jueves, 19 de diciembre de 2024

Artículos de Octubre de 2024

 

ARTÍCULOS DE OCTUBRE 2024, Pedro Pierre.

-        Crisis programadas… que nos hunden en la pobreza, la inseguridad y el desempleo.

-        La vida de Luis acá y más allá… entrañable amigo mío.

-        Cuba: Apagón y bloqueo económico de Estados Unidos… un crimen de más de 60 años.

-        Gustavo Gutiérrez, el teólogo de la Iglesia de los pobres… una nueva manera de hacer teología.

1.     CRISIS PROGRAMADAS, Pedro Pierre

Vamos de mal en peor hasta que decidamos cambiar. Ecuador, Perú, Paraguay y Argentina son los únicos países que se hunden en la pobreza, el desempleo y la inseguridad. Brasil, Bolivia, Uruguay, Colombia han logrado revertir el regreso de las derechas neoliberales al poder. En Cuba y en Venezuela no es el paraíso, pero no están en un infierno como lo estamos pasando en Ecuador. Han logrado sacar a su gente de la miseria. Todas las grandes instituciones internacionales como la ONU (Organización de las Naciones Unidas), el Banco Mundial… reconocen que en 75 años de revolución ha logrado sacar a más de 770 millones de personas de la pobreza extrema, o sea, la mitad de su población. Aquí, en Ecuador es lo contrario: Habíamos bajado a 30% de pobreza; ahora estamos en 60%..

Eso es posible porque esto está programado. El gobierno de Estados Unidos lo quiere así porque es dominado por las grandes multinacionales que están radicadas en ese país. Estas logran controlar las elecciones para que los gobiernos de Estados Unidos y Ecuador les sean favorables. Controlan también los grandes medios de comunicación internacionales que fabrican las informaciones a su gusto. En Ecuador cuentan con la complicidad de una mayoría de ecuatorianos. Son cómplices las grandes familias más ricas del país: Unas 15:¡ Sí, tan pocas! Se hacen cómplices los grandes medios de comunicación que nos engañan y nos dicen cómo pensar y actuar; una mayoría de ecuatorianos se satisfacen de esto. Son cómplices también la mayoría de los partidos políticos, en particular los que se dicen de izquierda: La UP-MPD (Unión Popular-Movimiento Popular Democrático) que se vende al mejor postor, y el Parido Comunista que ha desaparecido del mapa electoral. Son cómplices las Iglesias y sus jerarcas que olvidan que Jesús se enfrentó a las autoridades religiosas y militares que se aprovechaban de la gente de su tiempo.

Somos cómplice de los que nos dominan, nos engañan y nos empobrecen. La mayoría de los ecuatorianos que no queremos ver la realidad. Preferimos una vida de segunda o tercera categoría, llena de individualismo, ignorancia, mediocridad, indiferencia, desorganización… La mayoría de los ecuatorianos no quiere reconocer que esta clase de democracia ya no funciona: Prefiere enterar su dignidad y esconder su valentía. Las clases medias sueñan con ser ricas como “las 15 familias” millonarias. Mucho de los que conocen esta situación prefieren cerrar los ojos y olvidarse de la compasión y la solidaridad. La mayoría de los cristianos católicos y evangélicos prefieren dedicar a actividades espirituales que ocultan la situación nacional, adormecen las conciencias y los hacen cómplices de las desgracias actuales.

La mayoría de los ecuatorianos preferimos el odio enfermizo y sin razón, como también el racismo, para encerrarse en una falsa seguridad e ilusiones ciegas, haciendo el juego de los que nos dominan, nos engañan y nos empobrecen. Estos no quieren que regrese la Revolución Ciudadana porque, en 10 años, han logrado cambiar y mejorar el país como ningún gobierno antes. Otra plaga es el racismo, en particular contra los Indígenas. Más de 80% de los ecuatorianos tienen sangre indígena y ¡unos 40% los desprecian, es decir, se desprecian! La CONAIE (Confederación Nacional de los Indígenas Ecuatorianos) con su brazo Pachakutik es otra entidad que tiene un proyecto de país capaz de sacarnos de la miseria y de la pobreza. Pero ‘hace bien’ despreciar a los indígenas y no han faltado obispos y sacerdotes para decir una y otra vez que “los Indígenas son incapaces de gobernar” siguiendo las palabras de Osvaldo Hurtado, el vicepresidente ‘demócrata cristiano’ de Jaime Roldós asesinado por las “élites” ecuatorianas.

En este momento sufrimos los embates del narcotráfico. ¿Por qué existe el tráfico de drogas? Es porque los gobiernos de los países que más consumen drogas con Estados Unidos y la Unión Europea han pactado con ellos. El narcotráfico es la nueva arma que utilizan para dominarnos y controlarnos, hacer que nos asesinemos los unos a los otros, cerrarnos los ojos sobre los que está pasando y manipularnos como muñecos de cartón. Eso comenzó con el presidente Lenin Moreno, traidor al proyecto de Alianza País de Rafael Correa, a su campaña electoral y al voto mayoritario de los ecuatorianos: Allí se empezó a entregar las cárceles a los jefes de bandas narcotraficantes.

Si hay apagones en Ecuador, es porque el presidente actual es el gran amigo de los norteamericanos. No quiso mantener en buen estado las centrales eléctricas, afín de privatizarlas y aumentar las tarifas de las planillas de la luz. El es el mejor peón del gobierno norteamericano y de las grandes multinacionales. Tampoco una mayoría de ecuatorianos no quiere reconocer que el FMI (Fondo Monetario Internacional) es el mejor maestro para la aplicación del neoliberalismo en nuestro país. Para eso ha sido creado y lo logra muy bien. Somos demasiados a seguir indiferentes y algunos bailando, como pasó antes del hundimiento de Titánic…

¿Hasta cuándo? Hasta que decidamos abrir los ojos, recuperar nuestra dignidad, reconocer que somos capaces de vivir y convivir mejor, ser más valientes y decidir unirnos para lograrlo.

2.     LA VIDA DE LUIS ACÁ Y MÁS ALLÁ, Pedro Pierre

Hoy les comparto la carta que envié a una gran amiga, Ana, esposa de un gran amigo, Luis, que acaba de fallecer. Vivieron ayudando a mucha gente en América Latina. Luis no decía ‘cristiano’, pero sí, creyente en la vida y el amor que multiplicó intensamente a lo largo de su existencia. Es para mí la oportunidad de conversar sobre el Misterio de la vida y del amor que nos envuelven, acá y más allá de la muerte.

He aquí la “flor-pájaro” símbolo de lo que somos…  O sea, somos más, mucho más de lo que pensamos. ¡Desarrollemos nuestra espiritualidad!

“Muy amiga Ana, buenas noches. Te abrazo a la distancia.

Luis se fue, al mismo tiempo se queda, porque hace parte de los muertos que no mueren. Es el destino de todos los humanos… pero que no todos logran; Luis, sí lo ha logrado. Su vida ha sido tan intensa que va más allá de la muerte. Su presencia también era tan viva que va más allá de su ausencia.

Es un tema que no hemos conversado. A veces lo abordo en mis escritos o lo comparto con mis amigos más cercanos que encuentro más regularmente. Personalmente, pienso que nuestra vida continúa más allá de la muerte porque viene antes que nosotros. Diría que somos una encarnación pasajera de la vida. La muerte marca el fin de esta encarnación, pero no el fin de nuestra vida. La vida se encarna en nosotros para que la hagamos creer, para que la aumentemos no sólo en ‘cantidad’, sino sobre todo en calidad, porque la vida es un proceso de creación continua, un proceso de mejoramiento permanente. El amor no es más que el cuidado de la vida, la personal, la ajena, la natural, la cósmica. El cosmos es vida, amor, inteligencia, conciencia… en continuo proceso de crecimiento. Fracasamos cuando no participamos de este mejoramiento.

No tenemos que decir que ‘nosotros tenemos vida’, sino que es la vida que nos ‘posee’, que nos abarca, que cuenta con nuestra colaboración para multiplicarse y progresar. No desarrollamos lo suficiente esta dimensión espiritual, o sea, esta parte mayor que nosotros: la vida, el amor, la inteligencia, la conciencia porque nos limitamos a la dimensión corporal y material. A esta parte que nos sobrepasa, no le dedicamos suficiente tiempo, menos algunas personalidades. Somos llamados a mucho más de lo que generalmente pensamos. ¿Tenían que conducirnos a eso las religiones? No lo han hecho… o ¿son solamente una etapa que ya está terminando?

Luis veía más adentro y más allá de las cosas, de los acontecimientos, de las personas, de los pueblos y de los países… apasionado de más vida para todos y revolucionario de más amor también para todos. Por eso no me cansaba de escucharlo. Su mera presencia era para mí un aliento, una fuerza, un ánimo para vivir junto a los demás y ayudarnos a progresar juntos.

Somos polvo de estrellas, es decir, polvo de vida, polvo de amor, polvo de inteligencia, polvo de conciencia… que siempre han existido y que quieren multiplicarse a través de nosotros. Luis ha regresado “a las estrellas”; ha vuelto a la Vida que se materializó en él durante unos cuantos años, que fructificó en él, que nos regaló a nosotros que amaba tan tiernamente. Él ha entrado en este Misterio, es decir, en esta realidad que nos habita y nos hace infinito. Ahora él está plenamente feliz y nosotros somos felices con él. Tú, querida Ana, que has convivido muchos años con él, has de sentirlo tan bien, más allá del dolor de la separación física.

Gracias por haberme encontrado, acogido y por haberme, los dos, compartido su vida, sus ilusiones, su amor, su conciencia, su inteligencia. Me enriquecieron y me siguen enriqueciendo. Sólo te envío un fuerte abrazo de gratitud… y sé que seguirás compartiéndome esta vida en plenitud que goza Luis. Sigas abrazándome, porque ya no hay distancias…”

3.     “CUBA: APAGÓN Y BLOQUEO” ECONÓMICO POR ESTADOS UNIDOS, Pedro Pierre.

Hemos leído o escuchado la noticia de un apagón en toda Cuba. A continuación, Silvio Rodríguez, el conocido cantautor cubano, nos explica las causas del mismo: El título de este artículo es del mismo Silvio. En la mañana del martes 22 de octubre, el Ministerio de Energía y Minas de Cuba anunciaba que la restitución fluido eléctrico alcanzaba al 70,89 % de la población de la isla.

