miércoles, 24 de agosto de 2022

Artículos de julio

 He aquí mis artículos del mes de julio:

1.     Enjaulados o dignos y valientes… Eso es la alternativa frente al paro nacional.

2.     Assange: El neoliberalismo no perdona; mata… cuando se desvela sus barbaridades.

3.     Primarias: ‘El vals de medianoche’… porque las designaciones de candidatos se hacen en círculos cerrados.

4.     Economía y Biblia… para que encontremos alternativas económicas al actual desastre nacional.

¡Buena lectura!

 

1.      ENJAULADOS O DIGNOS Y VALIENTES, Pedro Pierre

Todos hemos sido afectados por el levantamiento de 18 días. Frente a la radicalidad de las posturas, es necesario hacernos varias preguntas, afín de ubicarnos con mayor verdad. Nuestra visión de los resultados depende de varios factores: ¿Hemos participado activamente en la movilización y hemos colaborado significativamente en la alimentación de los manifestantes? En nuestras discusiones, ¿ponemos primero la economía o la justicia social? ¿Dónde nos ubicamos: del lado de los manifestantes o del lado del gobierno y sus aliados, como son las fuerzas públicas, las cámaras, los medios de comunicación comerciales? Si somos cristianos, ¿nos hemos limitado a rezar o hemos seguido la opción de Jesús por los pobres y las víctimas de la injusticia?

Dejando de lado el contenido importante y novedoso del “Acuerdo por la Paz”, vamos a mirar los principales actores de la manifestación para serenarnos. Así podremos sacar unas conclusiones más objetivas que respondan a los profundos desafíos de la marginación ancestral de los Indígenas y la actual situación nacional catastrófica.

               El presidente Lasso sale muy mal parado después de este levantamiento por su negativa a dialogar, por los calificativos denigrantes a los Indígenas relacionándolos con el narcotráfico y el financiamiento de parte de Rafael Correa, por una respuesta unilateral y mínima a las demandas planteadas, por la incitación a la violencia de las fuerzas policiales y militares al permitir el uso progresivo de la fuerza letal contra manifestantes mayoritariamente pacíficos, por su ausencia en la mesa de diálogo… Se vio un presidente que se contradice e incumple sus ofertas de campaña, incapaz de hacer frente a demandas más que justificadas no sólo para los Indígenas sino también para la inmensa mayoría de los ecuatorianos.

               Los Indígenas salen ‘gloriosos’ después de 18 días de manifestaciones constantes, de claridad en sus planteamientos y argumentos, de sabiduría tranquila y firme para obligar el gobierno a atenderlos y aceptar globalmente sus demandas. Su presidente Leonidas Iza supo presentar y representar lo mejor de la valentía y de la cosmovisión económica, política y plurinacional del Bien Vivir como alternativa plurinacional al neoliberalismo destructor de los Pueblos y de la naturaleza.

               Las fuerzas policiales y militares han demostrado lo peor que pueden ser, o sea, dignas representantes de las pasadas dictaduras latinoamericanas. Las fuerzas armadas han perdido el aura que tenían de ser los defensores de la patria y de la democracia, cumpliendo ciega y brutalmente las órdenes fascistas que recibían. Están con poco personal, poca armas y poco dinero para enfrentar la delincuencia y el narcotráfico, mientras se muestran super armadas y dedicadas casi 3 semanas enteras día y noche a reprimir la clase popular de donde provienen en su mayoría. Ya cayó en el olvido que “la policía es pueblo y el ejército defensor de la soberanía nacional”, insensibles a los llamados de organismos nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos.

Las Iglesias cristianas han buscado demostrar cierta compasión por los Indígenas. En un comunicado, felizmente se unieron representantes de la Iglesia católica, de la Confraternidad evangélica e Iglesia Luterana. Tienen cada una personas muy valiosas que viven la solidaridad y la interculturalidad con los Indígenas y sus causas, pero sus instituciones favorecen el desorden constituido. Las opciones del papa Francisco no han calado en instituciones poco preocupadas de no caer en “la tentación de convertirse en una Iglesia de museo, hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro”.

Los grandes medios de comunicación, televisivos en particular, han confirmado ser un apoyo incondicional a la ideología neoliberal del gobierno, mostrando siempre el lado negativo de las manifestaciones y de los Indígenas, ocultando los muertos, desinformando, incitando al racismo, recalcando las pérdidas económicas a costa de una justicia social ausente por todas partes, mintiendo sobre Rafael Correa y satanizando a la Revolución ciudadana. ¡Una labor exitosa de desinformación, desubicación y destrucción de las culturas nacionales, vergüenza internacional!

Otros actores fueron los medios virtuales de comunicación alternativas que informaban en directo, a lado de los líderes sociales. También se hicieron presentes movimientos juveniles, feministas, ambientales, de derechos humanos… Los ciudadanos de la Costa y de la clase media fueron los grandes ausentes, atrapados en su individualismo y racismo, con sus “sueños de perros” al creer que un día próximo pasarán a ser de la clase alta, despreciándose por olvidar de donde provienen.

