domingo, 21 de junio de 2020

'No regresemos a lo anormal de ayer'


A R T Í C U L O S   D E   M A Y O,  Pedro  Pierre.

Guayaquil, junio de 2020.

Estimad@s amig@s y compañer@s de camino, buenos días.
Esperando que estén bien que preparan la ‘nueva normalidad’ después de las lecciones de esta pandemia.

He aquí mis artículos del mes de mayo, con muchos deseos para superar esta catástrofe del coronavirus.
1.      Hemos empezado… a vivir de otra manera.
2.      Sí, hay alternativas al neoliberalismo… ya las estamos sembrando nosotras y nosotros.
3.      Eco-socialismo: Nada sin la Naturaleza… para reinventar un futuro plenamente humano.
4.      Sí, ¡basta de palabra!... son acciones y lucha que se necesita.
¡Buena lectura!
Abrazo fraterno.
Pedro Pierre.

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1.   HEMOS EMPEZADO… Pedro Pierre
Ya pasan los días y las semanas y sigue la cuarentena. Nos dicen que va a terminar, pero nadie está muy seguro de la fecha. Van a ser dos meses que la suportamos y nos preocupa que termine. Nos preocupa también lo que va a pasar después, porque nos damos cuenta que las cosas no van a ser como antes.
No hemos pasado en vano 2 meses, encerrados en nuestras casas. Para muchos la realidad es trágica: ¿cómo comer cuando se gana cada día el pan que la familia necesita? En muchas familias hay seres queridos que se han ido para siempre y no se los pudo despedir. Muchos han perdido su empleo porque la tienda, el taller, la fábrica se quedaron cerrados. El país está por los suelos porque el petróleo ha caído a precios muy bajos, se pagó 330 millones de dólares por los intereses de un préstamo con el Fondo Monetario en plena mortandad nacional, los ricachones han mandado su dinero en los paraísos fiscales: nada menos que 800 millones; y la corrupción sigue campante en las altas esferas del gobierno. Ahora nos quieren controlar mediante nuestros celulares: saber dónde vivimos, adónde vamos, con quiénes nos comunicamos, disque para proteger nuestra salud. Si no la han protegido hasta hoy, ¿por qué van a protegerla mañana?
Mal estamos, muy mal estamos. ¿Cómo se va a levantar un país saqueado por sus propias autoridades y sus amigos de turno? ¿Cómo se va a recuperar una economía por los suelos, con miles de empresas quebradas? Al ver el vicepresidente que no podía controlar la pandemia desde el gobierno, deja a los municipios decidir cuándo salir de la cuarentena. Y el mismo presidente afirmó: “Mi situación me impide salir a territorio. Soy una persona de la tercera edad, con discapacidad física y con los problemas médicos que eso representa. Los médicos me han dicho que fácilmente podría contraer el coronavirus y que difícilmente podría superarlo…” Somos un país a la deriva, con hambre, sin empleo, sin dinero, sin líder que nos ayuda a salir adelante. Tenemos que contar sólo con nosotros mismos… Eso es el desafío a asumir, consciente y organizadamente.
Estos dos meses de encierro también nos han servido para pensar, para descubrir el fracaso del sistema que nos gobierna. Por momento nos paralizaron el miedo y la desesperación, pero ha surgido en nosotros la esperanza que juntos podemos levantarnos, arrimar el hombro, aceptar que va a ser una larga y dura lacha para recuperar la paria y volver a vivir y convivir como Dios manda. Eso será posible si ya hemos empezado a vivir de otra manera. En cierta escasez hemos probado que se puede comer más sanamente con legumbres y frutas. Al no haber medicamentos eficaces contra el coronavirus, hemos probado con limones, jengibre, hierbas medicinales, imanes y cuántas medicinas tradicionales o alternativas. No han faltado entre nosotros signos y gestos de compartir y solidaridad, pequeños tal vez pero reales que nos devolvieron la sonrisa, alimentaron la amistad e hicieron crecer la esperanza. Hemos descubierto que podemos vivir sin estar comprando cosas innecesarias o superfluas. También hemos rezado, realizado devociones olvidadas, leído la Biblia, vuelto a descubrir a Jesús más cercano a nosotros y a Dios como el gran misterio de la vida y del amor. Nos hemos preguntado qué es lo más importante en este momento, lo prioritario a no perder, a lo esencial a no dejar escapar…
Empezamos a estar seguros que mañana no podremos vivir como ayer, pero sí, conservando lo importante que hemos vivido sin dar nos cuenta… porque, si no, vamos a quedar peores y muy mal parados: una vida sin vida, unas relaciones sin amor. Y la existencia individualista, consumista, desorganizada se tornará una pandemia peor que el coronavirus. Mañana tiene que ser un nuevo amanecer, un nuevo día, un nuevo nacimiento, una nueva humanidad. Hemos empezado: hay que continuar, mejorar, fortalecer las novedades que estamos viviendo y redescubriendo. No podemos volver atrás porque atrás es la enfermedad, la muerte y el cementerio… ¡si hay espacio! Dios nos ha creado para otra cosa: una vida plena desde el compartir, una fraternidad sencilla desde la solidaridad, una fe con sabor a felicidad, un país más igualitario donde todas y todos podamos caber. ¿Sabremos darle este gusto a Dios?... porque “¡si la silla de Dios está vacía, la ocupa el diablo!”

2.      SÍ HAY ALTERNATIVAS AL NEOLIBERALISMO. Pedro Pierre.
“La gente se está organizando para sobrevivir”… Es lo que está pasando en ese momento, o sea, un sinnúmero de familias está buscando la manera de vender o trabajar en algo para tener el pan de cada día. Tal vez la palabra ‘organización’ no sea la más adecuada, porque la organización supone varias personas que se unen para alcanzar algún objetivo común. Está bien que cada persona en edad de trabajar vaya encontrando la manera de ganarse el pan suyo y el de su familia: es necesario a corto plazo, pero no es suficiente a mediano y largo plazo.
La solución a la crisis actual no es sólo un asunto individual. Más bien la crisis es la consecuencia de una problema mayor: es todo un sistema que en vez de protegernos, no solamente se está desinteresando de nosotros sino ha provocado la crisis en la que nos encontramos. Da miedo pensar que mañana va a ser terrible: eso presentimos y no lo queremos decir. La CEPAL (Comisión Económica para América Latina) prevé para el Ecuador una recesión económica de 5% y un aumento de la pobreza en 10%, ¡como hace 15 años! No podemos regresar a la situación de antes, aunque sea eso que buscan los empresarios, banqueros y los que nos gobiernan. ¿Habrá una mayoría de la gente que quiere cambiar? O más bien se piensa: “Los otros tienen que cambiar... Las autoridades tienen que cambiar… El gobierno tiene que cambiar…”. El problema verdadero no son ‘los otros’, ni ‘las autoridades’ no ‘el gobierno’; se trata de un sistema nacional y mundial que nosotros mismos sostenemos aunque lo critiquemos. El problema somos nosotros que apoyamos este sistema que nos engaña, nos explota, nos esclaviza, con la complicidad de los medios comerciales de desinformación que pertenecen a los mismos empresarios, banqueros y grandes explotadores: nos mienten y nos engañan… para que nada ni nadie cambie.
En ese momento me preocupa mucho el silencio, la expresión de nuestra inconformidad y preocupación. ¿No será para acallarnos que nos han encerrado? ¿Dónde están las protestas de los jóvenes, de las mujeres, los campesinos, los obreros, los indígenas, los sindicatos... Tal vez en las redes sociales... Por una parte está bien: pero ¿cuántas personas alcanzamos mediante nuestro celular y nuestras redes, frente a los 17 millones de ecuatorianos? Nos enfrentamos a estructuras organizadas por el sistema neoliberal que corrompen el Estado y las instituciones estatales, las cuales, en vez de protegernos, protegen y enriquecen a sus dueños con nuestros impuestos y a costa nuestra. ¿A eso queremos regresar?
Por este motivo la reacción no puede ser solamente individualista. Si de estructuras se trata, contra esas estructuras hay que luchar para sustituirlas por otros que trabajen en beneficio nuestro. Y allí sí, se necesita de organización, de muchas organizaciones. “Los pobres desorganizados serán castigados”: es lo que está pasando en este momento.
Por este motivo hay que encontrar otro proyecto social que no sea manejado por el 1% de la población, sino por la mayoría, o sea, por un pueblo que tiene conciencia de clase, que analiza lo que está pasando poniendo el dedo sobre las causas y que decide organizarse para vivir de otra manera. Ese es el cambio que necesitamos en este momento afín de no recaer en las garras del monstruo que nos lo arrebata todo, hasta la vida, lenta y violentamente.
¿La rebaja del presupuesto educativo será un motivo para que los jóvenes, directamente afectados, retomen la organización y emprendan la lucha?... junto a las mujeres que van a ser las más golpeadas, los campesinos más explotados, los indígenas más marginados, los jubilados más olvidados… La propuesta de ley económica calificada de ‘humanitaria’ que está por última semana en la Asamblea Nacional está clara: el 65% de los recursos para financiar las medidas para la recuperación económica provienen de aportes de sueldos y salarios de trabajadores y empleados públicos y privados y no de los bolsillos y chequeras de los privilegiados que se han beneficiado de las políticas económicas del nuestro gobierno neoliberal. Es este sistema de saqueo de los empleados y trabajadores, y de aniquilación de los pobres que hay que sustituir.
¿Quién tiene la solución? Nosotros somos la solución y nadie más… ¿Estamos convencidos de esto, de nuestra capacidad, de nuestra dignidad? Aunque no sepamos bien lo que hay que construir, sí, esta pandemia nos ha mostrado y demostrado lo que hay que destruir o a lo menos dejar de apoyar, por nuestro propio bien. La lucha no está ganada, pero acabo de leer la conocida frase de Bertold Brecht: “El que lucha puede perder. El que no lucha ha perdido ya”.
Unos líderes de movimientos sociales nos dicen que el camino hacia una nueva sociedad pasa por el ‘eco-socialismo’. ¡Nueva palabra, nueva esperanza! Pero para que sea efectivamente ‘buena noticia’, depende de nosotros: ¿Nos hemos enterado? ¡No hay peor lucha que la que no se libra!

