martes, 24 de mayo de 2022

He aquí mis artículos del mes de mayo de 2022

 

ÍNDICE DE MIS ARTÍCULOS DE MAYO


1.      Reencender la llama… escondida bajo las brasas.

2.      Madre de muchos hijos… propios y ajenos

3.      Ucrania: Destrucción y manipulación… frente a una Europa a la deriva

4.      Las 4 etapas del cambio… para lograrlo más seguramente.

5.      ¡Qué cobardes somos!... por permitir la vuelta a la cárcel de Jorge Glas.

¡Buena lectura!

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1.      REENCENDER LA LLAMA, Pedro Pierre

El gran mensaje de la recién Semana santa es que ‘hasta de la muerte puede salir vida’, a imagen de las brasas bajo la ceniza. Por lograr reencender la llama hay que separar la ceniza, poner unos palitos y soplar sobre las brasas. Siempre pueden renacer la esperanza y la dignidad.

Cuando miramos la situación de nuestro país, en particular la de los sectores más desfavorecidos, vemos mucha muerte y mucha ceniza. Las muertes violentas proliferan por todas partes porque hay un sistema de gobierno que despoja a los pobres y a la clase media, no se preocupa de crear empleo, reduce los gastos sociales como nunca, coopta todas las funciones del Estado, nos deja indefensos frente a los atropellos de toda clase… y todo eso para aumentar las riquezas de una minoría de privilegiados. La presidenta de la Asamblea se dedica a favorecer la aprobación de leyes que legitiman este robo descarado, la explotación de los trabajadores, el aumento de los impuestos, la fuga de capitales… Eso era de prever cuando elegimos a un banquero como presidente, tal como lo dejaba entender durante la campaña. Los sectores populares están abandonados a su mala suerte y mucha gente, como en tiempo del feriado bancario, busca salir del país para encontrar mejor suerte en algún país extranjero. Hay mucha ceniza que quitar de los hombros de muchos ecuatorianos para reencender unas llamas de esperanza en un país donde se reparta un poco más equitativamente los bienes y las riquezas que producimos.

… Porque las brasas están allí, esperando. La pobreza como miseria es el peor de los males porque destruye lenta y seguramente a las personas, su dignidad y su autoestima. Por la pobreza no comen sanamente, no se curan adecuadamente, se reduce a las personas a la inutilidad, al subdesarrollo físico, intelectual, cultural… Se condena un país a autodestruirse, se facilita la corrupción descarada, el robo legalizado en las instituciones, la violencia física, la dominación de unos pocos sobre muchos… Nunca el precio del petróleo ha sido tan alto. Nunca, nos dicen, la recaudación fiscal ha sido tan importante. Nunca como ahora los migrantes han mandado tanto dinero al Ecuador. Nunca hemos estado en condiciones peores.

Mientras tanto hay grandes riquezas humanas y posibilidades sociales escondidas en la mente y el corazón de las personas. Todos tenemos pequeños y grandes talentos que se pierden si se no quita la posibilidad de desarrollarlos y ponerlos al servicio de los demás. Por eso que el papa Francisco afirma que este sistema neoliberal es “criminal y terrorista”. La mayoría de los ecuatorianos sobreviven porque conservan valores familiares que les permiten ayudarse, acompañarse, protegerse mutuamente. La mayoría de los ecuatorianos conservan este sentido hereditario de comunidad, es decir, de tender la mano a aquel que la está pasando mal, compartiendo lo poco que tiene, dando aliento y consejos, animando a seguir enfrentando las dificultades. Las brasas de la esperanza siguen vivas y sólo esperan transformarse en llamas.

Felizmente por muchas partes vemos la conformación de pequeños grupos, asociaciones, comités, organizaciones, comunidades… que inventan nuevas maneras de vivir y convivir, mejorando su manera de comer, de proteger su salud, de cuidar el medio ambiente, de entender la catástrofe que se nos impone, de formarse y organizarse para defender sus derechos, promover el bien común, organizarse para protegerse de tanta maldad que nos rodea. El papa Francisco impulsa a los católicos a renovar las parroquias y las diócesis para que desaparezca la comodidad excesiva, la reducción de la fe a un espiritualismo individualista, el autoritarismo de muchos sacerdotes y obispos… Invita el papa a abrir nuevos caminos regresando al mensaje y testimonio de Jesús de Nazaret en favor de los pobres y del Reino que vino a inaugurar, un reino de Dios en la tierra hecho de relaciones fraternas, justas, equitativas, inclusivas… Eso es la leña que permite a las brasas transformarse en llamas y aportar el fuego que necesitan nuestros corazones y nuestras mentes para hacer retroceder la miseria, la indiferencia, la insolidaridad, el egoísmo, el derroche…

Necesitamos las llamas de un fuego interior que renueva nuestro espíritu y nuestra mente para curarnos de las tentaciones del individualismo y el consumismo. Un fuego interior que madure las virtudes dormidas en cada una y cada uno de nosotros. Que lo mejor salga a flote y sepamos reconocernos como hermanos que necesitamos unos de otros para salir adelante y vivir mejor. Necesitamos ese fuego interior que se transforme en organizaciones que velen por el bienestar de todos y exijan transformaciones estructurales y sustitución del actual sistema neoliberal. Un fuego interior que habite y despierte a nuevos líderes capaces de ser autoridades al servicio del bien común y de una patria donde quepan todas y todos.

Esa es la braza escondida en muchas y muchos de nosotros. Aprendamos a reconocer estas brazas dormidas en nuestras mentes y corazones, para que despiertan en llamas de esperanza que destruyen la maldad, la nuestra, la ajena, la estructural y calienten los ojos y el corazón de varones y mujeres que construyan un futuro digno de la vida y el país que nos merecemos. Una vida feliz es siempre posible si nos unimos, despertamos y encendemos las llamas de un futuro mejor, porque eso es nuestro destino, más allá de las cenizas de la maldad y de la muerte.

 

2.      MADRE DE MUCHOS HIJOS, Pedro Pierre

Así son nuestras madres, así son todas las mujeres, hayan o no parido: ¡Madres de muchos hijos! porque crían muchas criaturas, de ellas, de otros familiares y hasta de amigas y vecinas. Ser madre no es sólo dar a luz una vez en sangre y dolores, sino ayudar a los hijos propios y ajenos a nacer a ellos mismos: a amarse, valorarse, despertar sus talentos, cualidades y capacidades. Ser madre es acompañar, aconsejar, ser cómplice, ayudar a cada uno a parirse a una vida plenamente humana y feliz.

¡Cuántas mujeres nos han ayudado a crecer, a encontrarnos, a descubrir el camino adecuado, la palabra justa! ¡Cuántas mujer nos han ayudado a amar de verdad, a enamorarnos, a entregarnos, a apasionarnos por una causa grande, más grande que nosotros! ¡Cuántas mujeres no han ayudado a encontrar a un Dios de la Vida, a un Jesús compañero, una comunidad de hermanos verdaderos más allá de la familia, un Reino de fraternidad y justicia a construir cada día! ¡Madres conocidas y no reconocidas que pintan de paraíso los días tristes y las horas de desánimo! Madres que paren una y otra vez los hijos propios y ajenos. ¡Bendito vientre que nos abrigó y nos tejió durante nueve meses y bendito corazón que latió y late para que vivamos y amemos de verdad! ¡Benditos ojos que no se casan de mirar y esperar, a veces contra toda esperanza hasta que logren una vida nueva! Son partos repetidos, dolorosos que hacen sangrar el corazón. Logros y victorias repetidas que les ensanchan la vida y la felicidad.

¿Sabemos ser agradecidos a lo menos una vez al año? ¿Cuándo dejaremos de comprar para el día de la madre un canasto lleno de alimentos para que, otro día, su Día, se cansen a cocinar mientras degustamos una cerveza acompañada de palabras y risas de mal gusto? ¿Sabemos ser cariñosos siempre con nuestras madres, regalarles una flor para su santo, su cumpleaños, su día, el día de las mujeres… y cuando se nos ocurra, sin razón, sino para decirles ‘Te quiero, madre’!

Además, ¿sabemos reconocer que son el rostro femenino de Dios, nada menos? Él nos ha creado “a su imagen y semejanza”, varón y mujer. El varón es -debe ser- el rostro masculino de Dios. La mujer es su rostro femenino. Las parejas que se aman son el rostro completo de Dios, por eso que el matrimonio es un sacramento, es decir, presencia real de Dios padre y madre entre nosotras y nosotros. Se bendice el matrimonio para que cumpla con esta misión. ¿No es su amor el amor de Dios, su abrazo el abrazo de Dios, su perdón el perdón de Dios, sus ojos de cariño los ojos de Dios, su sonrisa esperanzadora la sonrisa de Dios, sus caricias las caricias de Dios? Es con la pareja que Dios ha compartido su poder creador: los esposos son, como Dios, creadores de vida, cocreadores con él. Por eso que, en este sentido, la relación sexual es un acto sagrado… ¿O no lo habíamos pensado? De allí el mandamiento de ‘honrar padre y madre’ porque nos hicieron el mejor regalo del mundo, al pro-crearnos, valga la palabra.