“Cuba atraviesa su mayor crisis energética, con la práctica totalidad de la isla y 10 de 11 millones de habitantes privados de electricidad. Los apagones que venían sucediéndose con cada vez mayor frecuencia y duración desde hace tiempo, se convirtieron en una caída total del sistema eléctrico a raíz de la salida de servicio de su principal central termoeléctrica el jueves 17, lo cual obligó a suspender clases y a cerrar casi toda actividad económica mientras las autoridades y los técnicos trabajan para restablecer el fluido. La población teme que esta situación derive en una inminente hambruna debida a la putrefacción de los alimentos.

La causa inmediata de la crisis se encuentra en la falta de combustible para alimentar sus centrales termoeléctricas, empeorada por una coyuntura climática que retrasó la llegada de un buque con fuel oil. Sin embargo, la causa última es la misma que comparten los grandes y pequeños problemas de la isla: el bloqueo comercial y financiero impuesto por Washington hace más de seis décadas con el propósito declarado de reducir por hambre a la población cubana y obligarla a levantarse contra sus autoridades. Aunque dicho objetivo siniestro se ha visto frustrado, las dificultades interminables que debe enfrentar La Habana para captar divisas y adquirir insumos esenciales sí han llevado al país a una lacerante escasez de todo lo necesario para la vida cotidiana.

Muchas veces se piensa que el argumento del bloqueo es un mero pretexto y se olvida la naturaleza criminal de las decenas de leyes y decretos que conforman el más tupido entramado de agresiones no armadas dirigidas contra una nación soberana. Como isla ubicada en el mar Caribe, la vocación económica natural de Cuba se encuentra en el turismo, y su ubicación a sólo 144 kilómetros de Estados Unidos hace de los estadunidenses su mercado lógico y elemental. Pero las normas ilegales de Washington prohíben a sus ciudadanos viajar a la isla. Pero la aplicación ilegal de sanciones no sólo afecta a los habitantes de la superpotencia, sino que cualquier empresa, de cualquier parte del planeta, que compre o venda cualquier objeto –así sea una cebolla, un medicamento para el cáncer o un cuaderno para que los niños estudien– a La Habana se atiene a cualquier parte del planeta, que compre o venda cualquier objeto –así sea una cebolla, un medicamento para el cáncer o un cuaderno para que los niños estudien– a La Habana se atiene a ser perseguida y aplastada por el país que controla dictatorialmente el sistema financiero global. Una de las fuentes de ingresos más importantes para la práctica totalidad de los estados latinoamericanos y caribeños, las remesas enviadas por sus connacionales que trabajan en el exterior, también se encuentra cerrada para Cuba porque no se le permite acceder al sistema internacional de pagos, uno de los muchos tentáculos del imperialismo estadunidense.

Desde que Hugo Chávez llegó democráticamente al poder en Venezuela a la cabeza de la Revolución bolivariana, Caracas ha prestado un inestimable auxilio al pueblo cubano con sus envíos de hidrocarburos. Pero conforme Washington ha hecho a los venezolanos víctimas de las mismas atrocidades que perpetra contra los cubanos, el gobierno de Nicolás Maduro ha debido recortar su ayuda a Cuba, lo cual ha terminado de desbordar una situación sumamente precaria. Asimismo, a La Habana se le impide comprar maquinaria, herramientas y refacciones con que revertir el deterioro de la infraestructura electro-energética, por lo que los fallos seguirán siendo estructurales en tanto la bota de Washington asfixie a la isla. A Cuba tampoco se le permite acceder a las tecnologías necesarias para emprender la transición energética, pese a que, en el discurso, el actual ocupante de la Casa Blanca y otros líderes occidentales se proclaman impulsores de la lucha contra el cambio climático.

En el presente siglo, salvo Israel sobre el pueblo palestino, ningún país ha sido tan sistemática y duraderamente sádico con la población civil como Estados Unidos en su embate contra los cubanos. El sufrimiento humano y el despojo de toda perspectiva de vida digna en su propia tierra son el testimonio del total desprecio de la clase política estadunidense hacia el bienestar de las personas y la libertad en nombre de la que hablan.”

https://segundacita.blogspot.com/2024/10/cuba-apagon-y-bloqueo.html

4.     GUSTAVO GUTIÉRREZ, EL TEÓLOGO DE LA IGLESIA DE LOS POBRES, Pedro Pierre

Acaba de fallecer a los 96 años el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez, universalmente conocido como el padre de la teología de la liberación, o sea, la voz teológica de los pobres organizados en Comunidades Eclesiales de Base. Vivió siempre de manera muy sencilla la mayor parte de su vida en una parroquia de los sectores pobres de Lima.

Su pasión por los pobres nació fue confirmada por el Concilio Vaticano 2° donde acompañó el cardenal Juan Landázuri como asesor teológico. El sueño del papa Juan 23 que convocó dicho Concilio era un volver de toda la Iglesia a sus raíces cristiana, o sea, al testimonio de Jesús y de las primeras Comunidades cristianas. Al convocar el Concilio, el papa Juan 23 marcó la meta a alcanzar al decir: “La Iglesia es de todos, pero más particularmente la Iglesia de los Pobres”. Los obispos más evangélicos de América Latina lo entendieron muy bien, ya que conformaron un grupo que llamaron Iglesia de los pobres. Se reunían regularmente para entender mejor lo que quería el papa Juan 23 y aportar en las sesiones conciliares la voz de los pobres de América Latina.

Gustavo Gutiérrez participó activamente de este proceso. La marca de ellos está en las primeras palabras del mayor documento pastoral del Concilio “sobre la Iglesia en el mundo de hoy”, llamado “Gaudium et spes”, por sus palabras en latín. Consta en su primer párrafo: “El gozo y la esperanza, la angustia y la tristeza de los hombres de nuestros días, sobre todo de los pobres y toda clase de afligidos, son también gozo y esperanza, angustia y tristeza de los discípulos de Cristo y nada hay de verdaderamente humano que no tenga resonancia en su corazón”.  Gustavo Gutiérrez participó también, con unos 40 obispos de América Latina, en el “Pacto de las Catacumbas”, o sea, una celebración que realizaron al final del Concilio donde se comprometían a llevar una “vida de pobreza” y a ser una Iglesia “servidora y pobre” como lo quería el papa Juan 23; por eso rechazaban “los símbolos o privilegios de poder” y a colocar a “los pobres en el centro de su ministerio pastoral”.

En Roma, los obispos latinoamericanos decidieron realizar una reunión episcopal para aplicar el Concilio a la realidad del continente. Esta reunión tuvo lugar 3 años después del Concilio en Medellín (Colombia, 1968). Allí actualizaron “la presencia de la Iglesia en la actual transformación de América Latina. También estuvo presente Gustavo Gutiérrez. Fue en 1971 cuando escribió su famoso libro “La teología de la liberación”. Así nacía una nueva corriente teológica que iba a revolucionar no solamente la Iglesia latinoamericana sino también la Iglesia católica toda.

Las Comunidades Eclesiales de Base habían nacido en Brasil unos 10 años antes del Concilio. Eran cristianos de los sectores populares de la ciudad y del campo que, confirmados por el Concilio en su vocación bautismal, se reunían para profundizar su fe mediante la solidaridad y la transformación social a la luz de la Biblia, el Magisterio eclesial, en particular el Documento de Medellín. En ese Documento las Comunidades Eclesiales de Base habían sido ‘bautizadas’ como “el primer y fundamental núcleo eclesial, célula inicial de estructuración eclesial, foco de evangelización y factor primordial de promoción humana y desarrollo”.

El libro de Gustavo Gutiérrez, “la teología de la liberación”, era la expresión teológica de lo que decían y vivían las Comunidades Eclesiales de Base de América Latina: una nueva manera de entender la Biblia, una nueva manera de hablar de Dios y de Jesús de Nazaret, una nueva manera de ser Iglesia, más conforme a los Evangelios y a los Hechos de los Apóstoles. Eso fue el novedoso y mayor aporte de Gustavo Gutiérrez en la trentena de libro que escribió: la teología de la Iglesia de los pobres de América Latina. En 1984, el papa Juan Pablo 2° escribía a los obispos de Brasil que “la teología de la liberación no sólo es oportuna, sino útil y necesaria”.

Actualmente, con la ‘sinodalidad’, el papa Francisco quiere profundizar las grandes intuiciones del Concilio Vaticano 2°, inspirándose de la Teología de la libración y de las experiencias de las Comunidades Eclesiales de Base latinoamericanas. La Asamblea Eclesial de América Latina et del Caribe las ha calificado como “una experiencia de Iglesia sinodal” y el mismo papa Francisco ha afirmado que el Documento de conclusión de dicha Asamblea es “un laboratorio de la sinodalidad”.

Gustavo Gutiérrez puede “descansar en paz” por su labor teológico que contribuye a una renovación evangélica de todo la Iglesia católica. Las resistencias son muy fuertes tanto en la Iglesia con un clero y una jerarquía que están mayoritariamente opuesto tanto a la teología de la liberación, las Comunidades Eclesiales de Base y la sinodalidad. El camino está trazado, porque, como dijo el papa Francisco en 2015: “La Iglesia del tercer milenio debe ser sinodal”. A los cristianos de hoy, al ejemplo de Gustavo Gutiérrez, les toca, desde los pobres como protagonistas, renovar la Iglesia de Jesús para que sea más verdaderamente la artesana del Reino de Dios inaugurado por Jesús de Nazaret, o sea, de un mundo fraterno, equitativo y solidario, reconciliado entre sí, con la naturaleza y con Dios.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Artículos de septiembre de 2024

 

ARTÍCULOS DE Sept., Pedro Pierre

 

-        Dar razón de nuestra esperanza… para confirmarnos y animar a otros.

-        Francisco en Oceanía: Fe, fraternidad y compasión… desde los pobres y las culturas.

-        La fuerza primera de los Movimientos Populares… porque, organizados, todo lo podemos.

-        El declive de la era capitalista… cuya globalización neoliberal no funciona.