3.      ECOSOCIALISMO: NADA SIN LA NATURALEZA, Pedro Pierre
¿Habremos perdido el miedo al socialismo? Tal vez sí, por ver la brutalidad mortal del neoliberalismo, especialmente en Ecuador con las medidas que toma el gobierno. Estados Unidos, capital del neoliberalismo, no logra controlar el coronavirus… a pesar de todos los dólares y las tecnologías que tiene. China ha controlado la pandemia y Cuba envía sus médicos a China, Italia, Brasil y unos 20 países más. El chip del socialismo malo y del capitalismo bueno tenemos que echarlo a la basura…
Nuevos proyectos alternativos de sociedad están viendo la luz del día. Ya es evidente la perversidad del sistema neoliberal. El papa Francisco, en su Carta apostólica sobre el Cuidado de la Casa común está tajante. Lo califica así: “un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso”, exclusivamente basado en “el principio de maximización del beneficio”, responsable a la vez de la injusticia social y de la destrucción de nuestra Casa Común, la Naturaleza. El presidente francés, formado en las Escuelas norteamericanas neoliberales, cuestiona el mismo neoliberalismo por inhumano. Nos creíamos invencibles, omnipotentes, con los inmensos progresos de la ciencia y la tecnología. Y estas se muestran totalmente incapaces de controlar un minúsculo virus mortífero que se transformó en pandemia planetaria en unas pocos meses.
En estos últimos años científicos, Organizaciones defensoras de Derechos Humanos y de la naturaleza, Movimientos Sociales ya nos avisaban que íbamos a la catástrofe. ¡La Naturaleza quiso volver a respirar aire puro! Nos han hecho creer que el consumismo era la solución a todos nuestros problemas, que estos son asuntos materiales que las empresas y el mercado van a resolver: Estábamos llegando al fin exitoso de la historia, o sea, íbamos a tocar el paraíso en la tierra. Más bien nos llegó el infierno.
Cada vez más se nos habla de ‘eco-socialismo’, o sea, de un socialismo ecológico, en el sentido que no se puede hablar de organización social sin incluir el respeto, la defensa y la protección de la naturaleza. Ella es nuestra matriz: de ‘agua, tierra, viento y fuego’ hemos sido hecho. Ya el libro bíblico del Génesis nos hablaba del primer ser humano hecho de barro: “De la tierra fuiste sacado…” Al descubrir el cosmos, las estrellas y las galaxias, se ve que somos una misma unidad de vida y de destino: ¡Somos polvo de estrella que ha llegado a ser consciente de sí! Somos una misma unidad donde todo y todos estamos relacionados e interconectados.
Entre humanos, la comunidad da sentido a nuestra existencia: nadie está solo; las relaciones son nuestro modo de existir. El neoliberalismo es todo lo contrario: el individuo se salva sólo, la competencia exacerbada es la manera de sobrevivir, la espiritualidad es un apéndice inútil. Todo esto se ha desmoronado estrepitosamente en estos meses. Hay que volver al humanismo, o sea, el socialismo y la ecología. Eso es el eco-socialismo: Un nueva manera de vivir armoniosamente entre humanos y con la naturaleza, donde las personas valen más que el dinero, donde la relación es más importante que lo promoción individual, donde la comunidad es la manera de organizarnos, donde la dignidad humana vale más que la fantasía televisiva…
Sólo nos quedan unos pocos decenios para evitar el colapso de la vida, pues la cuenta regresiva ha comenzado hace unos 3 años. Vamos rumbo al suicidio colectivo si seguimos la locura del neoliberalismo. Durante esta cuarentena que se prolonga, hemos comenzado a vivir de otra manera: valorar la familia, compartir entre vecinos y con los más débiles, comer de otra manera, cuidar nuestra salud con medicina natural, tomar el tiempo de reflexionar, redescubrir la dimensión espiritual de la vida, rechazar el consumismo, valorar la organización… Continuemos en esta dirección para un cambio individual, colectivo y estructural: el eco-socialismo nos ofrece un camino que podemos abrir mancomunadamente, si no queremos que la vida en nuestro planeta desaparezca definitivamente. Esta pandemia es un aviso.
Escuchemos a los que nos abren caminos de esperanza a emprender juntos decididamente. El papa Francisco no deja de animarnos a despertar y caminar con los Movimientos sociales portadores de un porvenir mejor. Recordemos la historia bíblica de Sodoma y Gomorra: fueron ciudades destruidas por haber eliminado la hospitalidad de su manera de vida. Cuando huía la familia de Lot para salvarse de esa ‘pandemia’, su mujer quiso dar marcha atrás y volver al pasado: se transformó en estatua de sal. Hoy no podemos volver al pasado que nos ha conducido a esta catástrofe. Tenemos que inventar caminos nuevos, reinventando el futuro cercano. Ya tenemos pautas para lograrlo.

4.   SÍ, ¡ BASTA  DE  PALABRAS !  Pedro  Pierre
La canción ‘Resistiré’ tuvo su momento de fama, pero tiene sentido si no se pasa a la acción… Estamos inundados de palabras, de noticias, de mensajes, de canciones, de discursos… para que nos quedemos de brazos cruzados con la ilusión de ‘resistir’. La excusa de estar encerrados es una falsa justificación: nos hemos dejado encerrar, eso es la realidad y eso desde mucho tiempo. Nos manipularon durante años o nos escondieron la verdad de tal manera que decimos: no hay otra solución, es lo mejor de lo mejor, ellos nos van a salvar… Y sigue la cuarenta: ¡Ya llegamos a 2 cuarentenas! Y continúan las prohibiciones: nos dejamos tratar como niños que se llevan por la mano, porque ellos sí trabajan por sus intereses.
El gobierno de los empresarios, él no se queda de brazos cruzados: ¡qué maravillosa oportunidad para fortalecer su dictadura del despojo y del saqueo! Reducción de horarios de trabajo, reducción de salarios, despidos intempestivos en las empresas, recortes en salud y educación además de reducción generalizada de presupuesto, salidas de centenares de millones a los paraísos fiscales, otros centenares de millones regalados a Fondo Monetario Internacional, privatizaciones de los bienes públicos, corrupción generalizada en las más altas esferas del gobierno, liberalización de los precios de la gasolina… La lista es interminable: lograron su ‘paquetazo’. Se trata de un feriado bancario mucho más grande que él de hace 20 años y lo han logrado con nuestro silencioso consentimiento. Y cantamos: ¡Resistiremos! “¡Los que tienen un empleo, van a trabajan más, cobrarán menos y se morirán antes de tiempo!” ¡Qué valientes somos para aguantar las peores barbaridades desde 3 años!
Nos han dicho ‘¡Consuman… eso les traerá felicidad! ¡Endéudense… y paguen dentro de 6 meses! ¡Vístanse y maquíllense de primera… y serán considerados estrellas y modelos de TV! ¡Tomen cerveza o miren novelas… y serán machos o feministas de avanzada! Nos siguen diciendo: ¡No se preocupen porque sabemos lo que necesitan y cómo resolver sus necesidades más apremiantes! Cantos de sirenas que creemos y obedecemos: ¡2 personas sobre 3 compran en los supermercados lo que acaban de ver en la propaganda televisiva! ¡Qué gentes tan obedientes somos! ¡Nos tienen bien controlados!
Preguntémonos: ¿Qué actividades de solidaridad hemos tenido durante esta doble cuarentena fuera de nuestra casa? ¿En qué protestas hemos participado? Tal vez nos hemos escandalizado de unas actitudes que hemos calificados de “radicales, exageradas, utópicas…”: las de los que salen a la calle para ganarse el pan del día, las de los que insultan porque les duele las muertes de sus familiares y vecinos, las de los que no soportan más estar encerrados, manipulados, saqueados…
Dejemos también de hablar de cursos, de formación, de capacitación, de análisis de la situación, de la crisis globalizada, de que Dios va a resolver nuestros problemas… Cuando el hambre toca a la puerta, sobran las palabras y las promesas. ¡A luchar, eso es lo que se necesita! Luchar para recuperar nuestra dignidad, nuestros derechos pisoteados, la organización destruida, los reclamos colectivos…
Nos parecemos a las mujeres que lloraban mirando a Jesús cargando con la cruz. Él que tuvo la valentía de decirles: “¡No lloren por mí, sino por ustedes y sus hijos!” La situación que vivimos no es culpa de otros sino de nosotros mismos que nos hemos dormido, hemos creído a los farsantes de siempre, nos hemos vuelto egoístas e individualistas, hemos olvidado lo esencial que es la fraternidad y el compromiso para construirnos como personas dignas, conscientes, solidarias y valientes. ¿Hasta cuándo vamos a resistir lamentando y llorando? Quienes van a pagar con creces los platos rotos van a ser nuestros ‘hijos’.
Los cristianos, en esos días, recordamos la ‘Ascensión’ de Jesús, o sea, su despedida física. Jesús se fue, pero no dijo a sus discípulos: “¡Vayan a rezando! ni ¡Hagan misas! ni ¡Enciérrense en sus casas! ni ¡Estudien para capacitarse…!” Más bien unos ángeles los regañaron: “¡Por qué están mirando al cielo!” o sea, ¿por qué esperan milagros? Pues el mismo Jesús les encomendó: “Vayan y hagan de los pueblos mis discípulos”… es decir: ¡Salgan, vayan reuniendo a la gente para construir la fraternidad y la justicia sin límite de fronteras ni de razas en nombre del Dios de la Vida!...porque eso es el Reino. El Reino está allí donde se lucha por la vida y la fraternidad.


domingo, 3 de mayo de 2020

¡ No volvamos a lo de antes !


ESTÁ  PANDEMIA  ES  UN FUERTE  LLAMADO  DE  DIOS

Estimad@s amig@s y compañer@s de camino, buenos días.