El primer papa que reconoció públicamente esta verdad que Dios es “Padre y Madre” fue el papa Juan Pablo 1°, antecesor del papa Juan Pablo 2°. Eso fue en el año 1978. Y sus palabras llevaron mucha polvareda entre los clérigos tradicionalistas, atrasados y machistas. Pero quedó para la historia y la grandeza de la mujer.

La Biblia nos desvela el rostro femenino y maternal de Dios en muchas ocasiones, tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento. Cuándo leemos la Biblia -¿la hemos leído alguna vez en entero?- o cuando rezamos los Salmos ¿hemos prestados atención a estas descripciones? En el Antiguo Testamento, Dios es calificado de “hermana, amiga, partera y parturiente…” Job nos habla de la creación como el parto de Dios y pone estas palabras en la boca de Dios: “¿Qué seno dio a luz el hielo? Dios es el águila que nos protege y nos lleva sobre sus alas o la osa que sabe cuidar”. Podemos “reclinarnos en su regazo”: “Mi alma es como la de un niño saciado que se aprieta a su madre”. El profeta Isaías es explícito refiriéndose a Dios: “¿Puede una madre olvidar a su hijo…? ¡Yo, nunca!” Habla de “los que me hice cargo desde el seno materno”. “Como un hijo a quien consuela su madre, así yo los consolaré a Uds.”. Jesús también nos pinta al Dios madre, parecido a la “mujer que busca su moneda perdida” o “la gallina que reúne a sus pollitos bajo sus alas”, y el Reino es semejante al “fermento mesclado en la masa por una mujer”…

¡Loas a ti, Madre, mujer divina!

Pongámosle, en particular los varones, a esta próxima celebración del Día de la madre una nota amorosa y ¿por qué no? bíblica… sin olvidar a las muchas mujeres que fueron para nosotros y nosotras unas madres nuestras.

 

3.      UCRANIA: DESTRUCCIÓN Y MANIPULACIÓN, Pedro Pierre

Empiezan a aparecer poco a poco las grandes verdades de la guerra en Ucrania, donde todos salimos salpicados de esta locura degradante, porque siguen los grandes sufrimientos, las muertes innecesarias y las destrucciones masivas. ¿Por qué somos incapaces de hacer parar esta guerra y sus atrocidades que nos acusan?

Además, esta guerra no es más que una cortina de humo que nos desvía la atención, porque al país que los Estados Unidos consideran su mayor enemigo no es Rusia sino China. China domina el comercio mundial y su moneda está sustituyendo el dólar poco a poco en todos los continentes. El 1 de enero pasado entró en vigor el mayor pacto de libre comercio del mundo encabezado por China y firmado por 15 países de Asia-Pacífico: la ‘Asociación Económica Integral Regional’. Reúne el 30 % de la economía global y el 30 % de la población mundial, llegando a unos 2’200 millones de consumidores. 

Estados Unidos busca debilitar la economía y el poderío militar de Rusia que ha alcanzado la hegemonía mundial y cuyos lazos con China son cada vez más estrechos. Las escaramuzas de Ucrania contra Rusia no son más que pequeños logros engrandecidos por los medios de comunicación. Hasta el papa Francisco denuncia que “los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia” han agravado las tensiones. El presidente Putin, en su locura destructora, no ha sabido encontrar más salida que la guerra: la tradición cultural y solidaria de Rusia se merecía otra alternativa.

El conflicto debería terminar pronto, ya que el gobierno norteamericano ha hecho saber que el presupuesto previsto para Ucrania se está terminando. En estos meses se ha vendido más armas norteamericanas que nunca, lo que vuele a poner a flote su economía en bancarrota. Es una ‘feliz distracción’ para los ciudadanos norteamericanos porque los problemas sociales, atizados por el gobierno de Trump, son cada vez más candentes. Los países de Europa, aliados sumisos -otros dicen “colonizados” por la OTAN- quedan los mal parados: Soportan y tienen que colaborar en una guerra que no han querido y Ucrania está sacrificada en el altar de los “daños colaterales”. Los grandes países europeos deciden un sinnúmero de sanciones económicas a Rusia, que los van castigando como contragolpe, por su dependencia energética y comercial con Rusia. Eso provoca fuerte disensiones y divisiones en la misma Europa. Y el mundo entero critica su doble moral: la guerra de Ucrania es un ‘crimen de lesa humanidad’ y los refugiados ucranianos son los ‘bienvenidos’, mientras se olvidan de su complicidad con los bombardeos y las invasiones mucho peores de Irak, Siria, Libia, Afganistán, Yemen… y sus negativas a recibir refugiados de estos países…

Europa vive, mediante los grandes medios de comunicación, la mayor guerra de la manipulación de las más sofisticadas para esconder las causas reales del conflicto ucraniano, las mentiras degradantes que matan la dignidad, satanizan al enemigo, destruyen las solidaridades necesarias, fomentan las rebeldías apagadas, apagan las voces iluminadoras y esconden las consecuencias devastadoras. Centenares de empresas virtuales trabajan día y noche para crear falsas noticias, lanzar mentiras agradables, impedir las informaciones verídicas, cortar el acceso a los medios de comunicación rusos, anular el derecho internacional a la información y a la libertad de expresión, aplaudir la prohibición de deportistas rusos a eventos mundiales… ¡Hasta se dedican a corregir los textos de Wikipedia en Internet! ¿Habrá locura más grande en una Europa a la deriva?

Estamos muy lejos de los proyectos de los fundadores al origen de la Unión Europea de hace unos 70 años: un continente unido mediante más equidad, solidaridad, valores humanistas y cultura compartida. Hacían sueños con el presidente ruso Mijaíl Gorbachov de una Alianza ruso-europea, capaces de unir Reikiavik en Islandia a Vladivostok al extremo este de Rusia… Definitivamente Europa es la gran perdedora de esa guerra, que la aleja más todavía de los países pobres y saqueados por sus antiguos colonizadores, en África, Asia y América Latina. Eso se vio en las votaciones de la ONU para condenar y castigar Rusia: Muchos votaron ‘no’ y otros se abstuvieron. Desde siglos, sabemos en América Latina que Estados Unidos, con sus golpes de Estado, sus invasiones y sus ‘guerras preventivas y humanitarias’ “no tiene amigos sino intereses”.

Europa deberá sacar lecciones de las resistencias y alternativas de los países del Tercer Mundo, mediante la pujanza de sus pueblos rebeldes e incansables. No sólo resistimos, sino que abrimos caminos nuevos. Estados Unidos logra controlar los gobiernos, pero no sus pueblos. La guerra de Ucrania confirma la validez de las propuestas indígenas del Bien Vivir desde las Américas, Ubuntu desde África y las Sabidurías asiáticas. Para definir la propuesta Ubuntu, Nelson Mandela, ex presidente de África del Sur, decía: “Una persona con Ubuntu es abierta y está disponible para las demás, respalda a las demás, no se siente amenazada cuando otros son capaces y buenos en algo, porque esta persona se siente segura de sí misma y sabe que pertenece a una gran totalidad”. Es una cosmovisión de las más positivas, humanistas y comunitarias: “Si todos ganan, tú ganas. - Una persona se hace humana a través de las otras personas. - La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la humanidad. - El bien común es el bien propio.”

Que esta guerra no nos haga olvidar que estamos abocados por otras consecuencias fatales, como la destrucción del medio ambiente en aceleración constante, además de una acumulación escandalosa de capital en pocas manos, un sistema financiero insostenible y un agotamiento más que evidente de energía fósil y materiales. Son las grandes batallas que tenemos que emprender si queremos sobrevivir. «Si no luchamos juntos, nos matarán por separado” … acabando con una Humanidad más equitativa, en armonía con una naturaleza protegida y en comunión con el Misterio cósmico de la Vida y del Amor que nos habita.

 

4.      LAS CUATRO ETAPAS DEL CAMBIO, Pedro Pierre

Los últimos años nos trajeron lemas de vida y de acción no sólo para hacer frente al sistema neoliberal que nos destroza, sino sustituirlo. Primero fue un sabio muy mayor que nos dijo hace unos 15 años: “¡Indígnense!”. Luego frente a la pandemia se cantó: “Resistiré”. Unos jóvenes ingenieros nos proponen ahora: “¡Desertemos!”. Los Indígenas de varios países insisten: “¡Compartamos!” … porque hay que llegar a la civilización del compartir. Preguntémonos en qué etapa estamos personalmente, en familia, con nuestras amistades, en nuestros grupos de reflexión, oración, acción.