 

 

1.      DAR RAZÓN DE NUESTRA ESPERANZA, Pedro Pierre

Siempre me llamó la atención esta frase bíblica del Sirácide que hace el elogio de los antepasados: “Otros desaparecieron como si no hubieran existido”. Existimos para dejar huellas y huellas esperanzadoras, porque llevamos en nosotros la misión de aportar nuestro granito de arena a la creación permanente del universo en el lugar donde vivimos. Nos damos cuenta que la vida, el amor y la espiritualidad que nos habitan son mayores que nosotros y nos llaman a hacerlos crecer. Por este motivo, san Pedro, el primer papa, escribía: “Estén siempre dispuestos a dar razón de su esperanza”. Esto, todos lo hacemos por nuestra manera de vivir, siendo testigos de la esperanza que nos hace vivir.

Una de las razones de la crisis actual, -personal, social, espiritual-, es la pérdida del sentido de la existencia: ¿por qué y para qué existo? porque si hemos nacido es para aportar un suplemento de vida, amor y espiritualidad. La flor sirve para ser bella, los árboles para purificar el aire, las plantas para satisfacer el hambre y curar nuestra salud, el aire para respirar, el agua para que haya vida, etc. En definitiva, todo lo que existe es para más y mejor vida. Sólo los humanos podemos preguntárnoslo, conversarlo, desarrollarlo y destruirlo. 

Personalmente he llegado a la conclusión que existimos para fomentar la hermandad universal, la armonía con la naturaleza y la comunión con el universo, o sea, con la vida, el amor, la inteligencia, la espiritualidad que lo habitan. Me parece que deberían enseñar eso los centros llamados de ‘educación’ y las religiones: Ayudarnos a ser plenamente humanos y hermanos con todos y con todo. Esa es mi esperanza y mi razón de vivir y batallar para lograrlo cada día un poquito más.

San Pablo dijo de Abraham que “esperó contra toda esperanza” cuando se lanzó en su proyecto de una vida personal, social y religiosa diferente. Por eso comenzó dejando “su tierra, su gente y la familia de su padre” para ir en búsqueda de una tierra nueva, unas gentes nuevas y una familia nueva. Así comenzó la historia del Pueblo de Jesús de Nazaret de la cual somos herederos, los judíos, los musulmanes y los cristianos. En esta experiencia, Abraham y Sara y sus descendientes descubrieron a un Dios cercano, amigo y solidario de los pobres que deciden salir de su miseria y de los que optan -optamos- por las causas de los pobres. Eso es la historia de la Biblia. Jesús confirmó y purificó este camino. Por su manera de vivir, hablar y morir llevó a su máximo -junto a otros personajes mundialmente relevantes- la vocación del ser humano. Somos llamados a superarnos mediante la fraternidad sin frontera, la armonía con la naturaleza y la comunión con el Misterio de la vida y del amor, que llamamos Dios, la Energía absoluta, la Fuerza creativa…

Todas las grandes religiones nos acercan a este proyecto de plenitud humana individual y colectiva. Debemos conocer el mensaje, el proyecto que aportan las distintas religiones porque ninguna puede abarcar la totalidad de este Misterio: Cada una se acerca a él según un aspecto particular que debe enriquecer lo que llamamos la fe, la esperanza y el amor. Jesús de Nazaret nos enseñó que el camino para llegar a esta plenitud -hermandad, armonía universal y comunión con el Misterio- pasa por una vida sencilla, servicial y solidaria hasta el don de la propia vida. Su proyecto de vida que llamó ‘el Reino de Dios’ se logra mediante la puesta en marcha de comunidades de pobres que deciden vivir la amistad, el compartir y la justicia entre sí en nombre del Dios de la vida y del amor.

Definamos de qué ‘pobres’ se trata. San Lucas y san Mateo nos comunicaron qué clases de pobres según Jesús de Nazaret alcanzan esta plenitud que es ‘felicidad’: “¡Felices los pobres y los que tienen el espíritu de los pobres, porque de ellos es el Reino de Dios!” Notemos que se habla no de ‘pobres’ individualmente, sino de un colectivo: ‘los pobres’. Solamente juntos y mediante la pobreza -no la miseria-, vamos a lograr la plenitud y la felicidad. De esta pobreza hecha de sencillez y fraternidad, acaba de hablar el papa Francisco en su viaje por Asia.

 ¿Quiénes son y quiénes somos los pobres? Después de muchos años de caminata con los pobres he llegado a esta conclusión: “Somos pobres cuando nos unimos para compartir y no explotar a nadie”. El mismo Jesús de Nazaret nos advirtió de 3 caminos que nos alejan definitivamente de la plenitud y de la felicidad en el episodio de ‘las tentaciones’ cuando decidió hacer un retiro de un mes de ayuno y meditación para decidir del camino de su vida. Resulta que estos 3 caminos equivocados son la riqueza, o sea la acumulación de bienes y dinero, la fama, es decir la notoriedad por encima de los demás, y el poder como dominio y opresión y no como servicio.

Eso es el proyecto que anima mi esperanza, mis ganas de vivir y luchar. Con estas reflexiones busco cumplir con la recomendación del apóstol mi tocayo ‘Simón Pedro’ que nos invita a ‘dar razón de nuestra esperanza’. Que estas líneas les ayuden a fortalecer su esperanza y lograr más plenitud y felicidad.

 

2.      FRANCISCO EN ASIA Y OCEANÍA: ‘FE, FRATERNIDAD Y COMPASIÓN’, Pedro Pierre

El papa Francisco acaba de hacer un viaje pastoral de 12 días en Asia y Oceanía. Como siempre sus mensajes para los cristianos y hombres y mujeres de buena voluntad de América Latina. Este continente -Oceanía- es bastante desconocido de nosotros. Oceanía es el continente más pequeño y menos poblado de la tierra, ubicado en los océanos Pacífico e Índico cerca de Asia. Tiene 8 millones y medio kilómetros cuadrados y 42 millones de habitantes. Está conformado con 15 países, siendo Australia el más grande (26 millones de habitantes) y los demás son islas pequeñas, más de 10,000. El inglés es el idioma más hablado. También se habla español, francés y unos 700 idiomas más.

El papa llegó primero en Timor, una pequeña isla de 1.2 millones de habitantes, con mayoría de cristianos (unos 90%). Unos 600,000 lo esperaban para una misa a la orilla del mar donde se paseaban… ¡cocodrilos! En su mensaje hizo alusiones a estos animales: “¡Estén atentos a los cocodrilos que tienen la mordida muy fuerte… y a los que quieren cambiarles la cultura, que quieren cambiarles la historia!".

Después fue a Yakarta, capital de Indonesia, donde un niño de 11 años le hizo llegar una carta por la muerte violenta de su hermano Mateo, asesinado unos días anteriores. El papa quiso encontrar a ese niño a quien regaló una camiseta de futbol con su firma y dio a la madre un rosario que bendijo. Indonesia es el país con la mayor comunidad de musulmanes del mundo con el 87% de la población y sólo 3% de católicos. Allí se dio el encuentro con el gran imán de la mezquita Istiqlal. Con él firmó una declaración que insta a los representantes de las religiones a ayudar a resolver los conflictos y actuar frente a la destrucción medioambiental. El momento más emocionante fue el abrazo que se dieron los 2 representantes de las más grandes religiones del planeta. Durante su encuentro con las autoridades y la sociedad civil el papa, saliéndose de su discurso escrito, lamentó que haya familias que prefieren "tener un gato o un perrito antes que un hijo", denunciando también la existencia de "leyes de muerte" que, en ciertos países, limitan los nacimientos. Luego el papa visitó un centro donde las hermanas de la Asociación de Instituciones Misioneras Laicas atienden a niños discapacitados y gravemente enfermos. Se conmovió hasta las lágrimas frente a niñas y niños especiales. Allí dio abrazos conmovedores a 'los niños rotos' de Dili.

De allí, el papa fue a Vánimo, un lugar alejado de todo, en Papúa Nueva Guinea. Uno de los residentes exclamó de alegría: "La gente siempre ha escuchado hablar del Papa, del Vicario de Cristo y del sucesor de san Pedro, pero verlo con sus propios hijos y saberse querido por él, que les haya venido a visitar a ellos, esto no tiene palabras". En esa misma Papúa el papa presidió una Eucaristía precedida de cantos y bailes tribales, donde invitó que “no olvidasen ocuparse de los más desfavorecidos, también en las zonas más remotas”.

La estadía del papa terminó en la isla de Singapur con un encuentro interreligioso con jóvenes. Los exhortó, en un emotivo e improvisado discurso, a que "salgan de sus zonas de confort: Sean valientes y no tengan miedo de equivocarse"; los animó, lamentando "la dictadura del miedo". También el papa se refirió a los rascacielos de Singapur diciendo: “El edificio más hermoso, el tesoro más precioso, la inversión más rentable a los ojos de Dios somos nosotros”.

Comentó el papa Francisco que uno de los objetivos de su viaje fue “para conocer el alma de los pueblos”. “Fe, fraternidad y compasión” fue el lema de la visita a Indonesia. “Encontré la belleza de una Iglesia misionera, en salida… Papúa Nueva Guinea puede ser un “laboratorio” de este modelo de desarrollo integral, animado por el “fermento” del Evangelio, porque no hay humanidad nueva sin hombres y mujeres nuevos… En Timor Oriental destaca la fuerza de promoción humana y social del mensaje cristiano: la fe la se convierte en cultura y al mismo tiempo la ilumina, la purifica y la eleva. La fe es inculturada y las culturas se evangelizan… En Singapur los cristianos allí son una minoría, pero siguen formando una Iglesia viva, comprometida a generar armonía y fraternidad entre las diferentes etnias, culturas y religiones. En la rica Singapur existen los “pequeños”, que siguen el  Evangelio y se convierten en sal y luz, testimonios de una esperanza más grande de aquella que los beneficios económicos pueden garantizar… Que Dios bendiga a los pueblos que he encontrado y los guíe por el camino de la paz y la fraternidad.”

Que el testimonio de papa sea para nosotros un aliento para confirmarnos en “la fe, la fraternidad y la compasión” afín de hacer crecer el Reino desde “los pequeños” y las diferentes culturas.