He aquí mis artículos del mes de abril.
1-     El fracaso del actual sistema mundial… incapaz de protegernos eficazmente.
2-     La ‘Pascua’ de Semana santo… o ¡Rumbo al Reino!
3-     ¡Los poderosos están con pies de barro…! Lo dijo el profeta Daniel hace más de 2,000 años.
4-     ¡No podemos volver a lo mismo!... porque ‘las mismas causas producen los mismos efectos’.
5-     Aprender a ser humano ya… para una vida digna y una sociedad nueva

Buena lectura!

Abrazo fraterno.
Pedro Pierre.

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1.   EL FRACASO DEL ACTUAL SISTEMA MUNDIAL
Frente a la pandemia del coronavirus, las organizaciones mundiales han sido incapaces de hacerle frente eficazmente. Ningún país ha propuesto una reacción global. El mismo sistema neoliberal ha sido ineficaz para sostener su organización financiera de mercado bursátil y no sabe decir la cantidad de empresas multinacionales que han colapsado o que China ha comprado a ‘precio de gallina muerta’… Peor han podido fomentar desde los ministerios de salud alguna respuesta eficaz para proteger a sus ciudadanos. En Estados Unidos se rechaza de los centros de salud a los contaminados que no tienen seguro social y se lo condena a morir en la calle. Trump se queda como payaso mudo, pero sí envía a Europa 40,000 soldados con su material militar para hacer maniobras conjuntas, ¿para enfrentar qué ‘enemigo potencial’?… En Guayaquil, ni se recoge los cadáveres de los fallecidos en la calle… Ni hablar de las Instituciones internacionales: la ONU, la OMS (Organización Mundial de la Salud)… están incapacitadas de proponer alguna alternativa. Europa se encuentra perdida sin propuesta común para enfrentar la pandemia. No se trata sólo de ‘¡Sálvese quien pueda!’, sino “¡Muérete sin piedad!’ Lo reconoció el mismo presidente francés. ¿Y los grandes medios comerciales de comunicación internacionales? ¡Muy bien, gracias! “Estamos en una mal momento que vamos superando. No se preocupen. Hemos pasado por peores situaciones”.
¿Y América Latina? Los gobiernos neoliberales que desbancaron o traicionaron los gobiernos progresistas se empeñaron en fomentar la corrupción, a destruir lo que se había hecho a favor de la salud y a desbaratar la integración latinoamericana. En Ecuador, somos un país a la deriva, con un presidente ausente, un sistema de salud desbordado, un ministro de economía que tiene la desfachatez de pagar 300 millones de deuda al FMI mientras somos el país con más muertos por el coronavirus. En Brasil los militares afirman que están dispuestos a apoyar a quien sustituya el actual presidente. Por otra parte, se niega ayuda financiera internacional a Venezuela para enfrentar la pandemia. Estados Unidos impone nuevas sanciones económicas a Irán que busca apoyo monetario contra el coronavirus. Israel persigue su invasión de Palestina y mata a más y más palestinos que resisten y protestan. ¡Qué perversidad la del neoliberalismo que no sabe contar los muertos que provoca por millones, pero sí, acumular millones dólares de ganancias a costa de países destruidos y pueblo asesinados!
¿Qué Organizaciones populares o qué países destacan en esta lucha contra la pandemia del neoliberalismo? Las Organizaciones sociales, sindicales, campesinas, indígenas, juveniles, feministas… no han dejado de protestar y proponer alternativas. Pero ¿quiénes los escuchan…? ¡fuera del papa Francisco! Los 3 países que se han lanzado en la lucha solidaria contra el coronavirus son China, Rusia y Cuba, por ser no tan neoliberales que se diga.
               A las Iglesias no les va mejor por privilegiar la dimensión espiritual en vez de la solidaridad, el compartir, la compasión, la ayuda para enfrentar la enfermedad y el hambre. ¿Van a salir alternativas creíbles y eficaces de las promocionadas devociones populares, adoración masiva del santísimo, cadenas de oraciones, rosarios cotidianos, misas por televisión o facebook…? ¿Dónde está la ‘opción por los pobres’ tan cacareada por jerarquías encerradas en sus templos y un clero de sacristía? Hace 41 años, monseñor Leonidas Proaño regresaba de la reunión episcopal latinoamericana de Puebla, México. Los obispos del continente acababan de comprometerse por una ‘opción preferencial, profética y solidaria por los pobres’. El mismo monseñor nos decía en la primera reunión nacional de las Comunidades Eclesiales de Base de Ecuador en Santa Cruz de Riobamba que la opción por los pobres era “una opción por las causas de los pobres y por su liberación de la miseria… manera actual de la Iglesia de América Latina de seguir eficazmente a Jesucristo”… ¡Palabras, lindas palabras! que se quedaron en los libros, libros que ni pudieron leer muchos seminaristas, aduciendo sus profesores que el Vaticano había condenado esta teología de la liberación… ¡Iglesia desprestigiada e Iglesias que se vacían! ¿Qué dirán ahora las Iglesias evangélicas que apoyan cada vez más descaradamente a gobiernos neoliberales como en Brasil, Bolivia y Estados Unidos? ¿A qué santo milagroso o a qué pastor salvador de sus pecados van a acudir los millones de pobres latinoamericanos, que no dejan de aumentar y morir?
               Si somos tan incapaces de actuar, a lo menos démonos cuenta que los actuales sistemas neoliberal y religioso han colapsado y deben ser tirados a tacho de la basura o al crematorio. La Tierra no resiste más los efectos de nuestra destrucción y está cansada de soportar una Humanidad que la contamina mortalmente. ¿No será el coronavirus un aviso que nos dice: ‘La próxima vez los elimino a toditos’? Antes de que sea demasiado tarde, empecemos a encontrar alternativas de vida personal, espiritual, económica, sanitaria, social… afín de no retornar sin más “a la normalidad” que nos ha llevado a tal catástrofe. Si no, ¡lo peor está por venir! Y ya llega. Los cristianos tenemos mucho que aportar a este gran cambio indispensable y urgente para vivir como humanos y hermanos.

2.   LA PASCUA DE SEMANA SANTA… O ¡RUMBO A UNA NUEVA HUMANIDAD!
Hace unos pocos días, leyendo o escuchando uno de los muchos comentarios sobre el coronavirus, me quedó grabada la frase siguiente: “Al origen de la humanidad, pasamos a ser humanos cuando empezamos a defender juntos a los más débiles”. El autor hablaba que con esta pandemia, estábamos “contra la pared”: o seguimos entrado por la puerta de auto-suicidio planetario o damos un salto cualitativo hacia una humanidad mejor, cuidando de la Tierra y de los más débiles. Una humanidad nueva mediante una nueva creación, obras de nuestra autoconciencia humana. Terminaba diciendo el autor que no había más alternativa. Es hora de pasar de ‘gusanos’ que nos arrastramos a ‘mariposas voladoras’.
Casi enseguida relacioné dicha frase con el momento en que nos encontramos: la Semana santa. Claro no es una Semana santa como las demás. No habrá las multitudinarias procesiones del viernes santo donde se recuerda a un muerto que, para la inmensa mayoría de los peregrinos, no resucitó, porque están ausentes de las celebraciones del sábado de gloria y del domingo de resurrección. Y los grandes medios de comunicación nos pasarán las películas noveladas y tergiversadas de un Cristo bandolero, de un Mesías espiritualista, de un soñador ingenuo, de un rebelde fracasado por creer en un dios que ama la sangre humana, anciano escondido en el cielo de los fantasmas que creamos los humanos para tranquilizarnos. ¡Fuera de las procesiones del viernes santo, no pasa nada porque seguimos iguales! Iguales de pobres, iguales de individualistas, iguales de corruptos, iguales de desorganizados, iguales de inconscientes, iguales de cobardes, iguales de consumistas y materialistas. ¿Nos despertará el coronavirus?
¿“Ser humano es empezar a defender juntos a los débiles”? porque ‘ser inhumano’ es ser indiferentes a lo que le pasa al vecino; porque ‘ser inhumano’ es acumular bienes y dinero sin aceptar que es el precio de la sangre y muerte de muchos pobres; porque ‘ser inhumano’ es preocuparse más del cielo que de la tierra y de los humanos; ‘ser inhumano’ es vender armas para asesinar pueblos enteros, es traficar drogas con la complicidad de instituciones podridas; ‘ser inhumano’ es pagar salarios de miseria condenando a jóvenes, mujeres y adultos a vivir como animales; ‘ser inhumano’ es negociar con la religión para imponer un cristianismo ‘opio del pueblo’… ¿Por qué estamos tan lejos de la primera semana santa y nos cuesta tanto entender el mensaje original de Jesús?... porque nos conviene, porque preferimos la mediocridad a la dignidad, y la maldad a la felicidad…
Resumiré la misión de Jesús y la meta de su Pascua -pasión, muerte y resurrección- en la frase que abre este artículo: Jesús nació, vivió, murió y resucitó para que lleguemos a ‘ser humanos’, es decir, a defender juntos a los más pobres, tal como lo hizo él. Por eso lo mataron porque defendía al Dios de los pobres y no una divinidad inventada por los ricos para defender sus privilegios y tapar sus fechorías. Jesús vino para el Reino y no para salvarnos de pecadillos que poco tienen que ver con la defensa de la vida y de la dignidad de los pobres. Las autoridades imperiales y religiosas de su tiempo necesitaban de pobres, de muchos pobres para seguir siendo ricos, opulentos y creyentes de un falso dios que los protegiera de cualquier cambio. Parece que con el paso de los siglos nos quieren seguir imponiendo esta religión del imperio, del dinero, de la violencia y de la muerte sin resurrección. Pero parece también que hemos comenzado a romper el círculo de la mentira y de la opresión, si comenzamos a pensar quién fue Jesús y cuál era su proyecto de Reino: “Ser humanos por defender juntos a los más pobres”.
Que esta Semana santa nos revele, más numerosos y decididos, la verdadera misión de Jesús, el verdadero rostro de Dios, el verdadero objetivo del Reino, el verdadero sentido de la vida: “Defender juntos a los pobres”. Esa es la Pascua que necesitamos todos. Entonces ‘¡Rumbo a una nueva Humanidad!’, entre todos y desde los pobres organizados.