Limitémonos a tres conclusiones. Primera: Este conflicto nacional nos deja grandes rupturas y polarizaciones por las posiciones enfermizas de racismo y anticorreísmo. Segunda: En tal situación, sólo la organización y la movilización fuerte y decidida podrá arrancarnos al desorden constituido, al irrespeto a los derechos humanos y a una visión regionalista del Ecuador. Tercera: A futuro, la sustitución del neoliberalismo y la derrota del fascismo vigentes exigen el despertar nacional y la unión amplia, alrededor de la CONAIE, de movimientos barriales, feministas, juveniles y ambientales.

Frente a esta realidad, no queda más alternativa que dejar de ser enjaulados para empezar a ser libres, fraternos y valientes. Todas y todos estamos llamados a integrar organizaciones renovadas que enfrenten los poderes que nos empobrecen para derrotarlos y así evitar, en futuras confrontaciones, muertos, violencias y semanas de luchas. Esto será signo de nuestra valentía o cobardía, más allá de nuestras opciones políticas y religiosas. A esta hora del camino, es bueno recordar las palabras del obispo brasileño, Pedro Casaldáliga: “Mis causas son más importantes que mi vida”, o lo que dice el papa Francisco: “De las crisis se sale arriesgando y tomando al otro de la mano”.

 2.      ASSANGE: EL NEOLIBERALISMO NO PERDONA; MATA. Pedro Pierre

El ‘Via crucis” de Julian Assange va a tener 10 años este próximo año… por el mero hecho de informar la verdad espantosa de las guerras norteamericanas después de filtrar documentos del gobierno de Estados Unidos. Esto ocurre en Europa, cuna de los Derechos Humanos del Occidente, heredados del lema de la revolución francesa: “Libertad, igualdad y fraternidad”. ¡Cuán lejos estamos de este ideal europeo que dio origen a los tiempos modernos, rompiendo con la esclavitud de la Edad Media en ese continente!

El gobierno de Estados Unidos ha logrado que la justicia británica declarara justificada su solicitud para juzgar a Assange en su territorio por la denuncia de espionaje… Julian Assange, australiano de 50 años, padre de varios hijos, no hizo más que su trabajo de periodista internacional: fundador, editor y portavoz del sitio web WikiLeaks. En Estados Unidos podría recibir una condena correspondiente a 150 años de prisión o a la pena de muerte. Todo eso es un tremendo golpe a la libertad de prensa y de expresión al nivel mundial. Por este motivo el presidente de México, Andrés López Obrador, declaró que era tiempo de “desmontar la estatua de la libertad en Estados Unidos” y ofreció asilo a Assange en su país. En cuanto a la Federación Internacional de Periodistas, su presidenta Dominique Pradalié, demandó que el fundador de WikiLeaks “sea liberado, rehabilitado y entregado a su familia… Cuando el hecho de denunciar crímenes es considerado criminal, esto significa que estamos gobernados por criminales”.

La persecución internacional en contra de Assange comenzó buscando pretextos para apresarlo y llevarlo a Estados Unidos. En Suecia se lo acusó de violación; pero este cargo fue desechado varios años después mientras estaba aislado en la embajada de Ecuador en Inglaterra. En solidaridad con Assange, el ex presidente Rafael Correa lo había aceptado como refugiado político en 2013. Su situación se complicó unos años después cuando el ex presidente Lenin Moreno decidió entregarlo sin más a la justicia inglesa que desconoció la decisión sueca, prefiriendo satisfacer la demanda norteamericana. Por la decisión del ex presidente Moreno, los ecuatorianos nos llenamos la vergüenza por ser tildados de traidores al derecho internacional de asilo político. Como país nos hemos arrastrado a los pies del gobierno norteamericano al no presionar al ex presidente ecuatoriano para revocar tal decisión. "Es un precedente nefasto para el periodismo de investigación y la libertad de expresión." ¡Bien pocos fuimos para protestar contra esta traición y vergüenza!

Otro periodista perseguido por EE.UU. y asilado en Rusia, Edward Snowden, exagente de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. y de la CIA, quien reveló en 2013 la existencia de programas de espionaje electrónico masivo en el país norteamericano, twitteó que la extradición de Assange "es un símbolo atroz de hasta qué punto ha decaído el compromiso de los gobiernos británico y estadounidense con los derechos humanos".