¿Sabemos indignarnos? Frente a situaciones de tantos sufrimientos, tanta violencia, tantas injusticias y tanta pobreza, está la tentación de retirarse, de no querer más ver ni escuchar. Nos sentimos arrollados por una ola inmensa que todo se lo lleva. ¡Felices si sabemos tener compasión, ternura, emoción, admiración! Porque es esta capacidad de ternura que no permite sentir como propio el dolor ajeno. A pesar de saber que no vamos a resolver todos los problemas, esta capacidad de compasión nos acerca los unos a los otros y nos permite indignarnos, no estar de acuerdo, rechazar tanta maldad, reconocer los llamados de Dios y mantener viva la esperanza. Indignarse es no dejarnos ganar por la desesperanza y abrir un camino nuevo.

¿Sabemos resistir? Claro, fácilmente nos hacemos cómplices del mismo sistema que nos envuelve y nos pasa lo que escribía san Pablo: “Hago el mal que no quiero y no hago el bien que sí quiero”. Resistir es poner prioridades en nuestras múltiples actividades, es poner líneas rojas que no vamos a atravesar, es comenzar haciendo pequeñas acciones que cierran el camino al individualismo, a la indiferencia, al borrequismo. Se trata de no dejarnos llevar por la última moda o la última propaganda. Resistir es conservar la dignidad y sentirnos felices de mantenernos coherentes con nuestra fe y nuestra personalidad.

¿Sabemos desertar? Llega el momento cuando descubrimos que estamos equivocados, en que hay que dar marcha atrás, cambiar de manera de hacer, desertar los falsos placeres que se nos ofrece, dejar la superficialidad de una vida sin rumbo, parar de ser engañados… Desertar es manifestar nuestro desacuerdo, es reencontrar nuestro valor profundo, es reconocer la presencia de Dios en nuestra vida y en la de los demás, es volver al camino del Reino.

¿Sabemos compartir? Por supuesto que compartimos, pero podemos limitarnos a nuestro circulo limitado de amistades. Compartimos, pero no alcanzar cambiar la situación de los que más sufren del despojo. Los indígenas de los distintos continentes nos enseñan que la Comunidad es primera, porque ella vela por nosotros y nos enseña a organizar el compartir. Eso es el proyecto del Bien Vivir: El ‘Bien Vivir’ es no sólo compartir, sino sobre todo organizar el compartir al nivel local y nacional. Eso es posible incidir contra el neoliberalismo si vivimos en comunidad, si nos unimos, reunimos y organizamos para multiplicar el compartir incipiente.

“Indignarse, resistir, desertar y compartir”: Allí está el camino, pero organizadamente y en Comunidad. Eso fue el proyecto de los fundadores del Pueblo de Jesús. Abraham y Sara, con su parentela, se indignaron por los malos tratos que recibían. Escucharon la voz de Dios de dejar esta tierra y emprender un nuevo proyecto de vida en sociedad y de fe en un Dios amigo. Luego retomaron la batuta Moisés y Miriam: Resistieron la esclavitud de Egipto porque habían conservado la herencia de Abraham y Sara. Con los descendientes de Abraham y Sara y con otros que se les juntaron, decidieron tomar el camino de la libertad, una libertad comunitaria. Para desterrar la esclavitud y la acumulación, organizaron poco a poco, con la experiencia del maná, el compartir equitativo entre las familias para que cada uno tuviera lo que necesitara. También se organizaron para compartir las responsabilidades, las decisiones y las actividades. Una nueva experiencia social se puso en marcha más fraterna, equitativa, participativa y creativa.

En su tiempo Jesús de Nazaret retomó los valores de este proyecto que tuvo sus altibajos, pero que nunca se perdió gracias a las y los profetas y las y los sabios. Llamó Jesús este proyecto el Reino que abarca toda la vida, en lo personal, familiar, profesional, social, político, económico y religioso. Comenzó Jesús este proyecto del compartir con los más pobres de su provincia de Galilea. El Reino nos exige, al nivel nacional, una economía solidaria y equitativa, una política participativa e inclusiva, una cultura creativa y respetuosa de todos los pueblos.

En tiempos de Jesús y de los primeros cristianos, la situación era peor que la nuestra. Jesús y sus discípulos supieron encontrar en su historia y su sabiduría los caminos alternativos a la invasión romana, a la explotación de los ricos de la época, a la esclavitud en que se encontraba la mayoría de la población. Descubrieron, como en tiempos anteriores, la presencia de un Dios amigo, compañero, liberador y decidieron seguirlo gracias a la palabra y al testimonio de Jesús. Se unieron en Comunidades de fe, de ‘indignación, de resistencia, de deserción y de compartir’ desde los pobres de aquel tiempo. Esa es la herencia que nos dejaron.

Esta espiritualidad cristiana asume los humanismos de todos los continentes y nos abre a la trascendencia. Nos abre caminos de compromisos con todas y todos las y los que se sienten inconformes, se indignan, resisten, desertan y comparten. No hace falta ser muchos para comenzar: Jesús inició con 12 varones y unas cuantas mujeres: Fueron ellas que retomaron su camino después de su muerte. Y allí estamos, continuando la caminata, para animarnos, unirnos, organizarnos y emprender o comenzar una lucha que nos hace y nos hará felices. ‘Sino luchamos juntos contra el actual sistema socio-económico, él nos matara por separados’.

 

5.      ¡QUÉ COBARDES SOMOS! Pedro Pierre

Jorge Glas regresó a la cárcel… Un mes antes, cuando salió en libertad gracia a la valentía de un juez de Manglaralto, decía: “Quiero dejar a mis hijos una herencia de dignidad y de honradez”. Ahora, después de la revocatoria del ‘Habeas corpus’ que le había devuelto la libertad, se entrega libremente a la justicia, denunciando que su arresto no era menos que “una infamia” y afirmando que su lucha es “para que los que la pasen mal, la pasen menos mal”.

La noticia tuvo un alcance internacional. Ya la Comisión de Derechos Humanos de la ONU había llamado la atención al gobierno ecuatoriano por la falta de independencia de la justicia. El gobierno de Alemania ofreció asilo a Jorge Glas porque reconocían públicamente la corrupción de la justicia ecuatoriana. Mientras tanto, en Ecuador hubo bien pocas reacciones contra tal ‘infamia’, porque sí, se trata de una desgracia nacional que nos hunde un poco más en los sinsabores de un país que va a la deriva. Parece que tenemos “ojos para no ver y oídos para no escuchar”, corazón para no sentir y mente para no comprender. ¿Dónde están nuestra rebeldía contra la injusticia y la dimensión social de la fe cristiana? La palabra ‘desgracia’ significa ‘sin gracia’: sin la gracia de Dios. Así estamos.

Nos hemos dejado vencer y convencer por el neoliberalismo, su magia infernal y su perversidad cotidiana. Preferimos arrastrarnos como esclavos del consumismo y la insolidaridad. ¿Llegaremos, los cristianos y los hombres y mujeres humanistas, a renunciar a los valores de solidaridad y rebeldía, y esconder artificialmente nuestras carencias y nuestra cobardía? ¿Cumpliremos el dicho: "Principios vendo, que para mí no tengo"? Han desaparecido de nuestro país las voces proféticas de los Leonidas Proaño Villalba, Alberto Luna Tobar, Gonzalo López Marañón… ¡Bien pequeños somos frente a la grandeza de Jorge Glas! ¿Glas preso? Más bien somos nosotros los verdaderos presos, porque nos hacemos cómplices de la podredumbre del sistema que nos imponen con nuestra pasividad desde 5 años.

Jorge Glas regresó a la cárcel porque somos incapaces de defender los valores que enarbola. La vergüenza y la desgracia son para todos como también para nuestros hijos. Así lo decía Jesús en su camino a la cruz: “¡No lloren por mí, sino por Uds. y sus hijos!” Tenemos que recuperar la fe y la dignidad, que van a la par: no sólo fe en Dios, sobre todo fe en nosotros, fe en los demás, fe en los pobres, fe en el cambio, fe en la vida más fuerte que la muerte, fe en el amor más fuerte que el odio. La dignidad nace de nuestras miradas positivas, de nuestras manos abiertas, de nuestro corazón compasivo, de nuestra mente crítica, de nuestra voluntad rebelde, de nuestras actividades solidarios.

Si no entramos juntos en estos caminos luminosos, pasamos a ser muertos en vida, verdaderos zombis perdidos en el camino de la existencia. Todavía no nos hemos decidido a cambiar, cambiar personal y colectivamente, seguimos ahogados en la desesperanza y la desgracia. ¡Cobardes somos! ¿Hasta dónde tendremos que hundirnos en la deshumanización? ... para decidir resurgir de nuestras cenizas con la bandera de la dignidad, la honradez y la solidaridad. Eso es ser varones y mujeres de verdad. Retomemos la senda de las pequeñas luchas sobre la maldad personal, colectiva y estructural, para empezar a vivir más dignamente.