 

3.      LA FUERZA PRIMERA DE LOS MOVIMIENTOS POPULARES, Pedro Pierre.

Acaba de darse en el Vaticano el 5° Encuentro Mundial de los Movimientos Populares. Los 1°, 3° y 4° Encuentros habían tenido lugar en 2014, 2016 y 2021 respectivamente; el 2° fue en Santa Cruz de Bolivia en 2015. Además, el papa Francisco escribió el prólogo de un libro sobre los Movimientos Populares. A los 10 años, vuelven a reunirse con el mismo lema de fondo con las

Tierra, Techo y Trabajo para Todos”

tradicionales ‘3 T’ que de hecho son 4: “Tierra, Techo y Trabajo para Todos”. En este año 2024, profundizarán más sobre “Plantando bandera sobre la deshumanización”. Acompaña estos Encuentros un departamento especial del Vaticano, el ‘Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral’ con el cardenal Michael Czerny. Eso demuestra el particular interés que el papa pone en los Movimientos Populares para un cambio de sistema sociopolítico en el mundo.

Los dirigentes de este Encuentro Mundial, junto al Dicasterio del Vaticano, son Juan Grabois, Xaro Castelló y Joao Pedro Stedile. Juan Grabois, argentino, es fundador de la ‘Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía popular y del ‘Frente Patria Grande’: Esta celebración “es una buena ocasión para reflexionar sobre el recorrido que hemos hecho en este tiempo con compañeros y compañeras de todo el mundo, plantando la bandera de la justicia social y de la paz en nuestra casa común”. Xaro Casteló, española, es la representante del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC): “Lo que en su momento era un anhelo de justicia, de derribar muros, de dignidad para todos sigue siendo un reto fundamental para la humanidad… Una de las claves radica en la importancia de adquirir estilos de vida y una organización social que sitúe a la persona en el centro de las decisiones y nos haga sentir como una gran familia global”. Joao Pedro Stedile, brasileño, es fundador del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST); él alerta sobre “prácticas fascistas promotoras de odio y violencia en la disputa política” y solicita “recobrar la democracia popular para que las personas desarrollen métodos de participación efectiva y no sean rehenes de los partidos políticos”. El cardenal Michael Czerny, por su parte, afirma: “La fiesta de hoy es un momento muy alegre, pero lo que nos espera es mucho camino porque esperamos de los Movimientos Populares soluciones reales a los graves problemas que afligen a la sociedad”.

Los discursos del papa siempre han sido claros y contundentes al respeto. El Vaticano, 2014: “Ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ninguna persona sin la dignidad que da el trabajo”. Bolivia, 2015: “Ustedes son sembradores del cambio. El futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de las “tres T”. El Vaticano, 2021:” Queridos poetas sociales: Así me gusta llamarlos, poetas sociales, porque ustedes son poetas sociales, porque tienen la capacidad y el coraje de crear esperanza allí donde sólo aparece descarte y exclusión. Poesía quiere decir creatividad, y ustedes crean esperanza; con sus manos saben forjar la dignidad de cada uno, la de sus familias y la de la sociedad toda con tierra, techo y trabajo, cuidado, comunidad. Son parte fundamental de esa humanidad que lucha por la vida frente a un sistema de muerte.”

En su último discurso de 2024 el papa Francisco clamó: “¡Ninguna persona sin esperanza! El silencio de la indiferencia que habilita el rugido del odio abre paso a la división social, la división social a la violencia verbal, la violencia verbal a la violencia física y la violencia física a la guerra de todos contra todos. La competencia ciega por tener más y más dinero es una actitud enfermiza y un camino a la perdición. Esa conducta irresponsable, inmoral e irracional está destruyendo la creación y dividiendo a los pueblos. No dejemos de denunciarla. Hoy todo entra en el juego del negocio y de la competencia donde el poderoso se come al más débil y grandes masas se ven excluidas y marginadas. Muchas veces las grandes fortunas poco tienen que ver con el mérito: son rentas o herencias, son fruto de la explotación de personas y expoliación de la naturaleza, son producto de la especulación financiera o la evasión impositiva, derivan de la corrupción o del crimen organizado. Es el momento de un salario universal para los trabajadores más humildes y sin derechos. Esfuércense para hacer sentir su voz, también en esos lugares; por favor, no se dejen encorsetar ni corromper… Esto no es comunismo, es Evangelio puro. No es el Papa, es Jesús”.

Comenta Leonardo Boff: “¿Hay algo más inhumano que el hecho de que casi la mitad de la riqueza del mundo esté en manos del 1% de la población junto a casi 800 millones de famélicos y mil millones con insuficiencia alimentaria? Son datos de la FAO (Organización para el Hambre y la Agricultura). Si los 3 mil multimillonarios pagasen solamente el 2% de sus fortunas en impuestos se generarían 250 mil millones de dólares, como sugirieron Brasil y Francia en el G20. Eso garantizaría la vida de todos los amenazados por el hambre y las enfermedades del hambre.”

Animémonos los unos a los otros para aportar nuestra parte para la llegada de un país y un mundo mejores integrando los Movimientos populares, sociales, sindicales, políticos… porque: “Mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, está cambiando el mundo”.

 

 

4.      EL DECLIVE DE LA ERA CAPITALISTA, Pedro Pierre

A ver si encontramos motivos de esperanza en estos momentos en que el Ecuador pasa por uno de los peores momentos de su historia. La catástrofe que vivimos no es casual: Es el resultado programado del control de los países por parte de la hegemonía neoliberal impulsada por Estados Unidos. El actual presidente es el actor que mejor cumple con los deseos del gobierno norteamericanos. Usaron de un sinnúmero de medios para lograrlo: los préstamos del FMI (Fondo Monetario Internacional), los grandes medios de comunicación que siembra la confusión, el odio y la mentira, la colaboración con los narcotraficantes para subordinar el Estado ecuatoriano y sus instituciones, el descuido de la educación y de la salud, la persecución sistemática a los opositores, la falta de inversiones estatales, la sumisión de la justicia al proyecto arrasador de las llamadas élites nacionales… Todo eso para crear el caos en que nos encontramos afín que los mismos de siempre, nacionales y extranjeros, puedan “pescar a río revuelto” a su gusto.

De esta manera se fomentó el aumento de la pobreza, del desempleo, de la migración, de la violencia, de la delincuencia, del crimen organizado. Fomenta también el individualismo, el miedo, la desconfianza, la desorganización, la fatalidad, etc. Por eso nos sentimos indefensos, vigilados, perdidos, pasivos. Es exactamente lo que busca el sistema capitalista agónico mediante sus instancias principales de Estados Unidos y Europa.

Fue en Inglaterra, en el siglo 17, cuando empezó la industrialización de Europa, lo que fortaleció el comercio internacional. Esta dinámica que dio preeminencia al capital sobre las personas y las relaciones humanas, se generalizó rápidamente en Europa y Estados Unidos sobre todo gracias a las innumerables toneladas de oro que se sacaban de América del Sur. Las revoluciones europeas buscaron enfrentar este monstruo. Pero Napoleón logró desbancar la revolución francesa de 1789. La revolución europea de 1848, conocida como la revolución de los Pueblos, no logró estructurarse. La corta vida de la Comuna francesa logró cambios sociales significativos, pero fue aplastada en la sangre. La revolución rusa de 1918 logró establecer un socialismo en la URSS (Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas) y en luego en China en 1949. A pesar de estas alternativas, el capitalismo siguió su curso.

América Latina sacudió el jugo colonialista europeo en el siglo 19, pero sólo cambiaron los amos. Expulsando los europeos, los terratenientes y los exportadores nacionales se adueñaron de sus países y la gran mayoría de la población siguió en nuevas esclavitudes. La revolución cubana, de corte socialista, triunfó en 1959. La revolución sandinista de 1979 gobernó 11 años en Nicaragua antes de ser asfixiada por el gobierno de Estados Unidos. Para sofocar los levantamientos populares latinoamericanos los norteamericanos propiciaron las dictaduras comenzando por Brasil en 1964. En Chile la CIA (Centre de Inteligencia de Estados Unidos) en 1973 fomentó el derrocamiento de Salvador Allende, elegido democráticamente. Desde 1992 Hugo Chávez empezó a abrir una nueva era para Venezuela. Al mismo tiempo despertaban los pueblos indígenas: los Zapatistas en México, los quichuas y aymaras en Bolivia, las nacionalidades indígenas en Ecuador, etc.

El siglo 21 vio florecer gobiernos progresistas en Brasil, Argentina, México, Panamá, Bolivia, Honduras, Uruguay, Ecuador… que, al poco tiempo, fueron derrocados por los norteamericanos. Pero la necedad de los pueblos volvió a reponerlos, añadiéndose Colombia. Ahora, para detenerlos, el capitalismo norteamericano y europeo fomenta gobiernos y oposiciones fascistas en los diferentes países, que no respetan la democracia, ni la justicia, ni los derechos humanos, ni los derechos de los pueblos. En esa dinámica estamos actualmente.

Esto demuestra el declive del imperio capitalista, o sea, de América del Norte y de Europeo. Mientras estaban ocupados a destruir Túnez y Mohamed Gadafi, Iraq y Sadam Hussein, Afganistán y Osama Ben Laden, los países progresistas latinoamericanos fortalecían su integración principalmente mediante al ALBA (Alianza Bolivariana Americana) y la CELAC (Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños). Fortalecían sus relaciones con China y Rusia y formaban la Alianza de los BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Suráfrica) afín de los depender exclusivamente de la globalización capitalista del dólar.

Estamos en ‘el parto’ de un pluralismo mundial que abarque cada vez más la soberanía de los Pueblos que quieren renacer a una vida más digna, más equitativa, más soberana, más respetuosa de la naturaleza, más integrada entre los pueblos pobres… Ecuador se encuentra en este torbellino, devastado por la violencia gubernamental de un neoliberalismo fascista y de la narco-delincuencia internacional, agobiado por el empobrecimiento creciente, limitado por la desorganización social.