Tiene razón el presidente Vladimir Putin cuando advierte que “la Unión Europea perdió su soberanía política y sus élites bailan al son de otros, perjudicando a sus propios pueblos y empresas". Julian Assange y toda la prensa mundial son las grandes víctimas de esta sumisión vergonzosa. Desde años ya, el neoliberalismo ha invadido los gobiernos de Europa. La OTAN (Organización militar del Tratado de los países del Atlántico Norte) es el nuevo “caballo de Troya” que ha logrado la obediencia ciega a los proyectos hegemónicos de Estados Unidos. Esta hegemonía neoliberal de Estados Unidos sobre Europa comenzó en los años ’80 del siglo pasado con la primera ministra de Inglaterra Margaret Thatcher. Con la implosión la URSS (Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas) y la consecuente caída del muro de Berlín en 1989, la OTAN hubiera tenido que regresar a los Estados Unidos ya que el Pacto Militar ruso de Varsovia había dejado de existir. A partir de esta invasión silencioso, la OTAN fue el medio para dominar Europa militar, política, ideológica y económicamente. Lo vemos actualmente por el número de tropas norteamericanas que va a pasar de 80 a 300,000. Los gobiernos socialistas fueron sustituidos por gobiernos neoliberales. Los medios de comunicación europeos dependen de unos monopolios del gran capital internacional. Se logró lo impensable en una Europa que se prevalece de ser el faro de una cultura mundial: ¡la prohibición de recibir informaciones desde Rusia y la criminalización de su cultura milenaria! por la guerra en Ucrania provocada, según el papa Francisco, por “los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia”. Ahora Estados Unidos se ofrece para ayudar a Europa para superar la crisis energética causada por la negativa europea de comprar el gas y el petróleo rusos. ¡Ya el gobierno español está firmando contratos con empresas norteamericana, a un precio 3 veces mayor que el de las empresas rusas! Y en estos días el dólar es más fuerte que el euro… Se manifiesta una cierta división entre los países europeos y algo de descontento en sus ciudadanos… pero “el neoliberalismo norteamericano va porque va”.

Julian Assange es la mayor víctima de esta aberrante situación… Pero todos tendremos mayores limitaciones para expresarnos libremente y zafarnos a corto plazo del neoliberalismo y de los gobiernos latinoamericanos que lo promueven. Debemos renovar nuestra certeza en la fuerza de los pobres conscientes, organizados y valientes para seguir luchando con la inmensa estatua del imperialismo norteamericano que, según el profeta bíblico Daniel, “tiene los pies de barro”. Su neoliberalismo “quiere salvar al mundo empujándonos al barranco”. A cada uno, los grandes luchadores nos dicen: “Si luchas puedes perder, pero si no luchas estás perdido” … El presidente de la CONAIE (Confederación de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador), Leonidas Iza, acaba de confirmárnoslo: “La lucha es la madre de todos los derechos” … Así no se dará la debacle de la solidaridad ni con Julian Assange ni entre nosotras y nosotros, las y los latinoamericanos.

 3.      PRIMARIAS: EL VALS DE MEDIANOCHE, Pedro Pierre

Ya aparecen las listas de los candidatos para las próximas elecciones seccionales de alcaldes y prefectos. Mientras tanto, el Consejo Nacional Electoral recuerda que previamente a la proclamación de los candidatos son obligatorias, en los diferentes partidos políticos, unas elecciones internas para designarlos: Esas elecciones se llaman “Primarias”. En sí, es un buen ejercicio democrático, porque fomenta la participación de los afiliados a los partidos políticos. Pero parece que se sigue la costumbre, por una parte, de conformar un grupo selecto y exclusivo para lanzar sus candidatos y por otra de reunirse en la sombra para elegir a nadie más que los amigos íntimos que tienen dinero y buscan beneficios personales. En las elecciones de 2016, fue el caso del candidato Lenin Moreno quien, a los pocos días de ser elegido presidente, traicionó al partido que lo había ayudado a ganar las elecciones y se entregó a la derecha tradicional y eligió al FMI (Fondo Monetario Internacional) para saquear al país, contra la voluntad de la gran mayoría de los electores. ¿No será lo que está pasando nuevamente en los partidos que se hacen llamar ‘progresistas’?

Los analistas políticos hacen notar que Ecuador no tiene arraigada una fuerte cultura democrática. Las campañas electorales son un derroche de promesas, dinero y regalos que poco tienen que ver con la presentación de un programa de gobierno coherente y detallado. ¿Tenía y tiene el presidente Lasso un programa de gobierno? Parece que mira el Ecuador como un gran banco del que se saca grandes beneficios para él, su familia y sus socios. No hay cultura política en nuestro país porque los partidos no se dedican a formar una conciencia política que facilite el despertar de una visión crítica de la realidad nacional. Al no conocer las causas de los males que nos están asechando, se echa la culpa a mucha gente y menos a un sistema que nos está oprimiendo y engañando. En ese sentido es ejemplar lo que estuvo pasando en Colombia con la elección de Gustavo Petro y Francia Márquez: Sus candidaturas nacieron de las masivas manifestaciones nacionales a lo largo de muchos meses y responden a líneas políticas de sus partidos y organizaciones populares. En Ecuador parece que nos limitamos a tener partidos que se dedican a ser una gran máquina electoral que busca tener votos y no gente consciente, organizada y participativa en las orientaciones decisivas de la conducción de un país. Criticamos a diestra y siniestra, protestamos, -pero no tanto-, y lanzamos calificativos hirientes que rebotan contra la pared de la ineficacia porque no son el resultado de nuestro análisis sistemático de la realidad con sus causas estructurales ni de nuestra participación en partidos que han hecho de la democracia real su bandera de lucha. Preferimos un vida y una sociedad de segunda o tercera categoría.