3.   LOS PODEROSOS ESTÁN CON PIES DE BARRO, Pedro Pierre
Es la gran lección de la pandemia en la que nos estamos hundiendo sin remedio: ¡Los poderosos tienen los pies de barro! Son incapaces de enfrentar eficazmente la pandemia, como también de ponerse de acuerdo entre ellos para protegernos y ayudarnos. Más bien las empresas internacionales de farmacia y laboratotio están haciendo su agosto sobre las decenas de miles de muertos en todos los continentes. Estados Unidos es uno de los países más castigados, ellos que se dicen los salvadores del mundo, los supuestos llamados por la Providencia a aportar la felicidad a todo el orbe… Su perverso presidente no sabe qué hacer ni que decir, y cada vez más voces se alzan para criticarlo, hasta en su propio país… pero ¡más del 50% de los norteamericanos no votan en las elecciones presidenciales! ¿Qué se puede esperar de semejante indiferencia y complicidad?
Es la actualización del juicio del profeta Daniel: ‘El gigante con pies de barro’. He aquí el texto bíblico que tal vez poco conocemos: “Viste una estatua muy grande y de un resplandor extraordinario; estaba de pie delante de ti y su aspecto era terrible. Esa estatua tenía una cabeza de oro fino, el pecho y los brazos eran de plata, el vientre y las caderas de bronce, las piernas de hierro, y los pies de hierro mezclado con arcilla. Tú estabas mirándola cuando se desprendió una roca sin que nadie la moviera; pegó a la estatua a la altura de los pies de hierro y de arcilla y los rompió. Y en aquel mismo instante se hicieron trizas el hierro, la arcilla, el bronce, la plata y el oro; el viento se los llevó sin dejar huella como se lleva la paja del trigo en la era durante el verano. Y la piedra que había golpeado a la estatua se convirtió en una gran montaña que abarcó toda la tierra… El Dios del Cielo suscitará un reino que nunca será destruido; su poder no pasará a pueblo alguno. Derrotará y destruirá a todos los reinos y los reemplazará para siempre. Viste como se desprendió una roca de la montaña sin que mano alguna la tocara, y como pulverizó el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro: eso mismo va a acontecer.”
Se trata de un texto escrito hace más de 2,000 años mirando a los imperios del Medio Oriente que se disputaban territorios unos de otros. El profeta es aquel que mira a lo lejos y se da cuenta que los imperios caerán y serán sustituidos por “un reino que los remplazará para siempre”. Los cristianos aplicamos esta profecía a Jesús de Nazaret que inauguró este Reino desde los pobres, deseando que formaran, en la tierra, el gran Pueblo de los Pobres, unidos, organizados, conscientes, solidarios, alegres creyentes de este Dios liberador. Eso es también la utopía de la Humanidad y de todas las civilizaciones… que no se dejan corromper y prostituir por el poder, el dinero y la fama. Actualmente son los Pueblos indígenas de las Américas que ofrecen su Civilización del Bien Vivir para salvar tanto a la Humanidad como el la Madre Tierra.
Es un tema constante del papa Francisco. Para él los Movimientos Sociales, unidos con otros espacios sociales, son los protagonistas de un nuevo modo de vivir armoniosamente en sociedad y con la naturaleza. Vuelve a animar a todos estos Movimientos en una carta que les dirigió este domingo de resurrección: “Si la lucha contra el COVID es una guerra, ustedes son un verdadero ejército invisible que pelea en las más peligrosas trincheras. Un ejército sin más arma que la solidaridad, la esperanza y el sentido de la comunidad que reverdece en estos días en los que nadie se salva solo. Ustedes son para mí,… verdaderos poetas sociales, que desde las periferias olvidadas crean soluciones dignas para los problemas más acuciantes de los excluidos. Sé que muchas veces no se los reconoce como es debido porque para este sistema son verdaderamente invisibles. A las periferias no llegan las soluciones del mercado y escasea la presencia protectora del Estado… Ahora más que nunca, son las personas, las comunidades, los pueblos quienes deben estar en el centro, unidos para curar, cuidar, compartir… Quiero que pensemos en el proyecto de desarrollo humano integral que anhelamos, centrado en el protagonismo de los Pueblos en toda su diversidad y el acceso universal a esas tres T que ustedes defienden: tierra, techo y trabajo… Ustedes son constructores indispensables de ese cambio impostergable; es más, ustedes poseen una voz autorizada para testimoniar que esto es posible.”
Los poderosos tienen otro discurso, y Trump el primero: “Hay que regresar a la normalidad”… Claro, la ‘normalidad’ que les beneficie a ellos y que nos ha llevado a la pandemia actual. La verdadera ‘normalidad’ es la que describe el profeta Daniel, es la que desea el papa Francisco, es la que construyen los Movimientos sociales y todas las organizaciones que tienen fe en ellos.
Esta pandemia es un fuerte aviso de la Madre naturaleza que se puede repetir si no tomamos otro rumbo de vida personal, social, al nivel local, nacional y mundial… porque ¿quién va a poder sobrevivir a la próxima y mayor pandemia? ¿Estamos conscientes de eso? ¿Estamos decididos a entrar en esta dinámica de construir el mundo que necesitamos y no el de los poderosos…? afín de no haber vivido en vano ‘como si nunca hubiéramos existido’.

4.   NO PODEMOS VOLVER A LO MISMO, Pedro Pierre
La pandemia del coronavirus nos ha hecho caer en cuenta que los gobiernos y las Iglesias son incapaces de protegernos eficazmente. El sistema neoliberal es un fracaso total porque el dinero está en las manos de unos pocos: unas 2,000 personas en el mundo poseen 80% de la riqueza mundial para su beneficio propio. Los gobiernos están al servicio del enriquecimiento de unos pocos. Estados Unidos, que se cree el ejemplo a seguir por todo el planeta, es actualmente el país más afectados por la pandemia y no se ve cómo va a detener ni el número de contagiados ni el número de muertos.
Las Iglesias tampoco están preparadas para enfrentar tal catástrofe mundial, mayoritariamente limitándose a rezar, promover precesiones y devociones, haciendo misas por televisión, radio, Facebook, watts app, zoom… sin mayor eficacia inmediata. Estamos lejos de la práctica de Jesús de Nazaret que dedicó su vida a andar por los caminos de Palestina para curar enfermos, enseñar a los pobres a vivir compartiendo y denunciar autoridades religiosas y militares extranjeras por dominar y explotar a las gentes: Fue el profeta itinerante del Reino de Dios.
Ahora, ¿por qué motivos hemos llegado a una tal desorganización, desprotección y mortandad? Por una parte elegimos gobiernos de entre la gente rica y no los controlamos. Ellos hacen lo que les da la gana con nuestro voto, nuestros impuestos y los bienes del país porque se lo permitimos. Lo vemos en nuestro país: es el desgobierno total, la entrega del dinero y bienes nacionales a los grandes empresarios, la fuga de devisas en los paraísos fiscales, los millonarios préstamos al Fondo Monetario Internacional que no se sabe para qué sirven, la corrupción generalizada, la venalidad de la justicia que persigue, enjuicia, aprisiona, destierra a quiénes denuncian o se oponen a tal descalabro nacional… Hemos llegado al colapso del sistema que organiza el Estado y controla, eso sí, el país.
Por otra parte están los medios comerciales de comunicación que pertenecen a los grandes ricos y por lo mismo defienden a los que nos gobiernan. El negocio de estos medios es colaborar al enriquecimiento de los más ricos que son los dueños de dichos medios. Por eso nos desinforman, nos mienten, nos engañan, nos manipulan… Al no tener un espíritu crítico ni muchas veces poder haber acceso a otros medios de información, nos dejamos llevar por la corriente… ‘como el camarón que se duerme’. Tampoco la educación primaria, secundaria y universitaria nos capacita para entender el mundo en el que vivimos y transformarlo para beneficio nuestro.
Las religiones han pasado a ser grandes sectas al servicio de sus intereses, con una clase que se cree superiora y enviada por Dios. Demasiado dinero y poder pasan por sus manos, atrapándola en la corrupción y las aberraciones sexuales. El papa Francisco busca volver a las fuentes y dejarse guiar por el Concilio Vaticano 2° y su experiencia pastoral en América Latina. Trata de hacernos regresar al corazón del Evangelio que son la misericordia y la opción por los pobres, las 2 caras del Reino de Dios por el que vino, vivió, murió y resucitó Jesús. Nos alienta a denunciar las injusticias, defender a los explotados, acoger a los migrantes, proteger el medio ambiente… Nos desvela la perversidad del neoliberalismo que gobierna el mundo y provoca todas estas maldiciones que padecemos ahora. Pero su voz se parece a la de Juan Bautista que “gritaba en el desierto”.
Por todo eso estamos como estamos. No podemos volver a lo mismo, porque sería preparar una catástrofe mayor: las mismos causas producen los mismos efectos… lo que sí, quieren los poderosos del mundo: “¡Menos bocas, más me toca!”. Es hora de despertar si no queremos vivir peor. Es hora de unirnos y reunirnos para entender mejor lo que está pasando y adonde están las salidas y las alternativas a la situación actual. No podemos comer como antes. Tenemos que curarnos de otra manera, trabajar más dignamente, dejar de consumir lo que nos presenta la televisión, organizarnos para hacernos respetar, hacer respetar nuestro voto y el destino de nuestro dinero… y no creer todo lo que nos cuenta la pantalla chica de nuestro celular… Tenemos que redescubrir a Jesús de Nazaret que vino a darnos otra imagen de Dios, padre y madre, compañero de nuestras desgracias y colaborador de nuestros éxitos hacia una vida más humana y fraterna.
A pensar entonces a lo que ya no vamos a hacer más y a lo nuevo que tenemos que emprender junto a otros. Si nos quedamos solos, nos perdemos, nos perderemos. El camino es la comunidad, tal como lo estamos descubriendo con esta pandemia: comunidad familiar, comunidad de vecinos, comunidad de trabajo, comunidad cristiana, comunidad política… un sueño, una utopía que, en definitiva, Dios nos pide de poner en marcha para dejar atrás la desgracia de la realidad a la que nos hemos dejado llevar. ¿No será la vida esta gran lucha por hacer realidad este sueño y esta utopía?