¡Gracias, amigo Glas, por ayudarnos a salir de la cárcel de nuestra irresponsabilidad y enseñarnos un camino de fraternidad y esperanza!

 

He aquí mis artículos del mes de abril

 ÍNDICE DE MIS ARTÍCULOS DE ABRIL 2022

-        “¡Primero lo primero!”… Los Alcohólicos Anónimos nos muestran el camino.

-      La Pascua es nuestro compromiso ineludible… porque Jesucristo es una figura universal desde 2 milenios.

-      Reencender la llama… ya que la brasa espera bajo la ceniza.

-      ¿Adónde vamos a parar?... si no detenemos el neoliberalismo.

            ¡Buena lectura!

1.      “¡PRIMERO LO PRIMERO!”, Pedro Pierre.

Eso es uno de los lemas del Movimiento Internacional de los Alcohólicos Anónimos para ayudarse a mantenerse sobrios durante años después de haber caído a lo más bajo que puede conducir el alcohol. En esos tiempos de desastre nacional que no deja de aplastarnos más desde seis años, los criterios de este Movimiento pueden ayudar no sólo a no hundirnos en la desesperación y la depresión, sino a resistir y sobre todo volver a construir una vida personal equilibrada y al servicio de un proyecto de país más justo y fraterno. Los Alcohólicos Anónimos tienen 3 criterios mayores: “¡Hoy no tomo!”- “Reunión semanal de Alcohólicos” – “Primero lo primero”.

“¡Hoy no tomo!”, primer principio. Es lo que se dicen cada mañana al despertar, desde que decidieron enfrentar el alcohol y no dejarse dominar por él. Y nosotros: ¿Alguna vez, hemos hecho una pausa para decirnos: ¡Basta de seguir dominado por un sistema que nos explota y nos esclaviza!? ¿Hemos decidido tomar los medios para dejarnos explotar y esclavizar? ¿Por qué no decimos cada mañana: ‘¡Hoy voy a vivir digno, libre y fraterno!? Eso es el primer paso para volver a ser humano. El cambio comienza por nosotros y en nosotros individualmente. Al no hacerlo, nunca entraremos en los pasos siguiente… porque eso es el camino de una vida digna, libre y fraterna. Esa frase “¡Hoy voy a vivir digno, libre y fraterno”, bien puede ser nuestra mejor “oración de la mañana!”.

“Reunión semanal”: Es el segundo compromiso que toman los Alcohólicos Anónimos, porque saben que el alcohol es un enemigo muy fuerte y astuto. ¡Saben que solos no pueden vencerlo! Necesitan encontrarse entre sí una vez en la semana para abrazarse, felicitarse, escucharse, hablar, mantener la confianza en sí y la capacidad de seguir abstemios. Para nosotros el problema es que somos tan orgullosos e individualistas que pensamos que vamos a vencerlo todo individualmente: “¡Seas un pelucón!”, como dice una propaganda. “¡Seas un grande, importante, reconocido, rico!” Y empezamos a acumular bienes, diplomas y condecoraciones. Al mismo tiempo entramos en la corrupción, la explotación de los demás, el desprecio, la altanería… y pasamos años a vivir de esta manera, hasta toda la vida, sin lograrlo, porque es imposible, porque eso nos destruye y destruye a los demás. Pero nuestro orgullo nos impide ver que somos unos fracasados, unos eternos vencidos… como los borrachos tendidos en la calle que no pueden más pararse. ¿Cuándo aceptaremos que solamente juntos podemos enfrentar este sistema de muerte, detenerlo y sustituirlo? ¿Cuándo decidiremos reunirnos en la familia, entre vecinos, entre amigos, entre cristianos, para escucharnos, hablar, abrazarnos, aceptarnos, ayudarnos para empezar a vivir de otra manera, más digna, más justa y más fraterna? Solamente juntos podemos seguir de pie, seguir adelante, tener una vida feliz y cambiar este sistema de muerte que nos tiene cada vez más agachados, inútiles y destruidos. Empecemos a reunirnos regularmente; una vez a la semana es lo mejor y lo más sencillo y beneficioso.

“¡Primero lo primero!” Es el tercer criterio: el alcohólico se da cuenta que debe poner orden en sus actividades diarias, es decir, determinar lo prioritario que no puede faltar en su jornada. Una de estas prioridades es la amistad. “¡Si no tienes amigos, ya has perdido la batalla!” Y así van reconstruyendo las amistades perdidas y cultivando las que construyen en su camino de lucha y de dignidad recobrada. Lo característico del ser humano es la relación: nacemos por ‘relación’, sobrevivimos por relación con nuestra madre, aprendemos a caminar, a hablar, a crecer, a amar… por relaciones. Somos ‘relación’ y así nos construimos poco a poco como persona adulta, libre, útil y feliz. Nuestras relaciones no se limitan a los demás seres humanos, sino que incluyen también la naturaleza, el cosmos, Dios. Los seres sin relaciones son una lacra, un peso muerto por la humanidad, una marcha atrás en proceso evolutivo de la creación… y lastimosamente hay bastantes, cómplices de su propia muerte y responsables de la muerte de muchos.

La ‘parábola’ del librito “El Principito”, escrito hace 80 años y que se sigue reimprimido regularmente, nos cuenta la historia de la amistad de un niño con una flor, un zorro, una estrella, la humanidad… y nos sentimos feliz al leerlo y releerlo porque es o puede ser nuestra propia.

Descubramos que, por una parte, hemos sido deformados por la escuela, a veces por nuestra propia familia, por la educación en general, por los medios de comunicación y los medios virtuales, por los malos amigos y las malas ‘relaciones’, hasta por la religión… Pero, por otra parte, existe siempre la posibilidad de reinventarnos y encontrarnos con nuestra capacidad de ser plenamente humano, hermano y feliz. Descubramos que los tres criterios de los Alcohólicos Anónimos tienen que ser también los nuestros: “¡Hoy no tomo!”- “Reunión semanal” – “Primero lo primero”. Ayudémonos a hacer realidad, junto a los demás, una vida nueva, una vida de relación y una vida plena para nosotros y los demás, comenzando por las y los que nos rodean. “¡No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos!” Tampoco hay felicidad más grande, porque eso es nuestro destino.

 

2.      LA PASCUA ES NUESTRO COMPROMISO INELUDIBLE

La Semana santa marca el desafío para todos: Los cristianos de relacionase más fuertemente con Jesucristo y los demás de revisar su compromiso de vida. La pandemia ha favorecido un tiempo de dispersión y de replanteamiento del quehacer cristiano tanto del clero como de los bautizados. El papa Francisco invita a una conversión para volver al mensaje de Jesús y ser sus discípulos misioneros frente a las crisis tanto de la Iglesia católica, con “las plagas -en palabras del papa- del clericalismo y la pederastia- como de un mundo plagado de guerras, de migraciones forzadas, de pobreza creciente y de destrucción fatal de la naturaleza. Con su Reforma vaticana, el papa Francisco quiere aportar su parte para dinamizar la Iglesia católica en sentido de solidaridad y espiritualidad centradas en Jesús de Nazaret. Se enfrenta a una situación milenaria y a fuertes resistencias a todos los niveles.

Con el emperador Constantino, en el siglo 4, comenzó una nueva etapa del cristianismo. Hasta esa fecha, las Iglesias cristianas dispersas por todo el imperio romano se articulaban difícilmente porque las distancias eran enormes y estaban perseguidas por el los emperadores. Reunían a las gentes pobres de los distintos países y conformaban -con sus matices- comunidades fraternas, equitativas y religiosas en seguimiento a Jesús de Nazaret. Su presencia no era mayoritaria, pero sí, significativa. Por eso el imperador Constantino, viendo la pérdida de cohesión del imperio romano, decidió buscar un apoyo en el cristianismo al darle el estatuto de religión oficial.

Roma pasó a ser el centro del cristianismo y nació la religión católica con sus templos, sus sacerdotes, sus liturgias, sus normas y su organización. Con la caída del imperio romano, la organización eclesial pasó a ser también la organización civil, económica y militar principalmente de Europa. Fue creciendo el centralismo eclesial y su poder correspondiente. Este poder residía en el clero, o sea, el papa como monarca absoluto, los obispos como sus representantes en los diversos países y los sacerdotes como encargados de aplicar las normas dictadas por Roma.

Con la Revolución francesa, los poderes civiles de los gobiernos nacionales empezaron a desplazar el poder de la Iglesia católica en medio de muchos conflictos. El centralismo romano de la Iglesia católica y sus poderes extremos había provocado la separación de la Iglesia ortodoxa del Oriente al principio del 2° milenio. En el siglo 15 pasó lo mismo con el Protestantismo. Además, la Iglesia católica no veía bien ni las democracias incipientes ni la vigencia naciente de los derechos humanos.