Con las últimas manifestaciones nacionales el Movimiento Indígena ha demostrado una singular madurez política al ser una organización democrática que consulta sus bases y decide en función de sus orientaciones. Es la primera vez que se unen las 3 grandes organizaciones indígenas y cuyo consenso y unión han obligado al gobierno a sentarse a la mesa de diálogo y aceptar la puesta en marcha de resolver los 10 reclamos que motivaron un levantamiento de 18 días. Pero parece que el racismo y la fascinación por el capitalismo pueden más que el reconocimiento de la validez del “Bien Vivir” indígena. Por esta falta nuestra de cultura política, dejamos que el país se vaya al abismo en el que nos encontramos.

Cuidémonos de los grandes medios de comunicación cuyo primer objetivo es desinformarnos y manipularnos para que sigamos como borregos ciegos y sumisos al servicio del gran capital que los financia.  Aprovechemos los medios virtuales para beneficiarnos de sus valiosas informaciones y capacitaciones al utilizarlos inteligente y colectivamente. Más que nunca es necesaria una pequeña comunidad de amigos para orientarnos, iluminarnos y confirmarnos no solamente para discernir lo que es lo mejor sino proyectarnos a hacerlo realidad organizadamente. Son las estructuras sociales, políticas y económicas que nos dirigen, las que hay que cambiar. Mientras no buscamos sustituirlas por nuevas más conformes a nuestras necesidades, nos seguirán engañando y explotando.

Las organizaciones sociales, los movimientos de mujeres, las federaciones de estudiantes, los comités barriales, los líderes populares, las agrupaciones barriales, la unión de los maestros, el conjunto de la academia, los grupos culturales, las entidades de género y cuantos más… tienen que tomar cartas en el asunto de las primarias para que no queden marginados y luego utilizados para dar su votos a candidatos que, una vez elegidos, se olvidarán de sus promesas encantadores, sus discursos ensordecedores y su vals de medianoche.

Los cristianos tenemos que llevar a la calle nuestra fe y nuestro compromiso para que la opción por los pobres que hizo Jesús y que hacemos nuestra por nuestro bautismo, no quede en el limbo de las buenas intenciones y de las oraciones huecas. En estos tiempos en que el papa Francisco ha emprendido una transformación estructural de la Iglesia católica mediante la sinodalidad, pongamos en práctica su equivalente en la sociedad ecuatoriana, eso es una democracia participativa que nos lleve a más fraternidad y equidad. El mismo papa lo desea ardientemente para todas y todos los bautizados: “Una Iglesia sinodal es como un emblema levantado entre las naciones. El redescubrimiento de la dignidad inviolable de los pueblos y de la función de servicio de la autoridad podrán ayudar a la sociedad civil a edificarse en la justicia y la fraternidad, generando un mundo más bello y más digno del hombre para las generaciones que vendrán después de nosotros.”

 4.      ECONOMÍA Y BIBLIA, Pedro Pierre

En estos tiempos de crisis social profunda y de búsqueda de un nuevo modelo de sociedad, vamos a profundizar sobre lo que la Biblia puede aportarnos hoy. Estamos acostumbrados a pensar que la Biblia nos da casi exclusivamente respuestas religiosas a nuestros problemas. No nos detenernos mucho en descubrir cómo estaba organizado el pueblo que nos regaló333 el libro más leído del planeta. La Biblia no nos da la respuesta inmediata a nuestros problemas, pero puede darnos caminos y criterios que nos confirman que otra y mejor manera de vivir en sociedad es posible. Vamos a tratar de descubrir lo que nos enseña el pueblo de la Biblia sobre la economía.

Por economía, entendemos que esta no se limita a cuestiones financieras, sino cómo se organiza la sobrevivencia de las personas y la repartición de los bienes y riquezas de la tierra para una vida decente. ¿Cómo enfrentaron este desafío el Pueblo de Jesús, el mismos Jesús y los primeros cristianos? La historia que nos cuenta la Biblia no es sólo espiritual sino también económica.

Los primeros padres del Pueblo de la Biblia fueron una pareja, Abraham y Sara, que decidieron dejar su tierra. Estaban desconforme con la organización social de los reyes que los mantenían en la explotación, la cual estaba justificada por la religión. Optaron por buscar mejor suerte en otro lugar. Sintieron que está decisión provenía de un llamado divino. Eran un pequeño grupo de familias que buscaban vivir en mayor fraternidad y mayor equidad. Deseaban una repartición de los bienes materiales y de subsistencia, que correspondiera a la satisfacción de las necesidades básicas de cada familia. En esta peregrinación o migración hicieron la experiencia de un Dios cercano y amistoso. Y así llegaron a las tierras de la actual Palestina donde se establecieron ellos y luego sus descendientes.

Después de varias generaciones, una hambruna obligó estos descendientes de Abraham y Sara a buscar refugio en Egipto, pero en una situación de esclavitud que se alargó durante varios siglos. Conservaron el recuerdo de Abraham y Sara como también del Dios que estos habían descubierto.