5.  APRENDER  A  SER  HUMANOS  YA,  Pedro  Pierre.
Eso es la meta de la vida de toda persona: Ser plenamente humano. Porque de niño somos egoístas e incapaces de desenvolvernos solos. Adolescentes: pasamos a otra etapa de la vida y descubrimos la dimensión social de la existencia: existen otras personas y juntos podemos lograr metas imposibles de alcanzar si estamos solos. Jóvenes: buscamos la manera de lograr ser independientes de nuestra familia, preparándonos para alguna profesión y buscando la manera de entender el misterio de la vida y del amor. Llegamos a ser adultos cuando nos ganamos la vida, fundamos una familia, somos útiles a los demás, desarrollamos la dimensión espiritual que anida en nosotros. Viejos: miramos las cosechas de las semillas que hemos sembrado, gozamos de las amistades cultivadas desde siempre, compartimos sabidurías adquiridas en las luchas, los sufrimientos y los fracasos, nos sentimos en sintonía con mucha gente, vivimos en una mayor armonía con la naturaleza, nos dejamos poseer por una mayor comunión con el gran Misterio que llamamos Dios. Eso ‘ser humano’: no dejar de crecer siempre.
Este tiempo de encierro en el espacio de la casa nos obliga a repensar nuestra vida y nuestra manera de vivir. Frente a la pandemia de coronavirus nos sentimos frágiles, desamparados, desprotegidos, mortales. ¿Dónde estarán los puertos de salvación? ¿Serán nuestros gobernantes? incapaces de orientarnos, proteger nuestra salud y nuestra existencia. ¿Serán nuestras capacidades personales? pero nos enseñaron en la escuela, el colegio y la universidad a ser individualistas, competentes a costo de los demás, agresivos en nuestras relaciones, ávidos de dinero y poder sin mirar a quién le hace daño, consumistas de todo lo que nos presentan, corruptos para alcanzar lo que más deseamos… Nos enseñaron a ser productivos, para unos pocos, e inútiles no sólo a los demás sino a nosotros mismos.
Los puertos de salvación: ¿serán las religiones? El mismo Jesús, condenado por las autoridades religiosas de su tiempo, murió en la cruz gritando: “Padre, ¿por qué me has abandonado?” ¿Qué pueden las religiones frente a la pandemia actual? Rezar, sacar a los santos, decir misas en Iglesias vacías, pasear a la Madre de Jesús por los cielos ecuatorianos… prácticas ineficaces de tiempos idos. Jesús había venido para otra cosa: curar a los enfermos y encaminar a los pobres a compartir entre sí para crear nuevas relaciones humanos y sociales, en nombre de un Dios Padre y Madre que nos quiere de pie, no de rodillas, y hermanos y no desconocidos o enemigos.
Terminada la cuarentena, ¿vamos a volver al desorden, a la desorganización, a la indiferencia, a la complicidad, a los vicios, a la maldad individual, colectiva y estructural de nuestras instituciones? Todo esto ha producido la pandemia que estamos incapaces de controlar. La Tierra está cansada de los humanos que la destruimos o no la defendamos ni cuidamos ni protegemos, sino que dejamos desaparecer miles de especies animales y vegetales cada semana en algún lugar de nuestro planeta sin preocuparnos, sin ver que necesitamos de ella para respirar, comer, curarnos, en una palabra vivir, sobrevivir. ¿Hasta cuándo?
Ya es tarde. Si continuamos así, habrá una noche en que la próxima generación no amanecerá porque la noche y el frío se harán perpetuos con la muerte de la vida. Vamos a entender por el cataclismo de varios millones de enfermos y de centenares de miles de muertos… ¡por una gripe!.. que hay que encontrar un sentido a nuestra existencia y otro camino para nuestra sociedad. No es por gusto que hemos llegado a este mundo: la Vida nos ha regalado un cuerpo espiritual o un alma corporal para colaborar a perfeccionar la vida y multiplicar el amor. ¿Qué hemos hecho con nuestra propia vida? ¿Qué hemos hecho por una vida mejor para los demás? ¿Qué hemos hecho para conocer a Dios y reconocerlo en todos el que sufre y pasa necesidad? ¿Qué hemos hecho del proyecto de Jesús que es el Reino, es decir, un mundo de hermanos felices? Allí sí, podemos aplicarnos la maldición de Jesús en sus parábolas: la de “las vírgenes descuidadas”: “¡No les conozco!” y la del juicio final: “¡Malditos! Váyanse al fuego eterno!”
Esta pandemia es una llamado apremiante de Dios en los gritos de los pobres y de la naturaleza para ser verdaderamente humanos, creciendo individualmente, fraternizando colectivamente, implementando una organización económica, política y cultural que nos haga iguales, equitativos, responsables de nuestras vidas y de nuestras instituciones… dejando atrás a todos aquellos que se creen nuestros salvadores materiales, sociales y religiosos.
Esta pandemia no exige a gritos ser humanos ya, es decir, hermanos, arrimados a nuestra Madre Naturaleza y agarrados con el Dios de Vida y del Amor porque hacemos que la Vida y el Amor nos habiten más y más. Así seremos '¡bendecidos!’ y salvados.


miércoles, 1 de abril de 2020

Artículos periodísticos de marzo

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS  DEL MES DE MARZO,
por este servidor

Estimad@s amig@s y compañer@s de camino, buenos días.
He aquí mis artículos del mes de marzo, con muchos deseos para superar esta catástrofe del coronavirus.
1.      La mentira infecta más que el coronavirus… porque nos manipulan.
2.      El abrazo de la anaconda… es mortal como el sistema neoliberal.
3.      Cuba solidaria por el coronavirus…  porque hoy el ‘buen samaritano’ es cubano.
4.      Las CEBs: Una Iglesia llamada Esperanza… porque tiene la fuerza de los pobres.
Como documento complementario les envío un Resumen del XI Encuentro continental de CEBs, celebrado en Guayaquil la semana pasada.
En mi blog, http://padrepedropierre.blospot.com encontrarán:
- Un resumen que hice de la carta del papa Francisco sobre ‘Querida Amazonía’, destacando las novedades positivas.
- Un resumen del XI° Encuentro continental de CEBs en Guayaquil, de marzo pasado.
- Una presentación de la Semana santa a celebrar en familia, en una parte resumida (8 pág.) y otra más extensa (16 pág.)
¡Buena lectura y feliz Semana santa!
Abrazo fraterno.
Pedro Pierre.

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1.   LA MENTIRA INFECTA MÁS QUE EL CORONAVIRUS, Pedro Pierre.
Cada vez más nos estamos dando cuento de la manipulación y de la ingenuidad en relación a esta epidemia gripal. No es que hay que descuidarse, sino darle la importancia que se merece, ni más ni menos. Podríamos poner en la canasta de la ingenuidad los alarmistas, los individualistas, los que no se interesan en la política, los que no analizan la realidad local y global, los que llenan su refrigeradora por miedo al fin del mundo, etc.
Miren cómo los grandes laboratorios se soban las manos y saltan de alegría por sus cuentas bancarias, como los gobiernos aprovechan para tomar decisiones a escondidas (¡no hay mascarillas pero sí perdigones para matar a manifestantes!). Por allí dice un indígena que ‘el coronavirus es una enfermedad de los blancos’… Claro, si los ‘blancos’ no fueran afectados no hubiera tanta bulla informática. En los países pobres centenares de personas y hasta decenas de miles mueren cada semana por hambre, guerras y enfermedades curables: ¿dónde están los medios de información para escandalizarse, asustarnos y presionar? El sarampión, el cáncer, las enfermedades catastróficas y la misma gripe que todos padecemos en algún momento, matan a más gentes que el rotavirus. ¿Por qué no se organizan campaña para denunciar la poca combatividad de los laboratorios farmacéuticos que podrían suprimir o a lo menos reducir de mucho a estas enfermedades?
El papa Francisco nos dice que ‘la tercera guerra mundial ha comenzado, por pedazos’. La guerra química está en marcha y los laboratorios gringos, europeos, rusos y chinos trabajan 24 horas sobre 24 para perfeccionar la eficacia mortífera de los virus y así matar a mas ‘enemigos’… ¿Cómo que no van a utilizar estos virus para probar sus masacres? Parece que el coronavirus se les escapó de las manos, como el de la ‘vaca loca’, la gripe aviar y la porcina, el ébola (¡Allá en África, por la extrema pobreza masiva, es más eficaz!) y cuántos más. ¿No lo habrán hecho estallar en China porque ya los chinos han pasado a ser la primera potencia económica y digital al nivel planetario?
Tal vez fuera bueno recordar lo que, en su tiempo, dijo Jesús sobre la destrucción de Jerusalén y el fin del mundo: “¡No se asustan! ¡No hagan caso! ¡Sean vigilantes: No caigan en el descuido ni en la bebida o las preocupaciones mundanas!” Y también el libro del Apocalipsis: “Mira: Estoy tocando tu puerta. Si me abres, entraré, me sentaré a tu mesa y cenaremos juntos.” Esa es la vigilancia mayor que debemos tener: Dios quiere venir a cenar con nosotros, a diario, para una convivencia feliz, sencilla y liberadora… Pero nosotros estamos ocupados en cuántas cosas muy secundarias que nos ocultan lo esencial: la fraternidad, el compartir, la solidaridad, la comunión con Dios…
¡Cuánto egoísmo y rivalidad ya está provocando este coronavirus entre nosotros! Y dejamos pasar la felicidad por la amistad ofrecida, por una vida más comunitaria, más sana, más sencilla… porque el individualismo, la agresividad, el consumismo, los vicios… sí son el fin de nosotros.