A pesar de estas desgracias del capitalismo decadente, no o faltan los motivos de esperanza: su deseo que continúe la década ganada de la Revolución ciudadana, sus luchas para una unificación de los sectores populares, el protagonismo de los Pueblo indígenas y negros, las luchas de las mujeres y de los jóvenes. Muchos cristianos, impulsados por el papa Francisco, apoyamos estas novedades esperanzadoras. El futuro pertenecerá a los que luchamos en estas dinámicas renovadoras. Un Ecuador nuevo se está construyendo desde abajo; un mundo nuevo se está gestando desde el protagonismo de los Pueblos… y Dios nos mira con cariño y esperanza, porque acompaña el Éxodo se está emprendiendo, porque “su Reino no se detiene”.

 

jueves, 10 de octubre de 2024

Mis artìculos semanales de agosto

 

ARTÍCULOS DE AGOSTO 2024, Pedro Pierre.

-        Sueño olímpico… que nos hace bien.

-        Juntos todos responsables… porque todos estamos relacionados con todos y con todo.

-        Más allá de sus limitaciones… Esa es la meta de los Juegos Paralímpicos.

-        Un proyecto de vida… para caminar seguros.

1.      SUEÑO OLÍMPICO, Pedro Pierre

Los juegos olímpicos en París nos dan un respiro y una luz de esperanza en medio de los múltiples problemas que estamos pasando a nivel personal, colectivo, nacional y mundial. Nos parece a veces que no vamos a salir adelante, tanto se empeñan unos pocos a hundirnos más y más en la exclusión y la miseria. La maldad existe, fuerte, organizada, implacable. En Ecuador es particularmente real por la ambición de unos pocos, el odio programado al adversario, el robo descarado del dinero público, la perversión calculada de la justicia… ¿para qué? para juntar más y más dinero con la falsa ilusión que traerá la felicidad, para ser famoso a los ojos de los demás por la moda pasajera, para subir los escalones del poder que domina, explota y destruye, sin salvar a nadie ni al que lo ostenta.

Los malos son pocos: el 1% de la población de planeta, que concentra más de la mitad de la riqueza y de los bienes mundiales destinados al bienestar de todos. Los luchadores seremos unos 30% que nos esforzamos de ser conscientes tanto de la realidad injusta que nos asedia como de las posibilidades de vivir mejor. Buscamos fraternizar, multiplicar la unión y organizarla, fomentar el compartir equitativo, ser las semillas de una hermandad sin frontera, y celebrar ya la fiesta que vendrá. El problema es el 69% de indiferentes, pasivos, amargados, derrotados por su egoísmo, pesimismo o cerrazón. Lo decía Gandhi: “Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.” Ese es nuestro desafío: resistir la desorganización, ganar a los indiferentes, abrir los ojos a los egoístas, enamorar de la vida a los amargados y despertar a los derrotados. Nada es imposible… y si no logramos las metas propuestas estaremos felices por los esfuerzos hechos para lograrlas.

Los juegos olímpicos nos confirman en la validez de la utopía de la hermandad universal. Por supuesto no hay nada puro ni nada perfecto. El costo financiero elevado llega a 50’000 millones de dólares, o sea, el presupuesto anual del Ecuador, y duran sólo 15 días. La gran vergüenza de estos juegos olímpicos de 2024 es la prohibición de participar en este evento mundial que se les hizo a los atletas rusos y bielorrusos: ¡se nota la discriminación de Occidente que sí, permite la participación de los atletas israelitas y los de los gobiernos que fomentan las guerras en África!...

Felizmente estas limitaciones e injusticias no eliminan el mensaje utópico de los juegos olímpicos: por una parte, la belleza y la fraternidad universal y, por otra, la grandeza del esfuerzo para superarse mediante las distintas formas de deporte. Por unos momentos excepcionales, se realiza el sueno de la fraternidad y la capacidad de superación personal y colectiva del ser humano, cualquier sean su país, su color, su ideología, su religión. Durante unos días, se palpa que la raza humana es una sola y llamada a la fraternidad y sororidad, más allá de todas las fronteras que hemos colocado por todas partes. Además, los juegos olímpicos son también una liturgia que celebra la grandeza de los cuerpos, la superación de los atletas, los gritos de felicidad de decenas de miles de espectadores… Es también un acontecimiento que unen a los países de todo el planeta: por ejemplo, más de 3’000 millones de personas miraron en 2020 los juegos olímpicos de Tokio, en Japón, o sea, la mitad de la población mundial. A pesar de todo, los juegos olímpicos nos dicen que la fraternidad universal es posible, que nuestra grandeza humana está en el superarnos y superarnos juntos, que esta fraternidad universal es nuestra meta común más necesaria que nunca.

El apóstol san Pablo se comparaba y nos comparaba con los atletas del estadio por su empeño en la misión: “¿No han aprendido nada en el estadio? Muchos corren, pero uno solo gana el premio. Corran, pues, de tal modo que lo consigan. En cualquier competición los atletas se someten a una preparación muy rigurosa, y todo para lograr una corona que se marchita, mientras que la nuestra no se marchita. Así que no quiero correr sin preparación, ni boxear dando golpes al aire. Castigo mi cuerpo y lo tengo bajo control, no sea que después de predicar a otros, yo me vea eliminado.”

Todo eso nos confirma que la vida es una lucha para más vida para uno mismo y para todos. Al no decidir unirnos para luchar, ya nosotros mismos nos hemos “eliminado”. ¿Para qué objetivo hacemos tantos esfuerzos y damos ‘golpes en el vacío’? Lastimosamente, a veces es por cosas vanas, inútiles, dañinas… El sueño de una vida mejor para nosotros y para los demás es la voz de Dios adentro de nosotros, es el deseo profundo de igualar en algo los grandes personajes que marcaron la historia: el Mahatma Gandhi en la India, Martín Luther King en Estados Unidos, Nelson Mandela en África, Chico Méndez en Brasil, Jesús de Nazaret… Claro que persiguieron utopías, pera gracias a ellos sus utopías poco a poco se están haciendo realidad. Ahora nos toca a nosotros soñar en grande y soñar juntos para que algo de nuestros sueños se haga realidad. Juntos nada es imposible.

2.      JUNTOS, TODOS RESPONSABLES, Pedro Pierre

Por el comienzo del milenario los Indígenas del continente decían que estaba comenzando un nuevo tiempo de la Madre Tierra, en el que la humanidad y la naturaleza estamos íntimamente ligados para una nueva vida. Muchos decimos que estamos en tiempos de crisis y crisis múltiple. Guerras de las más terribles en particular en Palestina donde domina la locura humana de un pueblo que está desapareciendo por la maldad de  otro que asesina en nombre de Dios para un proyecto de extensión desmesurado… Crisis climática porque destruimos la dinámica de la naturaleza al explotarla de manera desordenada. Crisis de convivencia internacional por relacionarnos desordenadamente entre todos los pueblos porque creamos una globalización desigual e irrespetuosa que provoca hambruna y migraciones crecientes. Crisis religiosa por entrar en una nueva cultura que deja atrás la cultura fundamentalmente agraria desde unos 7,000 años con sus ritmos, símbolos y religiones que no cuajan con las novedades culturales. Crisis de identidad personal porque nos sentimos perdidos y huérfanos de lo que se fue construyendo durante siglos y milenios. Parece que la vorágine de las ambiciones desmedidas nos lleva a una catástrofe planetaria. Al mismo tiempo y como nunca nos damos cuenta cada vez más claramente que todo depende de nosotros los humanos para bien y para mal

Ayer nos habíamos inventado, según nuestro nivel de conciencia, a un dios que supuestamente arreglaba milagrosamente nuestros problemas cuando las cosas iban mal. Poco a poco nos hemos dado cuenta que Dios, el gran Viviente que nos hace vivir y crecer, no habita fuera de nosotros, de nuestro mundo y de nuestro cosmos, sino que es la gran Energía que nos mueve. Pero eso no lo hace sin nuestro consentimiento y nunca sin nosotros ni contra nosotros. Él anima la vida si la respetamos; él fomenta la fraternidad si la construimos. Allí está la contradicción: Esta vida, tanto de nosotros como de la naturaleza, es más grande que nosotros y nosotros nos queremos adueñar de ella y decidimos que va como no da la gana a nosotros. Esta fraternidad hecha del amor que se nos ha regalado con la existencia, la rechazamos y la pisoteamos. Descubrimos que somos nosotros y nadie más -ningún dios malicioso- quienes creamos el desorden y las catástrofes que nos abruman. Nosotros, por la fuerza de la vida y del amor, somos los artesanos de las maravillas que nos rodean, al mismo tiempo que somos los artesanos- y nadie más- de las calamidades que nos destruyen: guerras, hambrunas, dominaciones, violencias de toda clase. Tal vez el orgullo por no reconocer que somos los culpables de los males que nos asechan, nos proyecta hacia más odios, muertes y destrucciones que parecen imparables… si nosotros mismos no paremos.

Por estos motivos escuchamos de todas partes los llamados a más responsabilidad personal y colectiva. Más responsabilidad con nosotros mismos individualmente, más responsabilidad con los demás, más responsabilidad con la naturaleza, más responsabilidad con la Vida y al Amor de los cuales no somos propietarios. Estos llamados nos invitan, nos suplican para que emprendamos y confirmemos unos 3 caminos para defender y fomentar la vida y la fraternidad.

Un primer camino es tomar conciencia de nuestra unidad existencial: humanos, naturaleza y cosmos somos la misma comunidad de vida y de destino. No estamos encima ni de la naturaleza ni del cosmos; más bien somos frutos de ellos e interrelacionados los unos con los otros, con la naturaleza y con el cosmos. Todo lo que pasa nos importa porque lo modelamos para bien o para mal, según nuestra manera buena o mala de actuar. Todos somos responsables de lo que nos pasa en cualquier lugar del planeta por esta identidad y relación de vida y de amor que nos hace existir y actuar. Nos ayudamos o nos destruimos según los actos individuales que producimos.

Esta responsabilidad, además de ser individual, es también colectiva, porque tenemos actividades comunitarias que involucran a varias personas, varios grupos, varios pueblos. Nos unimos que ser más fuertes, para alcanzar mejores resultados, para lograr mayor sabiduría… También nos unimos para detener, manchar y destruir la naturaleza, las personas y los proyectos comunes. Tenemos que descubrir y asumir las consecuencias, las unas buenas y las otras nocivas, de nuestras actuaciones colectivas. Muchas veces no queremos darnos cuenta que nos hacemos cómplices e encubridores de inmensas maldades que causamos tantos por nuestros actas como por nuestras omisiones, indiferencias y pasividades.