Este recuerdo y esta fe les ayudaron a salir de Egipto gracias al liderazgo de otra pareja, Moisés y su hermana Miriam. Como sus primeros antepasados decidieron buscar mejor suerte volviendo a las tierras de Canaán-Palestina. Retomaron el proyecto de Abraham y Sara: libertad colectiva, fraternidad equitativa y fe en un Dios amistoso. Tal como pasó con Abraham y Sara descubrieron que Dios los acompañaba en su proceso de liberación y en su decisión de vivir libre, fraterna y equitativamente.

En el desierto del Sinaí, el mayor desafío era la sobrevivencia: ¿cómo no morir en el intento? Una experiencia significativa les hizo descubrir la necesidad de organizar el compartir equitativo entre familias. En el camino del desierto encontraron una planta que producía unos granitos muy particulares. Eran comestibles, pero no se conservaban más que un día. Fue la experiencia del maná que nos cuenta el segundo libro de la Biblia: el Éxodo. “Cada uno recogía lo necesario para la gente de su tienda de campaña… Cuando lo midieron con el decalitro, ni los que recogieron mucho tenían más, ni lo que recogieron poco tenían menos: cada uno tenía su ración”.

En esta travesía del desierto que duró 40 años, o sea, el tiempo de toda una generación, el pueblo de Moisés hizo una experiencia a la vez ‘económica’ y religiosa. Su organización ‘económica’ del compartir equitativo los llevó a reconocer que el Dios de sus antepasados los seguía acompañando como amigo, consejero y liberador con ellos, los esclavos de Egipto y los pobres del desierto.

Una vez en Canaán, se complementó esta costumbre del compartir equitativa por unas leyes que limitaban la acumulación de tierra y de dinero: “No ha de haber pobres entre ustedes”. Cada 7 años se perdonaban las deudas a quienes no las podían realmente pagar: era la ley ‘sabática’. Cada 50 años las propiedades embargadas o vendidas eran devueltas a su primer propietario: era la ley ‘jubilar’ en “el año de la gracia del Señor”. Hay que saber que, al llegar en Canaán, la repartición de tierra a cada familia: la ley decía que la tierra no se compra ni se vende.

Siglos después, Jesús de Nazaret que venía para “anunciar Buenas Nuevas a los pobres” retomó el proyecto de Moisés y Sara y “proclamar el año de la gracia del Señor”. Además, Jesús y el grupo de los 12 apóstoles, hacían “bolsa común”. Al enseñarles la oración del Padrenuestro, Jesús les invitó a pedir: “Danos hoy el pan de cada día”. Y la eucaristía iba a ser “el nuevo maná que había bajado del cielo”: el alimento del compartir. En su parábola de los obreros contratados para trabajar en una viña, al final del día todos recibían el mismo salario, sin haber trabajado igual tiempo, porque el salario debe cubrir el pan del día para toda la familia. En cuanto a los primeros cristianos, sabemos que “todo lo ponían en común: entre ellos no había ningún necesitado”.

Parece que los bautizados en la fe de Jesús nos hemos olvidado bastante de sus palabras y de sus prácticas, como también de las de sus primeros seguidores… como que si no fuéramos los descendientes de Abraham y Sara y de Moisés y Miriam. ¿Por qué no nos inspiramos a las lecciones económicas que nos da el Pueblo de la Biblia, en vez de volver a esconder a Dios, a Jesús y a los primeros cristianos en las sacristías y “en los cielos”? Tenemos allí unas alternativas económicas a la desastrosa situación nacional. afín honrar el nombre de cristianos que llevamos y ser dignos y valientes descendientes de Abraham, Sara, Moisés, Miriam y cuantos más.

viernes, 8 de julio de 2022

He aquí mis artículos de junio

 

CONTENIDO DE MIS ARTÍCULOS DE JUNIO

 

-        Dos lobos dentro de nosotros… ¿cuál va a ganar la batalla?

-        Curso virtual gratuito para 100,000 personas… es la novedad del Vaticano al servicio de la Sinodalidad.

-        ¿Solidarios o cómplices? sin más alternativas… porque “aquel que es neutral frente a la injusticia es cómplice de ella”.

-        ‘El Pueblo es la democracia’… porque es el primer mandante de un país.

-        El mayor problema no es Lasso… sino el neoliberalismo que nos rige por la ideología del actual gobierno.

 1.      LOS DOS LOBOS DENTRO DE NOSOTROS, Pedro Pierre

Es la ‘parábola’ de un jefe indio Cherokee de América del Norte. Contaba a su nieta que peleaban en su interior dos lobos. Uno era animado por las fuerzas del mal y el otro por las fuerzas del bien. Le decía que también en ella peleaban estos dos lobos. A la pregunta de su nieta sobre cuál de los dos iba a ganar, el jefe le contestó: “¡Aquel que alimentas!”