2.   EL ABRAZO DE LA ANACONDA… Pedro Pierre.
¡Jajá! Nos da miedo sólo pensar en ese abrazo de muerte… América Latina está ahogada en el abrazo de la anaconda: Honduras, Ecuador, Colombia, Brasil, Chile, Paraguay… para citar sólo unos países. Hoy en Ecuador sufrimos este ahogo progresivo y mortal. Todavía discutimos si los 10 años de la Revolución Ciudadana con el presidente Rafael Correa fue una década ganada o perdida.
Esa es la gran disputa entre los ‘correistas’ y los ‘anticorreistas, con todos los grandes medios de comunicación destilando un anticorreísmo visceral y permanente. Rafael Correa practicó un capitalismo social marcado por grandes rupturas favorables a la mayoría de los ecuatorianos. El ‘socialismo latinoamericano del siglo 21’ se quedó en una proclama de campaña electoral. La realidad fue la de un capitalismo social: los ricos siguieron ganando mucho dinero, pero la pobreza disminuyó de 20 puntos. Sí, el gobierno de Correa persiguió a sus opositores más acérrimos y calumniadores. Por otra parte no supo integrar las propuestas del Movimiento Indígena ni de las Organizaciones sociales y sindicales.
Grandes logros hablan en su favor: una mejor repartición de las riquezas nacionales, un mejoramiento sin precedente en salud, educación, seguridad social, vías de comunicación, atención a personas en situación difíciles. Varias rupturas históricas aparecieron a los largo de estos 10 años: el desplazamiento de la oligarquía nacional que dejó de controlar el Estado, los ricos pagaron impuestos, los grandes medios de comunicación fueron contrapuestos por la creación de medios públicos de información, se duplicó el salario mínimo, el gobierno de Estados Unidos dejó de ser el padrino obedecido, el pueblo llano recobró su autoestima, se favoreció el turismo tanto nacional como internacional, como nunca se promovió la integración latinoamericana…
En las elección presidenciales de 2017, el candidato de la Revolución Ciudadana, el partido de Rafael Correa, Lenín Moreno obtuvo en la primera vuelta 36% de los votos, a pesar de tener todos los demás partidos en contra. Actualmente las encuestas dan a Correa más de 40% de opinión favorable. Frente a las elecciones de 2021, el actual gobierno busca todas las argucias para eliminar a Rafael Correa para cualquier candidatura e impedir que su partido participe en dichas elecciones.
El gobierno de Lenín Moreno marcó el comienzo de una traición vergonzosa. ¡La misma noche en que ganó las elecciones, Lenín Moreno pactaba con la derecha tradicionalista que había perdido en las urnas! Luego vino un diálogo nacional que no fue más que una serie de pactos con la oligarquía para condonar sus deudas, suprimirle impuestos, darle libertad a la salida de devisas, otorgarle grandes préstamos, privatizar en su favor grandes sectores estratégicos… y perseguir los militantes correistas, apresar sin mayores pruebas al vicepresidente de la república… Luego, después de la farsa anticonstitucional de una consulta popular amañada, se nombró una comisión de personalidades oligárquicas que destruyeron todos los avances sociales, laborales, económicos e institucionales que favorecían las clases medias y populares, en particular la juventud.
La economía del país fue entregada al Fondo Monetario Internacional que permite a los ricos enriquecer descaradamente a costa del empobrecimiento de las mayorías. La política volvió a ser obediencia a los intereses de Estados Unidos y sumisión a las grandes multinacionales. Son realidades fehacientes el aumento de la pobreza, el desempleo masivo y la marginación de las organizaciones indígenas, populares y sindicales. Esta situación de neocolonialismo explotó con el levantamiento nacional del mes de octubre pasado.
En octubre de 2019, un levantamiento popular obligó el gobierno a retroceder en el aumento del precio de los combustibles en un 30%. Los transportistas fueron los primeros en protestar, pero cesaron toda manifestación después de pactar con el gobierno beneficios económicos. Retomaron las protestas el movimiento indígenas, las organizaciones populares, sindicales y campesinas, los pobladores de los sectores marginales de las grandes ciudades, en particular los jóvenes y las mujeres. Las informaciones reales corrían por las redes sociales. Después de 13 días de enfrentamientos con la policías y los militares que cobraron 12 muertos, 1200 presos y 1300 heridos, el gobierno aceptó un diálogo con el movimiento indígena que sólo pidió el regresó del precio de la gasolina a su monto anterior. Se salvó el gobierno y tanto el Fondo Monetario Internacional como la embajada de Estados Unidos siguen gobernando el país.
Nos quedamos en una ‘Revolución inconclusa’ frente a las elecciones presidenciales del 2021 con organizaciones sociales debilitadas, una población sin mayor conciencia política, una juventud mareada por el consumismo y la tecnología digital, una corrupción campante e impune, un clero alejado de los pobres, una oligarquía al asecho para conservar y aumentar sus privilegios. La anaconda neoliberal no quiere soltar su abrazo morral. Nos queda esperar contra mucha desesperanza y luchar para construir una ciudadanía que tome en sus manos los destinos de una patria herida.

3.   CUBA SOLIDARIA POR EL CORANAVIRUS, Pedro Pierre.
Mientras todos los países cierran sus fronteras y Trump quiere tener la exclusividad de la vacuna alemana contra el coronavirus, “Cuba autoriza el atraque del crucero británico MS Braemar con cinco casos confirmados de covid-19”. Cuba abre su país -¡cuya frontera no está cerrada!- “ante la urgencia de la situación, dice el gobierno cubano, y el riego para la vida de las personas enfermas”. ¡La Cuba de Fidel y de Che Guevara, la Cuba comunista, la Cuba dictatorial, la Cuba bloqueada criminal y económicamente desde más de 50 años por los gobiernos de Estados Unidos, la Cuba censurada por los grandes medios de comunicación comerciales internacionales, la Cuba satanizada! ¿Cuántos se han enterado de la noticia?
Y también ¿quiénes se han enterado de que “Cuba destaca capacidad para producir medicina contra Covid-19”, “Médicos cubanos se unen a Venezuela para contener el coronavirus”, “Italia recluta médicos de Cuba, Venezuela y China para luchar contra el coronavirus”? Y todos sabemos que en Ecuador ¡el gobierno ha despedido a los médicos cubanos de su territorio!... seguramente sobre ‘invitación amistosa’ del gobierno gringo. Lastimosamente sabemos que el gobierno de Estados Unidos ha decretado que ninguna ‘Buena Noticia’ puede venir de Cuba ni de Venezuela. ¡Triste realidad!... cuando la realidad es otra. Es de preguntarse dónde está la perversidad.
El crucero británico llamado ‘MS Braemar’ estaba anclado en el mar caribeño cerca de las Islas Bahamas desde febrero pasado, porque ni Estados Unido, ni América Central ni América del Sur lo autorizaban a atracar en alguno de sus puertos. ¡Se ve la insolidaridad y la debilidad de sus sistemas nacionales de salud de estos países, incluidos Estados Unidos, cuyo presidente se autoproclama el salvador de la humanidad! Del Braemar se cuenta a bordo hay más de 1,000 pasajeros con pasajeros de Canadá, Australia, Bélgica, Colombia, Irlanda, Italia, Japón, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega y Suecia. El gobierno de Cuba se ha puesto de acuerdo con el gobierno británico para trasladar a los pasajeros hasta algún aeropuerto para que puedan viajar con seguridad a Gran Bretaña. Llama la atención que los ‘padres’ de los primeros invasores de Norteamérica hayan aceptado la ayuda de los cubanos: un buen golpe a su orgullo congenital.
Muchas lecciones hemos de sacar de esta solidaridad cubana. Los que conocemos a Cuba sabemos de su solidaridad con América Latina y África. Sabemos también que el sistema sanitaria cubano -me parece haberlo leído no hace tanto tiempo en un texto de la ONU- es el más eficaz del mundo. También son primeros o entre los primeros en biotecnología, deportes, cultura, erradicación de la miseria… Pero todo esto se debe silenciar porque el Occidente capitalista ha decidido satanizarlo para que nadie se atreva a imitar o seguir a los cubanos y a su sistema de gobierno.
Deberíamos leer o releer, en estos días de cuarentena, el libro del dominico brasileño Frei Betto titulado “Fidel y la Religion” para hacernos una idea del comunismos humanitario que rige en ese país. ¡En la Cuba de Fidel no ha habido gente asesinada por ser cristiana! mientras en los muy católicos países latinoamericanos han matado a montones y siguen matándolos. ¡Qué pena también que a los cristianos no se nos identifique por la solidaridad sino por rezar, ir a misa, sobarles los pies a los santos, leer mucho la Biblia y palmear abundantemente! El único mandamiento de Jesús es que ‘nos amemos unos a otros como él nos amó’. En el caso que toca, los cubanos nos están dando una lección de humanidad y de cristianismo, porque según la parábola del juicio final: entran en el Reino, en vida y para siempre, ‘los que están visitando y ayudando a los enfermos porque lo están haciendo al mismo Jesús’.
Así que ¡a revisar nuestra calidad humana y nuestro cristianismo! Y agradezcamos a los cubanos, buenos samaritanos, su valor humano y sus gestos de solidaridad internacional, ética bastante rara en estos tiempos: nos dicen con hechos que “otro mundo es posible”, urgente y necesario.