El Concilio de Trento, en Italia, reconocía al papa como lugarteniente de Dios en la tierra y el Derecho canónico fue considerado con la única verdad para la convivencia humana. El clero, en su apogeo, era el responsable de predicar y hacer respetar estas realidades. Mientras tanto los laicos eran considerados como meros cumplidores de las leyes y actos eclesiales. Con el siglo 20 se dieron, en muchos países, la separación entre la Iglesia y el Estado. Con las llegadas del socialismo y el comunismo las tensiones se hicieron más fuertes y las condenas también. Ser católico era ser realista en tiempos de los reyes, conservadores en tiempos de las democracias y enemigo del socialismo y comunismo.

Al mismo tiempo surgían por toda la Iglesias católicas voces y movimientos católicos que pedían más espacio para los laicos, un regreso al Evangelio de Jesús, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión, valoración de la organización civil y política… Esas situaciones siguieron hasta el papa Juan 23 que, en 1961, convocó un Concilio para conversar estos temas, actualizarse y colaborar en una convivencia social más armoniosa tanto con los gobiernos como con las demás religiones. El Concilio reconoció el valor de todos los bautizos y su necesaria participación en los distintos espacios eclesiales, pidió una organización más equitativa de las parroquias y diócesis, valoró la importancia de la Biblia y su interpretación en comunidades, prestó atención a la gravedad de la pobreza y de la explotación de los países del Tercer Mundo, se abrió al respeto a las demás religiones… Lastimosamente estas líneas conciliares no fueron promovidas ni aplicadas por los papas Juan Pablo 2° y Benedicto 16… que tuvo que dimitir por su imposibilidad de remediar los conflictos que aparecían al interior de la Iglesia.

Al elegir al papa Francisco, se le encargó de lograr, a partir de las orientaciones del Concilio Vaticano 2°, una Reforma del Vaticano por los escándalos de autoritarismo y pederastia del clero en todos los países, avanzar hacia una mayor participación de los laicos y en particular las mujeres, volver a una evangelización más conforme al testimonio de Jesús y a la práctica de las primeras Comunidades cristianas, seguir en la opción por los pobres característica de la misión de Jesús. Vemos que el papa Francisco está cumpliendo con estos 4 grandes desafíos: ser el portavoz y el defensor de los pobres; mediante sus encíclicas: regresar a la centralidad de Jesús y del Reino; con la sinodalidad: revertir el clericalismo; en fin. con una Reforma: descentralizar los poderes de la Curia vaticana más coherente con los Evangelios.

Al limitarnos a la Reforma del Vaticano, nos damos cuenta que se quiere reorientar las funciones del Vaticano para que sea un mayor testimonio del mensaje de Jesús, un servicio a las Conferencias episcopales nacionales, una ayuda a las diócesis para cumplir con la primera misión de toda la Iglesia: la Evangelización, o sea, la colaboración al establecimiento del Reino de Dios, hecho de fraternidad, justicia y fe. Tal como pasó con el Concilio Vaticano 2°, las resistencias al cambio son fuertes tanto de parte del clero como de los meros parroquianos habituados a una religión que satisfaga sus deseos de espiritualidad superficial, su tranquilidad de conciencia y su salvación asegurada. Así los necesarios cambios exigen paciencia y valentía, coherencia, respeto mutuo, y replanteamientos de muchas costumbras obsoletas enraizadas desde siglos.

Que la Pascua de Resurrección despierte en nosotros, especialmente los cristianos, el deseo de una vida nueva más conforme el mensaje y testimonio de Jesús, si no queremos quedar, como Iglesia, una secta más que no responde a los grandes desafíos de nuestro tiempo y de las nuevas generaciones.

 

3.      REENCENDER LA LLAMA, Pedro Pierre

El gran mensaje de la Semana santa es que ‘hasta de la muerte puede salir vida’, a imagen de las brasas bajo la ceniza. Por lograr reencender la llama hay que separar la ceniza, poner unos palitos y soplar sobre las brasas. Siempre pueden renacer la esperanza y la dignidad.

Cuando miramos la situación de nuestro país, en particular la de los sectores más desfavorecidos, vemos mucha muerte y mucha ceniza. Las muertes violentas proliferan por todas partes porque hay un sistema de gobierno que despoja a los pobres y a la clase media, no se preocupa de crear empleo, reduce los gastos sociales como nunca, coopta todas las funciones del Estado, nos deja indefensos frente a los atropellos de toda clase… y todo eso para aumentar las riquezas de una minoría de privilegiados. La presidenta de la Asamblea se dedica a favorecer la aprobación de leyes que legitiman este robo descarado, la explotación de los trabajadores, el aumento de los impuestos, la fuga de capitales… Eso era de prever cuando elegimos a un banquero como presidente, tal como lo dejaba entender durante la campaña. Los sectores populares están abandonados a su mala suerte y mucha gente, como en tiempo del feriado bancario, busca salir del país para encontrar mejor suerte en algún país extranjero. Hay mucha ceniza que quitar de los hombros de muchos ecuatorianos para reencender unas llamas de esperanza en un país donde se reparta un poco más equitativamente los bienes y las riquezas que producimos.

… Porque las brasas están allí, esperando. La pobreza como miseria es el peor de los males porque destruye lenta y seguramente a las personas, su dignidad y su autoestima. Por la pobreza no comen sanamente, no se curan adecuadamente, se reduce a las personas a la inutilidad, al subdesarrollo físico, intelectual, cultural… Se condena un país a autodestruirse, se facilita la corrupción descarada, el robo legalizado en las instituciones, la violencia física, la dominación de unos pocos sobre muchos… Nunca el precio del petróleo ha sido tan alto. Nunca, nos dicen, la recaudación fiscal ha sido tan importante. Nunca como ahora los migrantes han mandado tanto dinero al Ecuador. Nunca hemos estado en condiciones peores.

Mientras tanto hay grandes riquezas humanas y posibilidades sociales escondidas en la mente y el corazón de las personas. Todos tenemos pequeños y grandes talentos que se pierden si se no quita la posibilidad de desarrollarlos y ponerlos al servicio de los demás. Por eso que el papa Francisco afirma que este sistema neoliberal es “criminal y terrorista”. La mayoría de los ecuatorianos sobreviven porque conservan valores familiares que les permiten ayudarse, acompañarse, protegerse mutuamente. La mayoría de los ecuatorianos conservan este sentido hereditario de comunidad, es decir, de tender la mano a aquel que la está pasando mal, compartiendo lo poco que tiene, dando aliento y consejos, animando a seguir enfrentando las dificultades. Las brasas de la esperanza siguen vivas y sólo esperan transformarse en llamas.

Felizmente por muchas partes vemos la conformación de pequeños grupos, asociaciones, comités, organizaciones, comunidades… que inventan nuevas maneras de vivir y convivir, mejorando su manera de comer, de proteger su salud, de cuidar el medio ambiente, de entender la catástrofe que se nos impone, de formarse y organizarse para defender sus derechos, promover el bien común, organizarse para protegerse de tanta maldad que nos rodea. El papa Francisco impulsa a los católicos a renovar las parroquias y las diócesis para que desaparezca la comodidad excesiva, la reducción de la fe a un espiritualismo individualista, el autoritarismo de muchos sacerdotes y obispos… Invita el papa a abrir nuevos caminos regresando al mensaje y testimonio de Jesús de Nazaret en favor de los pobres y del Reino que vino a inaugurar, un reino de Dios en la tierra hecho de relaciones fraternas, justas, equitativas, inclusivas… Eso es la leña que permite a las brasas transformarse en llamas y aportar el fuego que necesitan nuestros corazones y nuestras mentes para hacer retroceder la miseria, la indiferencia, la insolidaridad, el egoísmo, el derroche…

Necesitamos las llamas de un fuego interior que renueva nuestro espíritu y nuestra mente para curarnos de las tentaciones del individualismo y el consumismo. Un fuego interior que madure las virtudes dormidas en cada una y cada uno de nosotros. Que lo mejor salga a flote y sepamos reconocernos como hermanos que necesitamos unos de otros para salir adelante y vivir mejor. Necesitamos ese fuego interior que se transforme en organizaciones que velen por el bienestar de todos y exijan transformaciones estructurales y sustitución del actual sistema neoliberal. Un fuego interior que habite y despierte a nuevos líderes capaces de ser autoridades al servicio del bien común y de una patria donde quepan todas y todos.

Esa es la braza escondida en muchas y muchos de nosotros. Aprendamos a reconocer estas brazas dormidas en nuestras mentes y corazones, para que despiertan en llamas de esperanza que destruyen la maldad, la nuestra, la ajena, la estructural y calienten los ojos y el corazón de varones y mujeres que construyan un futuro digno de la vida y el país que nos merecemos. Una vida feliz es siempre posible si nos unimos, despertamos y encendemos las llamas de un futuro mejor, porque eso es nuestro destino, más allá de las cenizas de la maldad y de la muerte.