El último camino a emprender, después del individual y del colectivo, es el espiritual. Llamamos la vida y el amor ‘realidades espirituales’ porque nos sobrepasan. Realmente ‘no tenemos vida’ porque no somos propietarios de ella; la tenemos ‘prestada’ no más. No somos el amor porque es más grande que nosotros. La verdad es que la Vida se encarna en nosotros y el Amor nos dinamiza para crecer sin cesar. La Vida y el Amor pertenecen a esta entidad misteriosa que llamamos ‘Dios’. Jesús de Nazaret es uno de estos personajes en quien la Vida y el Amor lucieron a lo máximo. A eso estamos llamados todos nosotros.

Somos grandes porque todas y todos somos capaces de lo mejor. Somos torpes, malos y culpables porque también somos capaces de lo peor. Lo peor triunfa cuando dejamos de hacer bien nuestras actividades y nuestras relaciones, como también cuando dejamos que se cometa la maldad. Todos somos culpables de la maldad reinante. Al mismo tiempo, tenemos que decir que todos somos capaces del bien y de lo mejor. Seamos más responsables individual y colectivamente… Es el gran llamado, es la gran exigencia de nuestro tiempo para que cesen las hambrunas, las guerras y las destrucciones, para que vivamos un ‘tiempo nuevo’ a la altura de la Vida, del Amor, de la Madre Naturaleza, del Cosmos en creación y de Dios. Eso depende de cada uno de nosotros porque todo eso está en nuestras manos.

3.      MÁS ALLÁ DE SUS LIMITACIONES, Pedro Pierre

A partir de hoy 28 de agosto se desarrollan en París la 2ª parte de los Juegos Olímpicos, llamados Juegos Paraolímpicos, cuyos atletas serán personas con capacidades especiales que vienen de 180 Comités Paralímpicos Nacionales de todos los continentes del planeta. Tienen menos promoción en los medios de comunicación internacionales porque hay menos dinero que repartir. Esta iniciativa nació en Inglaterra en 1948 y se realiza cada 4 años. Este año competirán alrededor de 4.400 atletas.  Va a durar del 28 de agosto al 8 de septiembre, o sea, 12 días de competiciones. Mientras que en los recién concluidos Juegos Olímpicos de París 2024 se celebraron 329 pruebas, en los Paralímpicos habrá un total de 549 pruebas en 23 disciplinas diferentes. Tendrán lugar en 16 estadios o sedes como el Estadio de la Torre Eiffel (fútbol para ciegos), el Grande Palacio (esgrima en silla de ruedas y Para taekwondo) y el Palacio de Versalles (Para hípica). Participarán 14 ecuatorianos en estos Juegos Paraolímpicos. Habrá muchas sorpresas, y no sólo deportivas, para humanizarnos y hermanarnos.

Antes de este acontecimiento otra proeza que pasó desapercibida es el viaje que hicieron a bicicleta unos 80 ciegos de Lyon a Paris con una distancia de kilómetros, con el fin de participar en estos Juegos Paraolímpicos. En una bicicleta de a dos conducida por un amigo vidente recorrieron cada día un promedio de 120 kilómetros. A lo largo del camino muchas gentes se prestaron no sólo para felicitarlos y animarlos, sino también acogerlos y facilitarles la comida, la dormida, la atención médica, etc. Nos alegra ver cómo un acontecimiento de superación humana individual, colectiva y deportiva suscita respuestas de valoración y solidaridad.

Este acontecimiento mundial de los Juegos Paraolímpicos es tal vez más importante que él de los Juegos Olímpicos porque es el testimonio luminoso de personas limitadas en sus capacidades físicas y mentales que se sobrepasan y lograr superar estas sus limitaciones. En tiempos en que nos quejamos de las dificultades por las que pasamos, ahí tenemos un ejemplo a imitar. Estas personas de toda edad nos demuestran que con organización, voluntad y tenacidad se puede alcanzar grandes logros, logros en humanidad, logros en expresiones de belleza de toda clase, logros en superación personal, logros en organización colectiva, logros en solidaridad… valores que tanta nos hacen falta. El calificativo de ‘personas especiales’ para estos atletas salidos de entre nosotros es lo más adecuado para calificar las proezas que nos ofrece este acontecimiento mundial.

Si en estos días particulares de fiesta deportiva sin precedente sabemos dedicarle un poco de atención, nos vamos a sorprender. Aprenderemos a valorar las ‘personas especiales’, a valorarnos mientras descubrimos la cantidad de limitaciones que no nos decidimos a superar. Valoraremos también la fuerza de la organización y la capacidad de la solidaridad.

Todo esto es una invitación sea a comenzar una nueva vida personal y social, sea a confirmarnos en nuestros grupos, asociaciones y comunidades a continuar la construcción de personas y de sociedades más conscientes, más organizadas, más decididas y más activas. Podemos unir este testimonio de los atletas especiales con la espiritualidad que nos habita a todas y todos: Es esa fuerza que nos relaciona los unos con los otros y con la naturaleza es el cosmos. Acaba de escribirlo el teólogo chileno, Jaime Costadoat: “La espiritualidad radical, la inspiración de debernos la vida unos a otros y la coexistencia mutua nos hacen mejores, nos unen estrechamente y nos realizan como personas al nivel más profundo. Uno llega a ser alguien si reconoce su dependencia de los demás”.

  En estos tiempos difíciles, “nada es imposible” nos dicen estos atletas ‘especiales’. Sí, podemos y debemos abrir tiempos de esperanza. Ya san Francisco de Asís nos proponía hace siglos un camino de vida transformadora: "Empieza por hacer lo necesario; luego haz lo posible; y de repente estarás haciendo lo imposible". Dejemos de quejarnos, lamentarlo todo, criticar a diestra y siniestra y seguir de brazos cruzados. Las cosas, la personas y las sociedades cambian cuando nosotros comenzamos a cambiar. Los Juegos Paraolímpicos son una muestra del éxito de que juntos ‘todo es posible’ si así nos lo proponemos.

4.      UN PROYECTO DE VIDA, Pedro Pierre

Con el paso de los años, se habla, por una parte, cada vez menos de la importancia de las Iglesias y de las religiones, y, por otra, cada vez más de encontrar un sentido a la vida, a la vida personal, colectiva y espiritual. Son las nuevas generaciones que abandonan las Iglesias y las religiones. Desaparece la imagen del Dios tradicional y aparecen nuevas divinidades y nuevos ídolos que buscan sustituirlo. Entre estos nuevos ídolos está el deporte: Lo hemos visto con los Juegos Olímpicos de París que fueron la gran noticia del momento con sus repetidas propagandas e inauguración y clausura deslumbrantes. Relegaron al segundo plano las grandes noticias nacionales e internacionales.

La riqueza o acumulación de bienes y dinero es otro ídolo que orienta los estudios y la elección de una profesión para vivir egoístamente. De allí nacen el individualismo tenaz, porque la sed de riqueza hace que nos enfrentamos todos con todos y a que la acumulación de bienes se logra a costa de los demás. Otro ídolo es el libertinaje sexual: “¡Yo me como todos los platos que se presentan!” … Otro es la búsqueda del poder a conservar y aumentar sin medida en particular en todos los espacios: la familia, la profesión, los puestos gubernamentales como lo vemos en la actualidad con las carreras para presidente, vice presidente y asambleístas… y todo esto a costa de la desgracia de los demás y del país.

Todo esto y mucho más ocurre porque no damos con nuestra identidad de ser humano individual, colectivo y religioso. Nos limitamos demasiado a preocupaciones individualistas. Ya descartamos las relaciones de los unos a los otros que nos ayudarían a crecer y ser felices. En lo religioso o espiritual aparecemos con unos alfabetos inestables que cambiamos de religión sin conocer profundamente la en que hemos nacido ni en la nueva en la que entramos los ojos cerrados. Cada vez más las religiones responden a sus intereses materiales para continuar privilegios y falsas seguridades de un pasado obsoleto.

La familia y la educación escolar, en muchos casos, han dejado de ser espacios de formación e información que nos capaciten para enfrentar la vida, los problemas sociales y los interrogantes religiosos. Las universidades son escuelas de sumisión al sistema capitalista vigente que nos programan para engordar a los grandes capitalistas y las multinacionales de la deshumanización. No queremos darnos cuenta la verdadera realidad del sistema capitalista que el presidente Milei de Argentina acaba de definir muy claramente ante empresarios: "Venimos a achicar el Estado para agrandarles el bolsillo a ustedes ".

¿Cómo salir de esta crisis de identidad personal, de desorganización social y de civilización? ¿Qué es lo que nos puede inspirar? ¿Dónde encontrar nuevos guías que nos permiten desarrollar todas nuestras capacidades y anhelos de ser humano adulto, hermano y digno de los valores que nos habitan?

¿A que camino recorrer? El camino de ‘los valores tal vez sea la brújula que nos permita ubicarnos y emprender una nueva vida, “una vida que valga la pena”, que nos haga abiertos a lo que verdaderamente necesitamos. “Todo es bueno, escribió san Pablo, pero no todo es oportuno”. Ahí está el desafío: ¿Cómo discernir lo que más nos conviene para lograr un crecimiento integral, una convivencia armoniosa, una armonía con la naturaleza y una comunión con el misterio de la vida y del amor que llamamos Dios o cualquier sea su nombre?

La búsqueda de valores es ciertamente hoy una preocupación mayor. Valores humanos, valores sociales, valores religiosos, valores cristianos: ¿Cómo ubicarnos en la compleja realidad que nos rodea? Si no nos decidimos a sentarnos para pensar y escucharnos los unos a los otros, seguiremos corriendo tras los que más gritan y nos prometen ‘el oro y el moro’. Lastimosamente terminaremos en la nada y el vacío.