4.   LAS CEBs: UNA IGLESIA LLAMADA ‘ESPERANZA’, Pedro Pierre
“Iglesia sencilla, semilla del Reino. Iglesia bonita, corazón del Pueblo”: así nos define una de nuestras canciones en las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs).
               Terminó en Guayaquil la semana pasada un Encuentro Continental de 10 días de la Iglesia de los pobres de América Latina. Éramos Comunidades Eclesiales de Base, más de 250 participantes de 16 países, incluyendo latinos de Estados Unidos. Expresamos nuestros clamores y esperanzas, nuestras denuncias y protestas, nuestra espiritualidad y compromiso social. Fue una experiencia de fe y de compartir de experiencias a partir de la realidad exageradamente violente y deshumanizadora de nuestro continente… La pandemia del coronavirus nos muestra cuánto estamos desamparados frente a dicha enfermedad, por un sistema que sólo cuida el 1% de la población mundial a costa del 99%.
El lema del Encuentro era: “Escuchando los clamores de la Tierra y de los pobres, defendemos la vida y promovemos el Reino”. De hecho este Encuentro reunía 3 grupos diferentes: unas CEBs juveniles, unas CEBs adultas y unos Asesores de las CEBs. Cuatro obispos latinoamericanos nos acompañaron a lo largo de estos días. Estos Encuentros continentales se dan cada 4 años. El primero tuvo lugar en Volta Redonda, Brasil, en 1980. El segundo tuvo lugar en Cuenca en 1984. Recordemos que las CEBs nacieron en Brasil en los años ’50 del siglo pasado, unos 10 años antes del Concilio y se expandieron por toda América Latina, como también por África y Asia. Las distintas reuniones episcopales latinoamericanas siempre confirmaron las CEBs, no así la mayoría de los obispos. Se las define como “primer y fundamental núcleo de Iglesia en la base de la sociedad”: somos ‘Iglesia completa’, hermana de la parroquia que ha perdido mucho dinamismo con el pasar de los siglos.
               En ese Encuentro latinoamericano se reunieron primero unos 40 jóvenes que conforman CEBs juveniles en 11 países del continente. Luego fue el turno de unas 200 personas de las CEBs adultas de unos 16 países latinoamericanos. ¿Qué dijeron? He aquí sus propias palabras.
               Primero las de los jóvenes: “Los jóvenes pobres nos sentimos marginados por todas partes: Queremos ya una transformación social y eclesial.
Soy esta Tierra, soy esta gente, soy mi memoria y soy esta historia. Somos artesanos del Reino en comunidad. La Amazonía nos dice que todo y todos estamos interconectados: Somos tierra, aire, agua y fuego, en la unidad de todo el cosmos.
Vamos a hacer realidad los sueños que Dios nos regala, los sueños del papa Francisco. Mi mano para mi hermano: tu mano con la mía para la vida. Pon la semilla en la tierra sin preocuparte por la cosecha.
               Los adultos dijeron: “Increíble violencia, increíble tenacidad, increíble resurrección. ¡Benditas diferencias étnicas que nos enriquecen y que son un don de Dios! Somos el despertar de la Iglesia desde los pobres a la manera de Jesús.
Los clamores son innumerables por todos los países: Son nuevos salmos que griten a Dios a la vez desesperanza y confianza. Son la voz de Dios que dice: ¡Basta ya! Las CEBs no están para ayudar a las parroquias: están al servicio de la construcción del Reino, por el que vino Jesús. Los sacerdotes y los obispos no saben trabajar con las CEBs porque nos aprendieron a trabajar en comunidad ni con los pobres. La espiritualidad de las CEBs consiste en reconocer a Dios en la vida cotidiana. Con las CEBs, pasamos de ser una Iglesia dependiente de Europa y colonialista, a ser una Iglesia fuente y camino para la Iglesia universal. El papa Francisco nos confirma en el camino de una Iglesia sinodal, o sea, igualitaria, participativa y solidaria.
No se trata de convertir a nadie, sino de vivir los valores de Jesús con todos los varones y mujeres de buena voluntad. Es indispensable la participación en la vida social y política. Hay que acompañar el cambio de sistema con una conversión personal porque nosotros mismos apoyamos el sistema que nos empobrece. Hay que responder a 2 desafíos: el dolor humano y la pérdida del sentido de la vida. Seguiremos cuidando de la Casa Común, la economía popular, la salud alternativa, la participación socio-política y la formación…
               En ese Encuentro sentimos que se cumplía lo que decía Jesús: “¡No temas, pequeño rebaño! A tu Padre le pareció bien revelarte los secretos del Reino.”


sábado, 11 de mayo de 2019

Sigue la persecución política en -Ecuador


Guayaquil, el 23 de abril de 2019.

CARTA DE SOLIDARIDAD A FAVOR DEL ECONOMISTA RICARDO PATIÑO AROCA

El sábado de Pascua 20 de abril nos hemos reunido varias personas de Guayaquil: miembros de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), de Equipos Docentes y de Convergencia Popular.
Analizando la realidad del país hemos manifestado nuestro rechazo a la persecución política desencadena por el gobierno actual. Una de las últimas víctimas es el economista Ricardo Patiño Aroca que tuvo que huir del país para protegerse de una justicia parcializada que manda a apresar a ciudadanos sin pruebas confirmadas.
Por estas razones hemos tomado la decisión de solidarizarnos con Ricardo Patiño y respaldarlo con nuestro testimonio. Lo conocemos desde mucho tiempo y sabemos que es un abogado que defendió los derechos de los obreros y trabajadores y de sus sindicatos, como fue el caso por la matanza en el Ingenio Aztra en los años ‘70. También participó de la investigación sobre la deuda externa inmoral e ilegal contratada por los gobiernos de las últimas décadas del siglo pasado en la Organización ‘Jubileo 2000’. Sabemos igualmente que participaba en las Comunidades Cristianas de la Universidad Católica, junto con el padre José Gómez Izquierdo.
Por eso lo reconocemos como una persona honesta, solidaria y defensora de los pobres. Hemos apreciado también su labor en el gobierno del ex presidente Rafael Correa. Lo felicitamos por haber seguido fiel a las propuestas políticas de la campaña electoral del candidato Lenin Moreno Garcés, sin caer en la traición que conocemos ahora.
Sentimos el vacío que causa su ausencia física del país: se quiere acallar una voz que defiende los derechos humanos, la vigencia de la Constitución, la permanencia del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, la dignidad ecuatoriana, la soberanía nacional y la integración latinoamericana. De alguna manera son estas opciones las que han sido plebiscitadas en las últimas elecciones.
Le deseamos que siga una voz muy en alto de la defensa de la patria y de los desposeídos de ella. Le renovamos nuestra amistad y apoyo. Nos unimos a la pena de su familia.
En nombre de los presentes de las Comunidades Eclesiales de Base, de Equipos Docentes y de Convergencia Popular, firmamos:
Norma Quito Monroy, animadora de las CEBs de Guayaquil.
Padre Pedro Pierre Riouffrait, Asesor nacional de las CEBs.

sábado, 16 de febrero de 2019

La situación caótica de América Latina


Análisis  de  coyuntura :  NUEVO  ENSAYO, Pedro  A.  Ribeiro  de  Oliveira*


Nota previa
Análisis de coyuntura no es lo mismo que análisis de los acontecimientos, porque supone el previo conocimiento -siempre hipotético- de la estructura que proporciona la lógica de los procesos históricos. Sin una definición de lo que es estructural, no es posible evaluar el impacto de los acontecimientos en las bases de un conjunto social. Por eso el análisis de coyuntura debe situar los hechos (visibles) en el plano de las estructuras (invisibles). Es lo que intento hacer aquí, para descifrar el sentido profundo de los resultados de las elecciones de este año.
Distingo tres planos estructurales: el sistema de vida de la Tierra, el sistema-mundo con su modo de producción y consumo capitalista, y el sistema (social, político, cultural y económico) brasileño. Está claro que nos interesa específicamente el último sistema, pero no podemos olvidar que está subordinadamente integrado en los otros dos. Por eso haré una breve mención de los cambios coyunturales en cada uno de ellos. En la conclusión indico algunas implicancias prácticas para quien se identifica con las luchas de las clases trabajadoras, de los pueblos originarios y de los grupos socialmente discriminados.


A. EL SISTEMA DE VIDA TIERRA
Se han vuelto frecuentes los signos de cambios estructurales en el sistema Tierra. En la apertura de la reunión de la COP-24, en Katowice, Polonia, dijo el secretario general de la ONU: “Estamos en apuros. Estamos en grandes apuros con los cambios climáticos”. Como él tiene una visión global, sabe evaluar el significado de una catástrofe climático-ambiental. Y sabe que podría acontecer aún antes de 2050, en caso de que no se tomen las medidas recomendadas por la comunidad científica internacional -medidas que las mega-corporaciones no aceptan porque perjudican sus lucros. La situación se agrava porque los Estados nacionales dan más prioridad a los lucros de las empresas que al equilibrio climático y ecológico. El caso del presidente de los EEUU es emblemático; pero muchos otros gobernantes se someten a las mega-corporaciones aunque se declaren defensores del medio ambiente.
Todavía no nos habituamos a entender la cuestión ambiental como una cuestión política, y eso reduce mucho nuestro campo de visión. Es preciso ampliar nuestras categorías de pensamiento para incluir a la Tierra -o, por lo menos, a su comunidad de vida -como sujeto de la historia, y no más como una cosa. Ella está sufriendo, y ese sufrimiento afecta a la especie humana, aunque las categorías científicas de que dispongo no logren develar esa conexión. Todo sucede como si la especie homo sapiens estuviera presintiendo su extinción, y por eso da lugar a comportamientos irracionales como el odio a los semejantes, voracidad del consumo, aceptación de la pos-verdad, refugio en el mundo virtual, y otras prácticas que destruyen la textura social. En el polo opuesto, ese mismo presentimiento favorece la emergencia de otra conciencia en la relación con la Tierra, la cual comienza a ser percibida como sujeto de derechos y como un ser vivo del cual la especie humana forma parte. Esa conciencia se expresó en la Carta de la Tierra, publicada en el año 2000, y desde entonces se ha expandido por todas partes, inclusive recuperando conceptos ancestrales de pueblos originarios, como el Sumak Kawsay (Bien-Vivir).