¿Hemos tomado conciencia de la lucha de estos dos lobos adentro de cada uno de nosotros? Esta parábola es universal y la moraleja es también para todos y cada uno de nosotros. ¿A cuál de estos lobos estamos alimentando en este momento? A lo largo del tiempo que pasa, ¿a cuál de estos lobos alimentamos más? Son buenas preguntas para un examen de conciencia… Pero a lo mejor no somos muy adictos a los ‘exámenes de conciencia’. La lucha de los lobos es bien real tanto en nosotros como en nuestro alrededor y en nuestra sociedad. Parece que, en este momento, en Ecuador, está ganando la partida el lobo animado por las fuerzas del mal. Y si gana es porque lo estamos alimentando nosotros mismos, consciente o inconscientemente, porque el Ecuador somos todas las y los ecuatorianos.

Alimentamos conscientemente al lobo animado por las fuerzas del mal cuando caemos en la corrupción, la mentira, la explotación, la deshonestidad, la indiferencia, la pasividad, el quemimportismo, el borreguismo, el chismo, el odio, la avaricia, el racismo, el desprecio a los demás… y un largo etcétera, porque nadie ni nada es neutral. O alimentamos al uno o alimentamos al otro. Nuestras maneras cotidianas de vivir, de pensar, de actuar, de creer… son los alimentos y las fuerzas que fomentan o el bien o el mal.

Alimentamos inconscientemente al lobo animado por las fuerzas del mal cuando vivimos sin pensar, cuando hacemos lo que hace “Edmundo y todo el mundo”, cuando nos dejamos llevar por el montón, cuando pensamos y hablamos tal como nos dice la televisión o el último chat que se nos ha enviado, cuando no ponemos ningún filtro a lo que se nos cuenta… Nos hacemos cómplice de la situación de caos y de desgracia en que está sumado el país, porque no nos importa, porque creemos que no nos involucra a nosotros. Somos cómplices cuando creemos que son los demás, los gobernantes, las instituciones, Dios… que deben cambiar la situación cada vez más calamitosa de nuestro país, o cuando queremos ni pensar, cuando decimos que “yo me las arreglo a mi manera” … porque en definitiva nos dejamos dominar por las fuerzas del mal o nos hacemos cómplices y encubridores de ellas. No queremos reconocerlo. Inconscientemente, pero de hecho, alimentamos el lobo animado por las fuerzas del mal.

Las fuerzas del mal habitan en cada una y cada uno de nosotros. Habitan también en las estructuras e instituciones que organizan la vida de nuestro país, porque el país somos todas y todos nosotros. Hemos dejado que las instituciones sean corruptas, que los bancos nos roben descaradamente porque las ganancias de los bancos son beneficios hechos con nuestro dinero… Permitimos que la justicia sea injusta e ilegítima o la compramos para que nos sea favorable cuando no andamos con la verdad. Hemos elegido a un gobierno que actúa como está actuando, atropellando derechos, personas y pueblos porque nos hemos desinteresado de saber cuál era su ideología y su programa de gobierno, por eso ahora lloramos o lamentamos, y “pagamos justos por pecadores”.

Toda esta maldad ha sido calificada por nuestros obispos como “el pecado social” o “grupos e instituciones pecaminosos”. Eso fue en 1968 en su reunión episcopal latinoamericana de Medellín, Colombia, y lo siguieron repitiendo en sus reuniones sucesivas de Puebla, México, en 1978, de Santo Domingo, República Dominicana, en 1992, de Aparecida, Brasil, en 2007… y ni hablar de las repetidas e inéditas condenaciones del papa Francisco… Mientras tanto estamos muy ocupados en “cosas mucho más importantes”, sin darnos cuenta que alimentamos los lobos animados por las fuerzas del mal que anidan en nosotros, en nuestra casa, en nuestra profesión, en nuestros negocios y empresas, en nuestros municipios, prefecturas y gobernaciones.

¿Cuándo tendremos el valor de reconocer a cuáles de estos lobos estamos alimentando cotidianamente? Si no lo hacemos poco derecho tenemos de criticar y condenar la violencia, los asesinatos, la miseria, el desempleo, las desigualdades sociales, la explotación de los ricos, el silencio de los curas y obispos… Antes de hablar tenemos que “limpiarnos la boca”.

¿Qué hacemos para alimentar el lobo animado por las fuerzas del bien? ¿O preferimos vivir a la deriva o simplemente “a la buena de Dios”, llevando así el país en la misma deriva nuestra? Ser humano es vivir consciente, decidida y coherentemente. Ser humano es vivir organizadamente desde la familia, los vecinos, entre empleados y desempleados, entre profesionales, entre empobrecidos… porque hemos alimentado demasiado al lobo animado por las fuerzas del mal, que se ha vuelto una bestia cada vez más incontrolable… Ser humano es descubrir la fuerza espiritual que nos habita, reconocer los talentos que tenemos todos, fomentar la fuerza divina que anida en nosotros, en todos y en todo, incluido el cosmos, porque la vida es fuerza para el bien y el amor, pero la despreciamos, la ahogamos, la destruimos…

La vida nos ama, el amor nos habita, las fuerzas del bien son invencibles… a condición de colaborar individual y colectivamente con ellas. El presente y el futuro dependen de cada una y cada uno de nosotros: ¡Vivamos como humanos! y no como bestias.