Para discernir el camino correcto de una vida plena, tenemos que unirnos y reunirnos para plantearnos los desafíos a enfrentar. Así desvelaremos los verdaderos valores sobre las cuales asentarnos y decidir cómo y con quiénes vivir, convivir, creer y luchar. Se trata de confirmarnos en valores. Comencemos por los valores humanos para sentirnos vivos de verdad: amistad y amor, honestidad y coherencia, sencillez y austeridad… Sigamos con los valores sociales para que no seamos ‘lobos’ los unos con los otros: respeto y tolerancia, compartir y solidaridad, organización y participación… No olvidemos lo valores religiosos para no andar cojos:  oración y contemplación, ritos y celebraciones, cantos y símbolos… De esta manera llegaremos a estar claros que, por una parte, nos salvamos juntos porque somos una solo hermandad y que, por otra, quiénes son los más acertados para este camino de salvación son los pobres conscientes, organizados y valientes. ¿Entramos en estas categorías que dan prioridad a la comunidad y a la opción por las causas de los pobres?

Qué este espíritu o espiritualidad nos guíe para no caer bajo ídolos que nos hacen pedazos.

 

domingo, 4 de agosto de 2024

Artìculos de julio, Pedro Pierre

 

ARTÍCULOS DE JULIO DE 2024, Pedro Pierre

1.      Alondra vuela alto… aunque tuvo que salir de Ecuador

2.      ¿A qué le apostamos? … para orientar y animar nuestra manera de vivir.

3.      Sanar las heridas… para vivir plenamente, personal y colectivamente

4.      Dale una oportunidad a la esperanza… que siempre quiere germinar.

1.      ALONDRA VUELA ALTO, Pedro Pierre

Una de las mejores periodistas del Ecuador, Alondra Santiago, ha salido del país para evitar ser apresada o desterrada por el gobierno neoliberal de Daniel Noboa. Tiene sólo 33 años. Su calidad profesional proviene de su formación académica y de su talento personal, además de una gran calidad humana. Estos dones los pone al servicio de la defensa de los derechos de los pobres, las mujeres y demás atropellados por el sistema perverso que se nos impone.

               Alondra ha sido acusada con gran despliegue en los medios de comunicación comerciales de ‘atentar contra la seguridad nacional’ por sus críticas frontales al gobierno y al presidente. Notemos de paso que este argumento -la seguridad nacional- es el que utiliza siempre el gobierno de Estados Unidos para invadir países y tumbar gobierno que no se someten a su dominio. Alondra vuela alto por decir la verdad sobre lo que está pasando en Ecuador y América Latina, poniendo nombres y apellidos a los responsables que programan la pobreza, la violencia y el narcotráfico que azotan nuestro país mediante los 3 últimos gobiernos.

               Alondra vuela alto porque es una mujer digna frente a la mediocridad de nuestros gobernantes y la sumisión de la mayoría de los periodistas de los grandes de comunicación. Alondra vuela alto frente a los machistas que la critican y que pedían a gritos su deportación afín de seguir tranquilos en sus falsos altares de la hipocresía y el desdén hacia las mujeres. Alondra vuela alto por desnudar las institucione civiles, políticas, culturales y religiosas que colaboran a nuestro empobrecimiento y la destrucción de nuestros derechos a la educación, la salud, la seguridad y una vida digna. Alondra vuela alto alzando su voz y compartiendo sus valores. Alondra vuela alto para confirmar a los jóvenes, a las mujeres, a los humanistas, a los cristianos, a los socialistas, a todas y todos los luchadores que buscamos dejarnos guiar por la verdad y la entrega liberadoras. Regresará a Ecuador más fuerte y más clara porque todo gobierno es efímero y la historia se encarga de castigar a los corruptos y sinvergüenza en su misma vida.

No se puede transformar la realidad si no se la conoce. No se puede cambiar un país si se desconoce el funcionamiento de sus estructuras. Periodistas como Alondra nos ayudan a ver la realidad, comprender las estructuras y comprometernos mejor ¡Larga vida, Alondra amiga y maestra nuestra! Seguiremos escuchando tu voz de aliento y esperanza más allá de los presidentes que te quieren acallar y aprisionar. Continúa volando alto.

2.      ¿A QUÉ LE APOSTAMOS? Pedro Pierre

Todos tenemos un esquema mental que nos guía en nuestra vida como una brújula; muchas veces es inconsciente. ¿Por no nos lo desvelamos? para que sea más claro, más firme y más eficaz. Sí, ¿a qué y a quiénes le apostamos en la vida?

Personalmente descubrí 3 criterios básicos que me orientan, porque así me lo he confirmado a mí mismo poco a poco. Estos son: las prioridades a los pobres, los indígenas y la comunidad. Primero, la prioridad a los pobres porque en esta clase social nací como hijo de pequeños campesinos. Luego, está la prioridad a los indígenas, es decir, para insertarme en Ecuador tenía que reconocer mis raíces occitanas del sur de Francia con su idioma propio, su música, sus tradiciones y su sabiduría propia. Hice la experiencia que, sin identidad propia, no se puede asumir otra cultura. Finalmente, la prioridad a la comunidad, porque de niño y adolescente me construí gracias a las comunidades que conforman la familia, los compañeros de la escuela, los vecinos y las amistades más cercanas.

Optar por los pobres significa elegir una pobreza digna como modo de vivir. La pobreza digna es la sencillez de vida, el satisfacerse de poco, el mantenerse en lo necesario, el no ambicionar ser más que los demás ni tener siempre más. Fue una pobreza que me aportó dignidad, libertad y valoración de los que uno es y puede alcanzar mediante los talentos que se tiene, sabiendo que con el trabajo, la constancia, la coherencia uno puede crecer y sentirse feliz.

La conciencia de nuestras raíces nos da madurez y nos permite alcanzar una madurez adulta. Este orgullo positivo de tener costumbres valiosas, tradiciones locales, sabiduría regional nos da valor para cultivar lo propio y crecer en armonía consigo mismo, con los demás, con el entorno geográfico. El idioma materno permite descubrir que nos expresamos según nuestra historia con características únicas, con expresiones que definen exactamente la realidad, con criterios que nos fortalecen, nos impiden tambalear con las primeras dificultades de la integración social y nos permiten integrar y asumir nuevos criterios, nuevos valores, nuevas sabidurías y nuevas espiritualidades.

La prioridad por la comunidad pasa ser el sostén que nos ayuda a andar recta y correctamente, comprendiendo más claramente las trampas sociales que nos quieren ajenos a nuestra identidad. Si nos dedicamos a escuchar y aprender siempre, los demás nos ayudan a discernir por dónde va el camino acertado para crecer en todos las dimensiones humanas, sociales y religiosas. Nada nos es extraño porque lo procesamos juntos; luego, con conciencia, lo asumimos o lo desechamos. La comunidad es nuestra boya de salvación y nuestro chaleco salvavida para enfrentar las tempestades, reconocer los errores y volver a recomenzar siempre, porque la dirección está trazada al compás de la comunidad.

Luego con el pasar de los años, la fe de la infancia, enraizada en el terruño de donde se ha nacido, se purifica a lo largo de las etapas de la vida. No se rechaza el pasado obsoleto; más bien pasa a ser el trampolín de nuevas conquistas y grandes horizontes. Nos olvidamos de las dimensiones religiosas infantiles y mágicas, para reinterpretarlas y volverlas liberadoras. Lo nuevo se integra a lo viejo porque es un enriquecimiento transformador: No se quita nada, más bien se lo va sumando para seguir creciendo: Dios es siempre más grande que lo que creemos y sabemos de él. Trabaja nuestra humanización progresa constantemente para insertarnos en las dimensiones sociales más amplias y en las del medio ambiente y del cosmos. En lo pequeño está lo universal. Entonces nos sentimos fuertes y seguros. “¿Quién nos puede hacer daño?”, preguntaba san Pablo, si la fuerza de vida, de amor y de fe está adentro de nosotros: ¿Qué o quién nos la puede quitar? Entonces podemos decir: ¡Bienvenidas todas las espiritualidades para crecer siempre más y abarcar algo más de Dios y de Jesús de Nazaret!

Se trata de apostar a la acción y la contemplación, porque la vida es dinámica y dinamismo permanente. Escuchar es la primera acción, porque es viendo que vamos aprendiendo más y más. Luego está el compartir lo que se tiene, lo que se piensa, lo seguro y lo incierto, lo que se guarda y lo que se desecha. Las actividades se recorren juntos, porque nunca estamos solos. Si somos el fruto de una comunidad, esta esencia no se va a perder nunca, estemos donde estemos.

En esta dinámica de la vida, nos ayuda la contemplación, o sea, adentrarnos en nosotros mismos y en todo lo que nos ocurre. Se trata de vivir los ojos abiertos y de pie. Así nos hacemos más grandes y más fuerte. Así cuando vienen los errores y las fallas nos damos cuenta que nada está totalmente perdido y que siempre podemos redimirnos. La vida se demultiplica siempre hasta el estallido final, el colmo de la vida y del amor, con el momento definitivo de participar de la Energía total, el salto decisivo en el abrazo total con Dios. ¿Quién nos pude quitar estas certezas y esta felicidad inscritas en lo más íntimo de nuestra intimidad?

Amiga y amigo lector, toma conciencia de ti, de tu valor, de tu grandeza, de tus posibilidades. Ser felices es posible: tenemos a la mano todo lo necesario para lograrlo. Esa felicidad el resultado de una lucha constante y siempre recomenzada. Escribe Leonardo Boff: “El ser humano sólo se siente plenamente humano cuando busca autosuperarse”. Mis pilares son la fuerza de los pobres, las cosmovisiones autóctonas e indígenas y las certezas de las comunidades que nos acompañan a lo largo del camino. ¿Cuáles son los tuyos? ¡Que cada una y cada uno de ustedes desvelen su propio camino mediante sus talentos! ya que nadie ha sido olvidado. ¡Ánimo y éxito! Bien lo puedes lograr.

3.      SANAR LAS HERIDAS, Pedro Pierre

La buena salud abarca todas las dimensiones de nuestra vida. Es el resultado de la armonía con nosotros mismos a los niveles corporal, mental y espiritual, armonía con los demás tanto en el círculo familiar como en lo social, y armonía con la naturaleza. La realidad es que estamos lejos de vivir esta armonía y el ambiente general nos impulsa más bien a ser individualistas, consumistas y agresivos. Los medios de comunicación, ahora con internet y el celular, nos manipulan y nos muestran en prioridad los lados negativos de las personas y de la sociedad. Son más bien una intoxicación permanente. Si no los controlamos son ellos que nos controlan a nosotros. Por eso aumenta la desorientación, el odio, la intolerancia, el desconocimiento real de lo que nos está pasando y lo que pasa en nuestro alrededor y en el mundo en general.

