan de los promotores/especuladores de “hacerse rico es maravilloso” ha perdido su capacidad de engañar a la gente. En 2011, había alrededor de 200.000 fábricas costeras urbanas que englobaban pueblos rurales. El próximo paso, que seguro se producirá, será la unificación de estas luchas en nuevos movimientos sociales nacionales con una agenda de clase exigiendo la restauración de los servicios educativos y sanitarios disfrutados bajo la era comunista así como una mayor porción de la riqueza de China. Las actuales demandas de mayores salarios pueden convertirse en demandas de mayor democracia en el lugar del trabajo. Para responder a estas demandas populares, los nuevos liberales compradores occidentalizados no pueden señalar hacia su “modelo” en el imperio estadounidense, donde sus trabajadores están inmersos en un proceso por el que les están despojando de los mismos beneficios que los trabajadores chinos están intentando recuperar.

China, asolada por un conflicto político y de profundización de los enfrentamientos de clase cada vez más profundo, no puede mantener su deriva hacia el liderazgo económico global. Las elites chinas no pueden afrontar la creciente amenaza militar imperial global de EEUU, con sus aliados compradores en la elite liberal interna, mientras en el país la sociedad está profundamente dividida con unas clases trabajadoras cada vez más hostiles. La época de explotación desenfrenada de la mano de obra china tiene que terminar para poder enfrentar el cerco militar estadounidense de China y el desbaratamiento económico de sus mercados en el exterior. China posee enormes recursos. Con más de 1.500 billones de dólares en reservas, China puede financiar un amplio programa sanitario y educativo nacional por todo el país.

China puede permitirse poner en marcha un “programa de vivienda pública” intensivo para los 250 millones de trabajadores que han emigrado del campo y que en la actualidad están viviendo en la miseria urbana. China puede imponer un sistema fiscal progresivo a sus nuevos multimillonarios y millonarios y financiar las pequeñas cooperativas agrícolas familiares y las industrias rurales a fin de reequilibrar la economía. Su programa de desarrollo de fuentes energéticas alternativas, como paneles solares y energía eólica, son un prometedor comienzo para abordar su grave contaminación medioambiental. La degradación del medio ambiente y los problemas relacionados con la salud están ya preocupando a decenas de millones de chinos. En última instancia, la mejor defensa de China contra las invasiones imperiales es un régimen estable basado en la justicia social para cientos de millones y una política exterior de apoyo a los movimientos y regímenes antiimperialistas en el exterior, cuya independencia es de vital interés para China. Lo que se necesita es una política proactiva basada en empresas mixtas mutuamente beneficiosas, incluida la solidaridad militar y diplomática. Hay ya un grupo pequeño, aunque influyente, de intelectuales chinos que están planteando la cuestión de la creciente amenaza militar estadounidense y están “diciendo no a la diplomacia de las cañoneras” [9].

La China moderna cuenta con multitud de recursos y oportunidades de los que no disponía la China del siglo XIX, cuando se vio subyugada por el Imperio británico. Si EEUU prosigue intensificando su política agresiva militarista contra China, Pekín puede poner en marcha una seria crisis fiscal inundando el mercado con varios de sus cientos de miles de millones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense. China, una potencia nuclear, debería contactar con su vecina Rusia, armada y amenazada por igual, para enfrentar y frustrar los belicosos comentarios de la secretaria de estado Hillary Clinton. El próximo presidente ruso Putin ha prometido incrementar el gasto militar del 3% al 6% del PIB en la próxima década para contrarrestar la ofensiva de bases de misiles de Washington en las fronteras de Rusia y truncar los programas de “cambio de régimen” de Obama contra sus aliados, como en el caso de Siria [10].

China tiene redes poderosas comerciales, financieras e inversiones por todo el planeta así como potentes socios económicos. Estos lazos se han convertido en algo esencial para el crecimiento continuado de muchos países en el mundo en desarrollo. Al enfrentarse a China, EEUU tendrá que enfrentar la oposición de muchas elites poderosas de mercado por todo el mundo. Pocos países o elites pensarían en vincular en el futuro sus fortunas con un imperio económicamente inestable y basado en el militarismo y en destructivas ocupaciones coloniales.

Es decir, la China moderna, como potencia mundial, es incomparablemente más fuerte que a principios del siglo XVIII. EEUU no tiene el apalancamiento colonial que el ascendente Imperio británico poseía en el período previo a las Guerras del Opio. Además, muchos intelectuales chinos y la inmensa mayoría de sus ciudadanos no tienen la intención de aceptar que los actuales “compradores occidentalizados” vendan el país. Nada aceleraría más la polarización política en la sociedad china y adelantaría la llegada de una segunda revolución social china que unos dirigentes pacatos sometiéndose a una nueva era de pillaje imperial de Occidente.



Notas:

[1] John Hobson, “The Eastern Origins of Western Civilization” (Cambridge UK: Cambridge University Press 2004).

[2] Ibid, Ch. 9 pp. 190-218.

[3] Ibid, Ch. 11, pp. 244-248.

[4] Richard Gott, “Britain’s Empire: Resistance, Repression and Revolt” (London: Verso 2011) for a detailed historical chronicle of the savagery accompanying Britain’s colonial empire.

[5] Hobson, pp. 253 – 256.

[6] Katrina Manson, “South Sudan puts Beijing’s policies to the test”, Financial Times, 21.02.201 2, p. 5.

[7] Interview of Clinton, NPR, 26.02.12.

[8] La Jornada, 15.02.2012 (Mexico City).

[9] China Daily (20.02.20 12).

[10] Charles Clover, “Putin vows huge boost in defense spending”, Financial Times, 12.02.2012.

Versión en inglés: http://www.palestinechronicle.com/view_article_details.php?id=19145





James PETRAS - REBELION, marzo de 2012.