 

4.      ¿A DÓNDE VAMOS A PARAR?, Pedro Pierre

Acontecimientos desfavorables se acumulan viniendo de todas partes y sus causales apuntan principalmente al gobierno. El costo de los productos aumenta sin parar. La delincuencia sigue sembrando sus muertes por todo el territorio nacional: dos veces más que el año pasado en los 4 primeros meses del año. Los problemas en las cárceles del país no cesan. Las preocupaciones de los pequeños productores y pequeños artesanos crecen de manera abrumadora. La clase media paga más y más impuestos. El ministerio de Relaciones Exteriores no da abasto a la demanda de pasaportes para salir del país. Nunca se había visto tan pocas obras del parte del gobierno nacional. Los salarios de ciertos empleados del Estado, como en la salud por ejemplo, son impagos desde 6 meses. El desempleo llega a más del 70% de los ecuatorianos en edad de trabajar: 3 familias sobre 4 no tienen ninguna seguridad para la comida diaria. Los escándalos de cobro de matrículas para volver a clases presenciales son generales. Las medicinas en los hospitales están ausentes. La gasolina aumenta regularmente. La corrupción avanza campante a todos los niveles de la sociedad y los paraísos fiscales se llenan de dinero ecuatoriano, sin ninguna vergüenza ni fiscalización. La conducción de la Asamblea Legislativa es de la más caótica, para dar gusto al gobierno e impedir que se desbanque a su presidenta, sostenida contra vientos y mareas por el gran apoyo de Pachakutik, el partido de los Indígenas que se perdió, junto a la CONAIE, en el laberinto neoliberal. Julián Assange, asilado con la nacionalidad ecuatoriana en nuestra embajada de Londres, que fue entregado por el gobierno morenista, en medio de la estupefacción mundial, al gobierno de Inglaterra, está listo para su entrega a Estados Unidos. Por tercera vez se niega la acogida de una boleta de captura internacional emitida en contra del ex presidente Rafael Correa, ahora en Bélgica cuyo gobierno aduce que se trata de una persecución política por una justicia corrupta. Hemos llegado a un tope en el descalabro nacional nunca antes alcanzado.

Cosechamos lo que estamos sembrando desde 6 años al aceptar la traición de Lenin Moreno y confirmarla luego en las urnas en una consulta mañosa que nos buscaba otra cosa que desbaratar la organización estatal a favor de los grandes de siempre. Hace un año elegimos a un presidente neoliberal cuya meta era profundizar el camino emprendido por su predecesor, o sea, la venta del país al mejor postor y lo hace terriblemente bien. Un puño de ecuatorianos se enriquece a costa del empobrecimiento creciente de la inmensa mayoría. Un sinnúmero de ecuatorianos acoge impasible el odio, el engaño y las mentiras que siembran a diario los medios de comunicación comerciales al servicio del neoliberalismo. Estos ecuatorianos siguen creyendo, 6 años después, que todavía en todo “la culpa es de Correa”, cuando la realidad es que los 10 años de la revolución ciudadana son reconocidos como los mejores para el Ecuador por numerosos de países alrededor de todo el mundo. Estamos equivocadamente “todos contra uno”, mientras seguimos ciegos con una verdad que salta a los ojos porque “no se puede tapar el sol con un dedo”: el neoliberalismo nos está acabando.

¡Felizmente Jorge Glas ha salido de la cárcel después una persecución implacable de 6 años, secuestrado por una justicia venal que nunca pudo demostrar las acusaciones que se le hacía! ¡Demasiada desgracia que se trató de ahogar mediante los vivas de las y los que los ovacionaban en su recorrido entre la cárcel de Latacunga y su hogar en Guayaquil!

Hace exactamente 30 años en el Documento episcopal latinoamericano, los obispos de nuestro continente reunidos en Santo Domingo, República Dominicana, insistían en el compromiso político de los cristianos: “Esta preocupación de coherencia entre la fe y la vida ha estado siempre presente en las comunidades cristianas. El apóstol Santiago (2,4-16,26) escribía: «La fe, si no tiene obras, está realmente muerta» … La falta de coherencia entre la fe que se profesa y la vida cotidiana es una de las varias causas que generan pobreza… Los cristianos no han sabido encontrar en la fe la fuerza necesaria para penetrar los criterios de la organización de la convivencia social, económica y política de nuestros pueblos.”

¿Qué más habremos que sufrir para despertar, darnos cuenta del engaño, enfrentar el sistema que ha logrado al máximo hacernos ciegos, sordos y mudos? Porque, al no organizamos para cambiar las cosas, lo vamos a sufrir mucho más todavía. Si seguimos cómplices del neoliberalismo, los que nos gobiernan mediante la complicidad de muchos, estarán muy satisfechos de seguirnos engañando, oprimiendo y matándonos con hambre y con balas, fortaleciendo nuestra inconciencia, nuestro individualismo, nuestra pasividad y el “sálvese quien pueda”. Mientras no reconozcamos nuestro valor y nuestra capacidad de sustituir este sistema neoliberal, mientras no nos damos cuenta que nuestros mejores sueños son los sueños de Dios, mientras no decidimos vivir de pie y con dignidad, seguiremos siendo mediocres, cobardes y faltos de fe en un Dios que nos ha creado para una vida feliz mediante la fraternidad. Y nos hundiremos en el infierno de la desesperanza y de la muerte que estamos construyendo nosotros mismos… 


sábado, 14 de noviembre de 2020

Artículos semanales de octubre.

 A R T Í C U L O S   D E   O C T U B R E


Estimad@s amig@s y compañer@s de camino, buenos días, esperando que se encuentren bien.

 

He aquí mis artículos del mes de octubre.

1.      El papa Francisco por la fraternidad y la amistad social… en su Carta ‘Todos somos hermanos’.

2.      La rebelión de las flores… Manifiesto de las Mujeres Indígenas por el Bien Vivir.

3.      Los esclavos defienden siempre a sus amos… porque es vergonzoso ver a Lasso con poncho.

4.      Hasta que la dignidad se vuelva una costumbre más… al ejemplo de los bolivianos y de los chilenos.

 

Como documento complementario les envío una novena a Cristo rey, mirándolo como ‘Pastor’. Disponible en: https.//padrepedropierre.blogspot.com

Introducción: Un rey pastor.

  1. Jesucristo es nuestro rey-pastor. Juan 10,11-16: ‘Yo soy el Buen Pastor’.
  2. De los pobres es el Reino de Dios. Lucas 6,20-31: ‘¡Felices los pobres…!’
  3. El Reino no se detiene. Marcos 4,26-29: ‘La semilla brota de cualquier manera’.
  4. Los caminos que no son del Reino. Mateo 4,1-10: Las 3 tentaciones de Jesús.
  5. Los conflictos por el Reino. Marcos 4,35-41: La tempestad calmada.
  6. Nuestras destrucciones del Reino. Efesios 6,10-20: El imperio de la muerte.
  7. El precio del Reino es la cruz y la resurrección. Juan 12,20-26: El grano de trigo.
  8. El diseño del Reino. Génesis 2,5-25: La semilla del proyecto del Reino.
  9. La celebración gozosa del Reino. Apocalipsis 21,1-8: El cielo nuevo y la tierra nueva.

Anexos: Jesucristo es el Señor. - Original de la novena. - Somos un Reino de fraternidad y libertad.

¡Buena lectura!

 

Abrazo fraterno.

Pedro Pierre.

 

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1.      PAPA FRANCISCO POR LA FRATERNIDAD Y LA AMISTAD SOCIAL, Pedro Pierre

|El papa Francisco acaba de publicar una carta encíclica sobre “la fraternidad y la amistad social” cuya temática principal parte de la afirmación: “Todos somos hermanos”. Es un documento de carácter social resume los grandes ejes de sus discursos, de sus viajes y de sus actitudes más significativas. Es cierto que, para él, la fraternidad en sus dimensiones individual y colectiva es una de sus mayores preocupaciones. En su carta escribe que “la fraternidad es la piedra angular de la humanidad si quiere vivir en paz y con mayor justicia”. Bien se puede decir de él que, felizmente, es “el papa de la fraternidad universal”.

A veces uno se pregunta por dónde orientar su vida: allí se tiene una propuestas. Pues para el papa Francisco la fraternidad es la apuesta segura para encontrar la felicidad de una vida llena, porque la fraternidad y la amistad social son las puertas hacia la alegría de vivir, amar, crecer y transformar nuestro mundo. Esta búsqueda de una vida armoniosa consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y, como consecuencia, con Dios, abre a una vida en plenitud.