Atención: Esa realidad de ámbito planetario debe ser seriamente considerada, no sólo porque puede ayudar a explicar fenómenos aparentemente absurdos, sino porque aún es posible al menos atemperar la catástrofe ambiental que se anuncia. Como mínimo, debe ser considerada como un obstáculo insuperable al crecimiento económico a medio y largo plazo. Eso incluyó el proyecto chino de la nueva ruta de la seda, que prevé una inversión de US$ 5 trillones hasta 2049; podría fracasar si no considera los estragos provocados por la catástrofe ambiental.


B. EL SISTEMA-MUNDO DEL CAPITALISMO
Su polo dinámico está pasando de los EEUU a China (¿o Chindia?) y esa transición está marcada (1) por la  financierización del capital y (2) por el clima de guerra. La crisis del 2008 aún no terminó y la situación económica mundial continuará turbulenta mientras el dólar USA sea la moneda de las transacciones internacionales. Ese conflicto económico entre las potencias emergentes y las decadentes ya adquirió forma de guerra: actualmente son guerras localizadas, étnicas, contra las drogas o el terrorismo, pero pueden llegar a ser una guerra directa entre las grandes potencias. China probablemente saldrá vencedora y modelará otra forma de capitalismo -la economía verde- conquistando la hegemonía mundial en el siglo 21. En ese contexto, el Brasil del nuevo gobierno se alineará servilmente con el probable perdedor (EEUU).

Atención: Esa inserción del Brasil como socio subalterno de los EEUU viene de la crisis del 2008: la clase dominante rompió el pacto de no-agresión ofrecido por el PT y cambió el proyecto desarrollista de los gobiernos de Lula y Dilma por la política de Temer y Bolsonaro de subordinación al gobierno de los EEUU. Esto es determinante en la explicación del golpe de 2016 y de la victoria electoral de la derecha. Por su posición geopolítica y económica, el Brasil es un país clave en América del Sur, donde sólo falta doblegar a Bolivia y a Venezuela a los intereses estadunidenses.


C. EL SISTEMA BRASIL.
El resultado de las elecciones dejó en evidencia el cambio en la correlación de fuerzas entre las clases sociales. La clase dominante (compuesta por cerca de 40 mil familias que se benefician con la financierización del capital, lo que no les impide controlar también el proceso productivo) se aprovechó del descontento popular manifestado en 2013 para romper el pacto de no-agresión propuesto por el PT de Lula (en nombre de las clases trabajadoras). Desde entonces recurre a la agresividad para eliminar -o al menos apartar del campo político- a los grupos por medio de los cuales las clases trabajadoras y los sectores subalternos se expresan o se organizan (como el PT y sus aliados, Movimientos como MST, MTST, Indígenas, negros, mujeres, LGBT y otros), o que las apoyan (como sectores de las Iglesias, universidades, intelectualidad, etc.). Tal vez le quepa el rótulo de fascista a esa propuesta, por no ceder espacio a la lucha de clases dentro de la institucionalidad democrática, sino tender a la eliminación de las clases trabajadoras en cuanto agente político.

Atención: Ese cambio de coyuntura tiene fuerte incidencia estructural porque afecta directamente a la correlación de fuerzas de la lucha de clases. La clase dominante -con sus distintos sectores (financiero, agronegocio, minero, industrial, comercial)- optó por someterse a las grandes corporaciones transnacionales, abandonando el proyecto nacional-desarrollista propuesto por el PT en 2002 como base del pacto que sirvió de base a  los gobiernos petistas. Por lo menos temporariamente, la clase dominante logró la adhesión de las clases medias y los votos de la masa popular. Para eso cuenta con la habitual colaboración de los Medios y el apoyo de las Iglesias neo-pentecostales y de sectores conservadores de las Iglesias Evangélicas y Católica. Aunque su ideario político-social dependa de pensadores de los quilates de Olavo Carvalho, eso parece bastar para conquistar la adhesión de la gran masa de insatisfechos con el sistema actual, que atiza el deseo de consumo pero no lo satisface.

El resultado fue la derrota de las clases trabajadoras.
En tres años de lucha sus fuerzas quedaron exhaustas. Pero no se acabaron.
1-      En el campo político, cuentan todavía con una bancada relativamente fuerte en la Cámara (si se hace un buen arco de alianzas, sería suficiente para evitar la aprobación de PECs), algunos senadores y gobiernos estaduales.
2-      En el campo social, los Movimientos Sociales organizados y los Pueblos Indígenas dan muestras de resiliencia, como también lo que resta de los sindicatos.
3-      En el campo del pensamiento, la mayor parte de la población universitaria resiste a la propuesta fascista; las CEBs las Pastorales Sociales, como también un número creciente de obispos católicos y pastores, aunque minoritarios, no dejan morir el Cristianismo de la Liberación; los y las artistas animan la resistencia popular, y sería posible enumerar también otras fuerzas.
4-      En el campo económico las pequeñas unidades de economía solidaria y cooperativas populares sobreviven, aunque al margen de la economía formal.


CONCLUSIÓN: Implicancias prácticas.

1.       Hay un problema estratégico
Hoy llegan innumerables llamados a la resistencia: resistir a la prisión de Lula, a los ataques a Territorios indígenas, a quilombolas y asentamientos de trabajadores rurales, a la política de privatizaciones, a la reforma previsional, a la reducción de la edad de imputabilidad penal, a  la deforestación de la Amazonia y del Cerrado, a la escuela sin partida, a los ataques a defensores y defensoras de los Derechos Humanos, a la comunidad LGBT y tantas otras medidas que se anuncian. No es posible, con todo, actuar en todos los frentes de combate a que somos convocados y es muy triste abandonar a los compañeros en manos de los enemigos. La sabiduría reside en lidiar en tantos frentes, reunir fuerzas y hacer un trabajo bien articulado y formativo. Esa sabiduría es importantísima hoy en día. Para eso, hay que restaurar las fuerzas.

2.       Restaurar las fuerzas es fundamental
Es necesario buscar refugio donde se pueda intercambiar ideas, rever serenamente los propios errores y aciertos sin acusar a terceros. Ese retiro no es pérdida de tiempo. Es un retroceso estratégico, donde sea posible hacer el proceso de formación política y tejer nuevos lazos de solidaridad. Aunque ese retroceso pueda dejar espacio para el avance de las hordas adversarias, sus desaveniencias internas (que ya son evidentes) tienden a desgastarlas en poco tiempo. Así, al volver a la lucha, seremos mucho más fuertes que hoy (y ellas más débiles).
Claro que hay demandas tan graves o urgentes que nos obligan a salir del retiro y volver a la confrontación directa. Pero en ese caso el lado más débil sólo tiene chance de victoria si está a la defensiva. Es sabido que las fuerzas del que se defiende se multiplican por diez, siempre que su defensa sea sólida y no se aventure a la lucha en campo abierto. Tal vez sea el caso de la reforma previsional, de privatizaciones que violen la Constitución, la protección a los defensores de los Derechos Humanos y la preservación de la Amazonia (que tiene fuerte apoyo internacional).

3.       Volver a las bases
Es decir: dedicarse al trabajo directo, personal, para trabajar en la concientización y en la organización. Bases son los grupos de solidaridad personal (familia, vecindario, iglesia, de amistad, de trabajo, asociación por afinidad y otros) donde las relaciones personales se revisten de lazos afectivos (y no necesariamente grupos populares). A esos grupos debemos volver, ahora, cada cual donde sea bien recibido o recibida, siempre dando prioridad a los grupos formados por gente pobre, vulnerable o joven. Se trata de ir a esas bases para retomar el trabajo de educación política, esto es, de concientización y de organización, sabiendo que exige capacitación y que lleva tiempo.

4.       Ejercer (o reconquistar) la hegemonía intelectual y cultural
Es la misión de los y las intelectuales vinculadas/os a las clases trabajadoras. Esa misión fue bien desempeñada a lo largo del siglo 20, cuando los valores democráticos, igualitarios y libertarios se difundieron por todo el Occidente, avergonzando a las personas que manifestaban divergencias (tradicionalistas, racistas etc.). La victoria del capitalismo en la guerra fría, sin embargo, favoreció el pensamiento de la derecha, que propone la desigualdad como factor de progreso, y ve en las elites el resultado del orden natural.
Ese pensamiento de derecha conquistó espacio en la sociedad con una importante contribución de las religiones cristianas de vertiente fundamentalista (incluida la católico-romana).
-          En su versión vulgar, trajo el creacionismo, justifica el racismo y el patriarcado, y otros sistemas de exclusión; en su versión erudita, justifica la libertad individual como fundamento de la ley natural que el Estado no puede cambiar.
-          En la versión teológica, separa cuerpo y alma y se vuelca únicamente a la salvación del alma (por medio de ritos), dejando las realidades materiales bajo el dominio del mercado.
Ese pensamiento se difunde como defensa de la familia, de la vida y de los valores tradicionales amenazados por el marxismo cultural que es considerado como el gran enemigo de la civilización occidental y cristiana: al no haber logrado derrotarla por la economía (fin del socialismo soviético), quiere derrotarla destruyendo las bases morales de la familia.
Aunque ese pensamiento tenga una argumentación rasa y mal fundamentada, gana adeptos recurriendo a las emociones: miedo del diferente, miedo de la libertad femenina, busca de seguridad en el pasado idealizado, orgullo de ser pobre pero honrado, etc. Después de su aparente derrota ante la modernidad, vuelve a la superficie de forma agresiva atacando a quien defiende un pensamiento liberador o libertario. Contra ese pensamiento se recomiendan tres medidas:
1.       No repasar los mensajes que hablan de sus avances y abusos,
2.       No doblegarse ante las intimidaciones y amenazas, sino seguir adelante, y
3.       Siempre que sea posible rebatir los argumentos y aclarar las ideas, pero ignorar los ataques personales.

Juiz de Fora, 11/12. 2018.



*Laico católico, nacido en 1943, doctor en sociología, fue profesor em los Programas de Pos-Grado en Ciencia/s de la Religión de la Universidad Federal de Juiz de Fora y de la PUC-Minas. Es miembro de Iser-Assessoria y de la Coordinación del Movimento Nacional Fé e Política.