 2.      CURSO VIRTUAL GRATUITO PARA 100,000 PERSONAS, Pedro Pierre

Con una chispa de innovación, el Vaticano está pensado en grande para hacer avanzar la sinodalidad al nivel mundial. Está abriendo las inscripciones, al nivel de todas las Iglesias católicas del planeta. para un curso virtual sobre la sinodalidad. Espera tener de entrada al menos unas 100,000 personas decididas a acoger esta novedad eclesial. De hecho, el papa Francisco encuentra bastantes resistencias tanto para su Reforme de la Curia vaticana como para el proceso hacia una Iglesia sinodal. Monseñor Oscar Rodríguez, de Honduras, del grupo de cardenales llamados por el papa para diseñar con él dicha Reforma, acaba de denunciar la “huelga de brazos caídos” de los cardenales de la misma Curia vaticana. Además, si miramos a nuestro alrededor, podemos darnos cuenta de la poca acogida para no decir el rechazo tanto a la Reforma de la Curia vaticana por sus consecuencias para toda la Iglesia, como a la puesta en marcha de la sinodalidad. La gran mayoría de los obispos y un sinnúmero de sacerdotes demuestran su falta de interés y acogida con relación a las proposiciones del papa Francisco. También hay muchos católicos que prefieren una Iglesia que no cambia porque se han acomodado a una religiosidad superficial que satisface su tranquilidad. Todo esto nos hace ver la realidad catastrófica de la crisis que atraviesa la Iglesia católica.

Hace 60 años, el Concilio Vaticano 2° había buscado actualizar el catolicismo abriéndose a las culturas y demás religiones, discerniendo “los signos de los tiempos” para reconocer los actuales llamados de Dios, solidarizándose con los millones de oprimidos de nuestro mundo, siendo “una servidora, pobre y misionera” a la manera de su fundador Jesús de Nazaret. El Concilio insistía en reconocer y promover la participación y el protagonismo de los seglares, valorizando su triple misión bautismal: ser “profetas, sacerdotes y reyes-pastores”. Pero los papas Juan Pablo 2° y Benedicto 16 prefirieron marginar las orientaciones del Concilio y promover una línea eclesial tradicionalista mediante la promoción de Movimientos espiritualistas, la formación en los Seminarios de sacerdotes conservadores y la nominación de obispos sumisos a las directivas papales. En cuanto a los obispos y los sacerdotes fieles al espíritu renovador del Concilio, estos fueron marginados; los teólogos que abogaban por una teología de la liberación inspirada en el Evangelio fueron sistemáticamente condenados u hostigados; las Comunidades Eclesiales de Base que seguían la fe y la práctica de las primeras Comunidades cristianas fueron perseguidas y sus miles de mártires desconocidos… Consecuentemente, las parroquias se fueron vaciando de sus cristianos y es creciente la secularización de los jóvenes.

Hace 9 años, el papa Francisco fue elegido, según lo repite el mismo, con la misión de lograr una profunda reforma eclesial, mediante un volver a la persona de Jesús y a la dimensión misionera de la Iglesia. A eso se ha empeñado de manera sencilla y valiente. Para lograr ese doble objetivo, hace 2 meses, ha publicado una Reforma de la Curia vaticana después de 8 años de preparación y hace un año puso en marcha un proceso sinodal a nivel de toda la Iglesia.

La sinodalidad no es más que una nueva manera de ser Iglesia en la línea del Concilio, es decir, una Iglesia más conforme al mensaje y la práctica de Jesús de Nazaret, como también al testimonio ejemplar de los primeros cristianos. Se trata en particular de erradicar el clericalismo y el patriarcalismo que se empoderaron del ministerio sacerdotal ordenado y devolver a los bautizados sus derechos y su misión bautismal. Los bautizados están invitados a ser los portavoces de la Buena Noticia de Jesús a los pobres y a los hombres y mujeres de buena voluntad, ser los constructores del Reino de Dios mediante la fraternidad universal, ser los artesanos de una Iglesia signo de esperanza para un mundo trastornado por un sistema de gobierno y de economía que destruyen a los pobres y la naturaleza.

Por lograr eso, el papa Francisco acaba de lanzar la invitación a un curso virtual gratuito cuya temática es “Construyendo la Sinodalidad”. Se apoyará en las Conferencias episcopales continentales y nacionales. Espera en una primera etapa lograr más de 100,000 inscritos decididos a llevar adelante una Iglesia en manos de los bautizados, signo de liberación de los pobres, testimonio colectivo del Reino de Dios y esperanza concreta para una juventud que busca en vano encontrar caminos a la altura de sus necesidades e ilusiones. El llamado está hecho. Encontrará acogida porque el Espíritu de la Vida y del Amor anida y actúa en todos los corazones humanos que se empeñan en construir una Civilización del compartir.