Actualmente, por el desempleo generalizado, la inseguridad campante, la migración creciente, es principalmente la familia que sufre las consecuencias de estas situaciones. Llama la atención la falta de apoyo del gobierno a la salud: los hospitales sin los profesionales necesarios, escasos de aparatos y medicinas. En la educación está la misma desatención y sabemos que la alta deserción escolar no nos prepara nada bueno. Con los gobiernos de Lenin Moreno, Guillermo Lasso y Daniel Noboa, los grandes beneficiarios han sido una minoría de familias acomodadas. El neoliberalismo nos está hundiendo en la miseria, nos priva de nuestros derechos, nos quita los medios para vivir dignamente al privatizarlo todo… y eso va para largo si no despertamos y no decidimos unirnos, organizarnos y cambiar este modelo de gobierno.

No faltan medios alternativos que nos informan de otras maneras, iniciativas cercanas que nos ayudan a entender lo que está pasando y su origen. Hay asociaciones, movimientos y comunidades que nos invitan a vivir de otra manera entre nosotros y a nuestro nivel. Pero somos una minoría. Preferimos una falsa tranquilidad, un bienestar ilusorio y unas distracciones que distorsionan la realidad y postergan nuestra verdadera vocación a ser felices y a hacernos felices juntos.

La Biblia es la historia de un pueblo pequeño que, en una época que era esclavo de un gran imperio, decidió vivir en libertad, equidad y fe. Pero, ¿cuántos somos a leer la Biblia de esta manera? La historia del pueblo de Jesús de Nazaret es la historia de una lucha permanente contra sus propios demonios interiores, contra los gobernantes explotadores y opresores, contra una clase sacerdotal que utilizaba la religión para sus beneficios personales. Bien pocos reconocemos que, en esta historia de explotación y rebeldía, Dios se hizo presente en este pueblo no como alguien que resolviera milagrosamente sus problemas, sino que los animaba, desde dentro de cada uno y dentro de esta comunidad de vida, lucha y destino, a enfrentar las dificultades, superarlas y construir otra manera de organizarse y creer.

Jesús de Nazaret vino a confirmar estas opciones: prioridad a los pobres, prioridad a la comunidad, prioridad a la fraternidad, prioridad a la conversión personal y a la entrega a un proyecto común de libertad en nombre de Dios. El Reino iniciado por Jesús busca, por una parte, la superación de todo lo que nos deshumaniza y la puesta en marcha de más equidad para vivir en la igualdad y el compartir. Por otra, nos exige una fe que descubre, sigue y celebra a un Dios presente en proceso vivificador. El pasar de los siglos hizo que el machismo, el patriarcalismo y el afán de poder de las autoridades cristianas pervirtiera el testimonio de Jesús. Ya en el siglo 4 se dio la unión de la mayoría de estas autoridades con la cúpula del imperio romano… que había condenado a la cruz al mismo Jesús de Nazaret.

Esta traición a los ideales de Jesús de Nazaret continúa hasta nuestros días en la mayoría de las Iglesias cristianas. En los años ’60 del siglo pasado un Concilio que reunió a unos 2000 obispos, se decidió terminar con esa unión de la Iglesia con los gobiernos de turno y volver al seguimiento del Reino a la manera de Jesús y de las primeras Comunidades cristianas. Hubo mucha resistencia entre el clero… que sigue apoyando el gobierno de turno (cuando es de derecha). El papa Francisco, desde 2015, quiso dar un paso más al servicio del Reino que, según el ejemplo de Jesús y de los primeros cristianos, se construye a partir del protagonismo de los pobres y de los laicos. Puso en marcha la sinodalidad, es decir, una Iglesia participativa y misionera.  También tiene mucha resistencia en el clero, pero ya pequeños caminos se han abierto, en particular en América Latina, con las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). Estas fueron reconocidas en la Asamblea Eclesial Latinoamericana y Caribeña de México en 2021 como “un ejemplo de Iglesia sinodal”.

Las CEBs representan una alternativa de sociedad y otra manera de ser Iglesia más evangélica, al servicio del Reino, de los pobres y de los laicos tanto en la Iglesia como en la sociedad. Testimonian de una nueva manera de vivir personal y colectivamente. Redescubren la importancia de la salud al nivel individual y social, la importancia de la educación, el rol de los ciudadanos en la vida social y política. Otros grupos cristianos van en esta línea, como los Equipos Docentes, los movimientos de Acción Católica como la JOC (Juventud Obrera Cristiana), las Congregaciones religiosas y los Monasterios en sus inicios…

Resumiendo: Estamos llamados a “sanar las heridas” físicas, mentales, sociales, ambientales... El papa Francisco recientemente nos dio 2 orientaciones: “Tejer lazos y construir Comunidad”. Así nos iremos ‘sanando’ unos a otros. Iremos también sanando nuestra sociedad y nuestro país, privilegiando las relaciones, la organización y la construcción de una sociedad más fraterna e igualitaria… Y más cristianos estaremos al servicio de este proceso por el cual dio la vida y resucitó Jesús de Nazaret.

4.      DALE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ, Pedro Pierre

La actual situación catastrófica de nuestro país nos hace preguntarnos ‘¿qué es la paz?’, porque se nos está “quitando la paz”: la paz interior, la paz social, mientras sigue el genocidio del ejército israelí que extermina a los palestinos por decenas de miles. “Médicos exigen a Biden (presidente de EE.UU.) el embargo de armas a Israel y ¡calculan los muertos en más de 90.000!” en su gran mayoría civiles, niños y ancianos.

¿Dónde está el Ecuador ‘país de paz’ en el que afluían los turistas? La violencia sigue campante en las provincias de la Costa a pesar de todas las iniciativas que toma el presidente. Se combate a los jóvenes que trafican drogas, mientras los narcotraficantes, verdaderos responsables de los asesinatos, siguen en el gobierno, los puertos y aeropuertos, varios ministerios y las grandes empresas transnacionales.

Definitivamente, como da a entender el Salmo 72, ‘no hay paz porque no hay justicia ni prosperidad según la voluntad de Dios’. El ‘rey’, o sea, la autoridad máxima, es la gran encargada de esta paz, fruto de la justicia y la prosperidad. Sigue afirmando el salmista que ‘la gloria de Dios está en la justicia para los oprimidos’… ¡Gloria a Dios, gloria a Dios!, debemos gritar; sí, pero con justicia y prosperidad. Este salmo es contundente en este sentido, para entender las exigencias del Reino de Dios.

En cuanto a la paz en Venezuela, la derecha, que ha perdido las elecciones, tiene derecho a manifestar si tiene pruebas de algún fraude… La realidad es, al nivel internacional, de “¡mucho ruido y pocas nueces!” porque la derecha internacional no quiere que el presidente Nicolas Maduro siga de presidente, ni por las urnas. La agencia de noticias ‘SURySUR’ escribe: “Venezuela: Ni fraude, ni apabullante victoria opositora, ni violencia generalizada” y también “Intento de golpe con sabor a petróleo”.  En TVSur: ‘EE.UU. está fomentando una guerra civil’ para tumbar al presidente Maduro, con el apoyo de los países vasallos de la OEA (Organización de los Estados Americanos), que ellos mismos controlan, y Ecuador en particular. “Estamos en presencia del fascismo en su máxima expresión”. Los observadores internacionales presentes en Venezuela afirman que las elecciones se realizaron con normalidad. Miremos nuestro país para mejorarlo: Para ganar elecciones, ¡se mata a un candidato a la presidencia y a 9 de 10 implicados en su asesinato! Decía Jesús de Nazaret y somos campeones en esto: “¡Sabes ver la paja en el ojo de tu hermano, pero no la biga en el tuyo!”

La guerra en Ucrania está manejada por la OTAN (Organización del Tratado miliar de los países del Atlántico Norte) también es programada por EE.UU., apoyado por Europa, que quieren impedir una alianza de Rusia con China, porque el gran contrincante de EE.UU. a nivel mundial es China… Parece que Rusia es el gran triunfador y más unido con China que nunca. China no es un país guerrero que invade y destruye países, que tumba gobiernos, tiene centenar de bases militares por todo el planeta e impone bloqueo económico como les pasa a Cuba y Venezuela… Mientras tanto, el Pleno del Comité central del partido comunista de China cuenta con 364 miembro terminó su reunión quinquenal la semana pasada. Allí se acordó que la política económica debería concentrarse en lograr una nueva “revolución científica y tecnológica y transformación industrial”, al estilo chino. Decidieron que, en la próxima década, “la educación, la ciencia, la tecnología y los talentos serán el apoyo básico y estratégico para la modernización de China”.

               Regresemos a Ecuador. “¡Ecuador ama la paz!” ¡Qué bonito! Pero eso era antes. Antes que nos dejemos robar la paz cuando nos envenenaron con el odio, la mentira, la venganza, la intolerancia. Antes que aceptemos que apresen y destierren a los que no piensan como el gobierno de turno. Antes que elijamos presidentes traidores, ladrones y mentirosos. No hemos sabido cuidar la paz, la paz llamada ‘democracia’, o sea, la convivencia nacional organizada por sus mismos ciudadanos.

Hay que volver al camino de la paz y de la verdadera democracia. Esas son las tareas mayores de cada una y cada uno de nosotras y nosotros. ¡Demos una oportunidad a la paz! es decir, a una vida más fraterna, más solidaria, más organizada, más democrática. El papa Francisco nos anima a eso: "La democracia exige la participación, la exigencia de poner el propio esfuerzo, de arriesgarse a la confrontación, de aportar los propios ideales, las propias razones. Arriesgar: El riesgo es la tierra fértil en la que germina la libertad". Lo podemos lograr: el cantautor norteamericano John Lennon lo cantaba: el poder está en nuestras manos, el poder popular, el poder de cambiar desde abajo. Esa es nuestra misión: dejar el mundo un poco mejor. ¡Que más grandioso que sembrar paz en nuestro alrededor!