En la primera parte de su carta, el papa nos describe “las sombras de un mundo cerrado” sobre sí mismo por la ambición del dinero, el irrespeto a los derecho humano y un sistema de mercado neoliberal que destruye a las personas y la naturaleza. Denuncias la plaga de las guerras y de la venta de armas, el desastre de las migraciones y del tráfico de seres humanos, la injusticia de las deudas externas de los países pobres y del comercio de las drogas. Además de denunciar las ‘sombras’, el papa desvela las causas de estas situaciones: “La humanidad ha crecido en distintos aspectos, pero somos analfabetos en acompañar, cuidar y sostener a los más frágiles y débiles de nuestras sociedades desarrolladas”.

En una segunda parte, el papa retoma el comentario novedoso de la parábola del ‘Buen Samaritano’ que hizo el papa Juan Pablo 2° en su visita a América Latina para inaugurar la Conferencia Episcopal Latinoamericana en Puebla, México, en 1979. : “El Señor delineó, en la parábola del buen Samaritano, el modelo de la atención a todas las necesidades humanas y declaró que, en último término, se identificará con los desheredados a quienes se haya tendido la mano”. El papa Francisco hace notar que se trata de socorrer no sólo a las personas individuales sino también a los pueblos saqueados por los países industrializados y sus multinacionales: “La historia del buen samaritano se repite: se torna cada vez más visible que la desidia social y política hace de muchos lugares de nuestro mundo un camino desolado, donde las disputas internas e internacionales y los saqueos de oportunidades dejan a tantos marginados, tirados a un costado del camino”. “La sociedad mundial tiene serias fallas estructurales que no se resuelven con parches o soluciones rápidas meramente ocasionales. Hay cosas que deben ser cambiadas con replanteos de fondo y transformaciones importantes”.

En su tercera parte, el papa Francisco hace diferentes propuestas para hacer crecer la fraternidad entre nosotros y la amistad social entre las naciones. “Para hacer posible el desarrollo de una comunidad mundial capaz de realizar la fraternidad a partir de los pueblos y naciones mediante la amistad social, hace falta la mejor política puesta al servicio del bien común… El amor político”. No es posible sostener el concepto de “guerra justa”. Se debe eliminar las armas nucleares y usar este dinero para acabar de una vez con el hambre. "Es necesaria una reforma de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), dijo también Francisco, así como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones".

El papa incluye a todas las religiones en esta puesta en marcha de una fraternidad universal. Hace una invitación directa a los católicos: “Es importante que la catequesis y la predicación incluyan de modo directo y claro el sentido social de la existencia, la dimensión fraterna de la espiritualidad, la convicción sobre la inalienable dignidad de cada persona”. Lugo escribe: "Las distintas religiones... ofrecen un aporte valioso para la construcción de la fraternidad y para la defensa de la justicia en la sociedad. El diálogo entre personas de distintas religiones no se hace meramente por diplomacia, amabilidad o tolerancia".

Termina el papa Francisco recalcando los testimonios de San Francisco de Asís y del beato francés Carlos de Foucauld. San Francisco de Asís nació en Italia en 1182, eligió ser pobre renunciando a las riquezas en solidaridad con los pobres, amaba a todas las criaturas y se hermanaba con el agua, el sol, las plantas, los animales… Se relacionaba con sus hermanos de comunidad con la expresión ‘Fratelli tutti’: ‘Hermanos todos. Por todo eso, en 1979, el papa Juan Pablo 2° lo nombró patrono mundial del Medio Ambiente.

En cuanto a Carlos de Foucauld que falleció en 1916 en el desierto del Sahara (Argelia), escribe el papa: “Él fue orientando su sueño de una entrega total a Dios hacia una identificación con los últimos, abandonados en lo profundo del desierto africano. En ese contexto expresaba sus deseos de sentir a cualquier ser humano como un hermano, y pedía a un amigo: ‘Ruegue a Dios para que yo sea realmente el hermano de todos’. Quería ser, en definitiva, ‘el hermano universal’. Pero sólo identificándose con los últimos llegó a ser hermano de todos. Que Dios inspire ese sueño en cada uno de nosotros. Amén.”

 

2.      “LA REBELIÓN DE LAS FLORES”, Pedro Pierre

“Sin las mujeres, los derechos no son humanos”. Lastimosamente entre los más pobres de nuestro país y de nuestro continente están los pueblos originarios y de entre los pueblos indígenas, la mujeres indígenas. Alegra profundamente ver a mujeres indígenas organizadas alzar su voz en contra de los atropellos a la vida, a los pueblos, a la libertad, a la dignidad, a las mujeres. ¡Qué contradicción! Los pobladores originarios de este continente, después de más de 500 años de sumisión y saqueo siguen siendo los más pobres. ¡Qué pecado colectivo! ¡Qué oídos sordos y qué corazón cerrados que los nuestros!

He aquí el Manifiesto que, recién después de su reunión continental, hizo público el “Movimiento de Mujeres Indígenas por el buen vivir”. ¡Curiosamente en este momento su sitio en internet no está disponible!...

“El calendario impuesto dice que hoy es 12 de Octubre del 2020. A 528 años de la invasión a nuestros territorios y arrebatamiento de la libertad de nuestros pueblos, la tierra es testigo de cómo la historia se repite. Con la llegada del invasor, llegó también nuestra esclavitud, nuestra libertad entonces era tan plena y absoluta que incluso muchos pueblos no tenían palabras para nombrarla, se definía en nuestra relación con la mapu, con la pacha, con los espíritus de la naturaleza, con nuestro andar en reciprocidad.

528 años después nuevamente tenemos que hablar de libertad. Con un encierro impuesto e invasores renovados. Los métodos cambian, guerras de baja intensidad, virus, miedos, medios de comunicación racistas y manipuladores, el propósito es el mismo. La rebelión de las Flores continúa, nosotras mujeres indígenas guardianas de los territorios elevamos la voz de la tierra desde éste Movimiento, estamos juntas.

Hoy nuestra palabra es más urgente que nunca, la palabra profunda. Estamos de pie, somos flores nativas, habitamos en la raíz rebelde, en cada montaña, en cada lago, en cada árbol, estamos sosteniendo la vida.

Decimos basta al Chineo, basta al ¡terricidio!

Demandamos que dejen de quemar los bosques, montes y humedales para sus negocios inmobiliarios!

No a la megaminería. Basta de sus represas y su represión.

No al acuerdo por las megafactorias de cerdos con China, ni en noviembre ni nunca!

Exigimos y caminamos hacia la libre determinación de nuestras cuerpas, de nuestros territorios y de nuestros pueblos.

Exigimos la Liberación inmediata de las fronteras de los estados coloniales para la libre circulación de la medicina ancestral para sanar, defendemos el derecho al buen vivir. La Cordillera No Es Frontera. Por el Retorno de la Machi Mawün a su rewe y todas nuestras autoridades espirituales a sus territorios.

La tierra -la pacha, la mapu, Yvy, Hunhat, Haru- se manifiesta, y es testigo de todo. Sabe quiénes somos, nos está hablando. Si tan sólo escucháramos, como lo hacían nuestros ancestros y ancestras.

La tierra es testigo del amor, de nuestra fuerza y caminar juntas. La tierra es testigo de todo.

En los pueblos originarios, ¡la revolución de la flores continúa!”

“La tierra nos está hablando”, nos dicen estas mujeres. A los cristianos que afirmamos hacer nuestras las opciones de los pobres, a las y los humanistas que luchamos por un Ecuador distinto y mejor, a los hombres y mujeres de buena voluntad que nos ponemos de lado de las víctimas… ¿cuál va a ser nuestra solidaridad con estas mujeres? ¿Cuál va a ser nuestra compasión con la tierra que nos está hablando? ¿Cuál va a ser nuestro compromiso valiente para denunciar tantos atropellos? En estos tiempos de elecciones, ¿sabremos desenmascarar a los candidatos que más atropellen a los pueblos originarios y a sus mujeres? Dijo Jesús como criterio definitivo en el juicio final: “¡Lo que has hecho a favor de estos más pequeños, a mí lo has hecho! ¡Y lo que has hecho en contra de ellos, también en contra de mí lo has hecho!”

 

3.      LOS ESCLAVOS SIEMPRE DEFIENDEN A SUS AMOS, Pedro Pierre

Llama mucho la atención ver al banquero Lasso vestido de poncho, como en su tiempo Nebot… Es que los esclavos siempre defienden a sus amos. Son como el pájarito nacido en una jaula: cuando se le abre la puerta no quiere no salir ni volar, porque no lo ha aprendido. En los siglos de colonización no había otra alternativa que morir o soportar la explotación y la opresión. Los colonizadores tenían la fuerza del Estado opresor, del ejército asesino y del Iglesia católica cómplice y encubridora. Siglos de esclavitud transformaron el país en una gran jaula, cuyo encierro se hizo parte de la realidad. Claro que hubo siempre rebeliones indígenas, pero estas fueron reprimidas en la sangre y el fuego, no solamente de personas sino de comunidades enteras.

La ruptura no se dio con la independencia ya que los nuevos gobernantes mestizos o criollos se comportaron de igual manera o peor que los españoles. Se dio con el trabajo pastoral de monseñor Leonidas Proaño que rompió la ‘trinidad diabólicas’: Estado-Ejército-Iglesia. Él se hizo el amigo de los indígenas para que despertaran, recuperaran su autoestima y se organizaran para recuperar sus derechos y su dignidad. El gran signo de esta novedad fue el levantamiento indígena de 1990 donde se tomaron pacíficamente la ciudad de Quito.

Ahora los indígenas son un movimiento fuerte y reconocido: “Ningún Ecuador ni ninguna Iglesia sin nosotros”. Es lo que se está gestando en este momento con altibajos. Por la falta de despertar, autoestima y organización se puede ver a colectivos indígenas compartiendo sus ponchos con Lasso y Nebot, olvidando su explotación y opresiones feroces y desconociendo que se portan como actuales amos del país gracias a la traición del gobierno, la complicidad interesada de los medios de comunicación comerciales y la bendición mayoritaria de las Iglesias. Los que se unen a ellos son los continuadores de la colonización española. Dicen estos nuevos colonizadores que ‘abren la puerta de la jaula’, pero hacen todo para que no tomen consciencia de su situación de enjaulados, no protesten ni se expresen, y sigan desorganizados, callados y obedientes. Es la esclavitud moderna.

Ahora en Ecuador los numerosos esclavos de hoy son la gran masa de los pobres principalmente mestizos y negros que están en situación parecida o peor a la de los indígenas de hace 50 años. Decía Simón Bolívar “Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”. A monseñor Proaño se lo sigue persiguiendo y calumniando como a todos los que trabajamos por el despertar de los pobres, su autoestima, su organización y su protagonismo.

Felizmente hay una nueva memoria que se está gestando en el corazón de los pobres. La victoria electoral, en primera vuelta en Bolivia, del MAS (Movimiento Al Socialismo, del ex presidente Evo Morales) es una muestra de que sí, el pueblo de los pobres está poniendo en marcha un nuevo modelo de sociedad. En Brasil la resistencia masiva a su presidente fascista Bolsonaro es otro ejemplo. En Ecuador, a pesar de las mañas y artimañas del gobierno con sus instituciones corruptas, las mentiras y las manipulaciones de los medios de comunicación, el asesoramiento de la embajada norteamericana, el dinero de los banqueros y empresarios, se logró inscribir y hacer reconocer el binomio presidencial de La Revolución Ciudadana, a pesar de que se prohibió mañosamente la inscripción de su mayor candidato, el ex presidente Rafael Correa.

Como en el actual caso Bolivia, los sondeo dicen que el binomio presidencial de Araúz-Rabascal de la lista 1, Centro Democrático, va a ganar en la primera vuelta. Las embajadas norteamericanas en contubernio con el FMI (Fondo Monetario Internacional), sus multinacionales, la OEA (Organización de los Estados Americanos) presionan y controlan muchos gobiernos latinoamericanos, pero ya no controlan a sus pueblos. Los vemos con Cuba y Venezuela que resisten embargos económicos y cercos militares, detención de capitales y mentiras internacionales gracias al apoyo de los grandes medios de comunicación internacionales.

Desdes 7 años el papa Francisco alza su voz y multiplica viajes y actuaciones para denunciar el terrorismo mundial del neoliberalismo y de las guerras solapadas contra los países que buscan libertad, autonomía y progreso. Por la ambición, desmesura y locura de su presidente, Estados Unidos está hecho un caos de una violencia sin precedente porque también allí, los dueños de la jaula y los amos de las masas de migrantes ni siquiera quieren abrir la puerta de esta cárcel dorada que pinta el mayor país neoliberal del planeta. Europa está en el desamparo más grande frente a una pandemia que no logran controlar después de 7 meses de estragos y muertes. Son los signos del gran fracaso de un sistema que agoniza, pero “el león herido es todavía peligroso”.

¡Ojalá Ecuador siga despertando, retomando autoestima, organizándose y continuando con los grandes avances de la Revolución Ciudadana! Las numerosas y masivas manifestaciones de estas últimas semanas lo demuestran: “¡la jaula se está destrozando poco a poco!” Sigamos aportando nuestro granito de arena para un proyecto de sociedad donde quepan todas y todos, gracias al esfuerzo y el compromiso de todas y todos. ¡No se detiene la voluntad de los pueblos, porque allí está la voluntad de Dios, la de una fraternidad universal!

 

4.      HASTA QUE LA DIGNIDAD SE VUELVA UNA COSTUMBRE MÁS, Pedro Pierre

Nuestros hermanos de Chile nos están regalando grandes ejemplos de dignidad desde un año, en particular las nuevas generaciones. Hasta le pusieron el nombre de ‘Plaza Dignidad’ al lugar de la capital donde se van reuniendo multitudes… Hace una semana eran los de Bolivia… Los pueblos despiertan y quieren una vida más digna. Ecuador también está en este camino de mayor dignidad.

La dignidad es nuestra identidad más profunda como seres humanos y como pueblos. Es normal que luchemos por ella, pues la dignidad no se regala, se conquista, se defiende, se perfecciona. Es una lucha permanente por una vida mejor para uno mismo, para nuestra familia, nuestro pueblo, nuestro país.

Individualmente una persona digna es una persona coherente, es decir, que nuestros actos deben estar en conformidad con nuestras palabras, nuestra fe y los ideales que perseguimos. No nos respetamos y no tenemos dignidad cuando somos hipócritas, mentirosos, incumplidos, irresponsables… Tampoco somos dignos si vivimos en una casa desordenada y un entorno sucio: No nos amamos ni amamos a nuestra familia ni a los demás.

Una persona digna es una persona justa y honrada. Perdemos nuestra dignidad cuando somos injustos con los demás, corruptos, engañadores… A veces, como padres somos injustos con nuestros hijos no sólo cuando los tratamos mal, sino también cuando no les damos el tiempo y el cariño que esperan de nosotros.

Una persona digna vive de una manera sencilla, tanto en su vestir, como en su casa, en su profesión, en sus relaciones. La acumulación de bienes y de dinero destruye nuestra dignidad porque nos hacen perder nuestra libertad, nuestra tranquilidad y la calidad de nuestras relaciones con los demás. En la sencillez de vida está nuestra grandeza y belleza.

Un persona digna es consciente y cuidadora de sus derechos. Una vida digna supone la satisfacción de nuestros derechos básicos: empleo, casa, salud, educación, respeto. ¡Cuántas y cuántos, en Ecuador, pueden decir que tienen una vida digna, si el desempleo bordea los 60%, o sea, casi 2 familias sobre 3 están sin trabajo asalariado! ¡Y cuántas familias ecuatorianas arriendan casas o departamentos! ¡Cuánto racismo todavía entre nosotros cuando no respetamos la dignidad de los indígenas y los negros! ¡El mismo machismo es un crimen contra la dignidad, los derechos y la vida de las mujeres!

La dignidad es no sólo individual, es también colectiva. A lo largo de los siglos, para conformar el Ecuador de hoy nos hemos unidos entre entidades y pueblos diferentes: tenemos una historia común, una raíz milenaria, personajes ilustres, un patrimonio que nos hace famosos, páginas grandiosas de hazañas no tanto guerreras sino fraternales y culturales. El regionalismo es una enfermedad que carcoma nuestra dignidad colectiva. ¿Cuándo descubriremos que somos un único arcoíris de pueblos y nacionalidades, una sola raza de múltiples colores y valores, llamados a construir la Patria Grande y una fraternidad sin fronteras?

Para una mayor dignidad, la superación de la pobreza es nuestro gran reto. Las grandes desigualdades entre nosotros destruyen la dignidad de millones de personas: unos pocos acaparan lo que pertenece a todas y todos, porque la pobreza es empobrecimiento, es decir, el resultado del despojo y saqueo. Desde más de 50 años, nuestros obispos latinoamericanos y, desde 7 años, el papa Francisco no cesan de repetirnos que la pobreza es fomentada por el sistema capitalista neoliberal que “hace a los ricos más ricos a costa de los pobres más pobres”.  El problema no es primero la pobreza, sino la riqueza, es decir, la acumulación de dinero que crea la pobreza y la miseria. La lucha por la dignidad pasa por el cambio del sistema económico en que nos encontramos y que fortalecemos muchas veces inconscientemente. Es una cuestión de dignidad colectiva. Ya varios países con gobiernos progresistas han emprendido este camino de dignidad. Lo vemos con Chile, Bolivia, Argentina, México, como también Venezuela y Cuba, a pesar de las presiones, los embargos y las mentiras que los grandes medios de comunicación comerciales nos pintan de libertad.

¡Felices las y los que estamos en esta doble lucha individual y colectiva por nuestra mayor dignidad y la de los demás! Eso fue el camino de Jesús de Nazaret: la dignidad y la fraternidad desde las alternativas de los pobres conscientes, unidos, organizados y valientes.