 3.      ¿SOLIDARIOS O CÓMPLICES? SIN MÁS ALTERNATIVA, Pedro Pierre

¿Ha habido cristianos en el paro de la CONAIE (Confederación de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador)? Seguramente que sí. Pero su presencia como tal no es significativa por no ser tan visible. Parece que la ausencia y el silencio sean mayoritarios en una Iglesia que se proclama preocupada por la pobreza actual y atenta a los sufrimientos de los pobres. Las voces y las acciones proféticas se han quedado en el pasado… ¿O no lo amerita la situación catastrófica del país?... con una pobreza creciente, el desempleo que castiga siete familias sobre diez, el sicariato que ciega vida a diario, la falta grave de atención a la salud y la educación, la corrupción cuyas denuncian se archivan vergonzosamente, la migración llamativa que nos hace pensar que estamos en un feriado bancario permanente…

En este paro se ha habla mucho de violencia y delincuencia. Hay que preguntarnos si la mayor y primera violencia no está en la situación catastrófica de nuestro país, violencia que provoca a las demás reacciones de legítima defensa individual y colectiva. Hay que condenar los actos de violencia que destruyen inútilmente bienes y hieren a las personas. Pero hay que proclamar bien alto el derecho a la protesta pacífica, a la libertad de expresión, a los levantamientos colectivos y hasta la insurrección nacional. No es más que legítima defensa de los atropellos y la malevolencia de un sistema económico que nos atropella, humilla y empobrece. Hay que denunciar estas injusticias estructurales organizadas para explotarnos y destruir irremediablemente la naturaleza. El gobierno es responsable del desempleo y de la situación de empobrecimiento de la mayoría de los ecuatorianos, como también del enriquecimiento desmesurado de un puño de privilegiados a costa de los demás. El gobierno es elegido para velar por el bienestar de todos y no para encubrir la brecha de las escandalosas desigualdades que agobian a la tercera cuarta parte de los ecuatorianos.

De esta situación nacional, todos somos responsables o cómplices: responsables cuando la provocamos y cómplices cuando no la combatimos. La compasión, la justicia y la fraternidad no son valores para unos elegidos, sino que son las características naturales de todo ser humano digno de ese nombre. Por eso la indiferencia, la pasividad y el silencio los mayores males y los grandes pecados de nuestro tiempo. Los medios de comunicación, en su mayoría neoliberales y comerciales, son los grandes promotores de las desgracias que nos aquejan. Nos mienten sobre la realidad de nuestro país, esconden la maldad de los que los financian, tergiversan la verdad de los que denuncian las injusticias y los atropellos, nos inducen a comprar muchos bienes que no necesitamos y muchos productos que nos hacen daños… Lastimosamente la telefonía celular va por estos mismos caminos. No promovemos lo suficiente los medios alternativos de comunicación y capacitación.

Los cristianos tenemos mucho que reflexionar, denunciar y transformar con relación a la realidad de nuestro país. Está bien rezar, pero es una mentira la oración que no se transforma en compasión, compartir y solidaridad. Honradamente no podemos pedir a Dios lo que nos toca resolver nosotros mismos. Eso es “tomar en vano el nombre de Dios”: Tapamos la maldad y nuestra cobardía invocando a Dios que nos llama para erradicar la maldad de este mundo a la manera de su enviado, Jesús de Nazaret… Por eso que las nuevas generaciones huyen de las religiones porque rechazan lo de “¡las iglesias llenas y con cero compromisos!” Quieren y se comprometen por una mayor vigencia de les Derechos Humanos, una mayor convivencia armoniosa y equitativa, un mayor combate a la corrupción de las instituciones estatales y de sus responsables, una mayor defensa y promoción del Medio ambiente…

Volvamos los cristianos a la palabra y el testimonio de Jesús de Nazaret, a la práctica de las primeras Comunidades cristianas, a los miles de mártires latinoamericanos asesinados por abrazar la causa de los pobres porque es la causa de Jesús. El papa Francisco nos está enrumbando en un camino de Sinodalidad, que es, según el significado de la misma palabra, “caminar juntos” para escucharnos, desvelar la maldad y abrir nuevos caminos tanto en las Iglesias como en la sociedad. La pobreza digna y la opción por los pobres fueron las grandes características de Jesús de Nazaret. Los católicos, en nuestro bautismo, nos hemos comprometido con este Jesús para ser como él “profetas” que denunciamos la maldad en palabras y hechos, “sacerdotes” es decir artesanos de nuestras propias relaciones con un Dios cercano y cordial, y “reyes-pastores” que nos unimos y nos organizamos para servir mejor el Bien común para todas y todos con miras al Reino de Dios aquí y ahora.

Unamos la compasión a la acción, la oración al compromiso, la fe con la realidad, la religiosidad con la política… Esos son los llamados que nuestros obispos nos hacen desde más de 50 años en sus documentos latinoamericanos. Es también la súplica del papa Francisco que acaba de invitarnos a “hacer menos retórica sobre los pobres”, dejar de “tener un comportamiento asistencialista con ellos” y “poner manos a la obra para ayudarlos eficazmente” a salir de la miseria. Eso es “el amor político” que selló para nosotros en su Carta encíclica “Todos somos hermanos y hermanas” y lograrlo mediante nuestra solidaridad individual y colectiva. Es cuestión de coherencia entre lo que decimos, creemos y practicamos tanto los creyentes como los seres ‘plenamente humanos’.

Pues, frente a la actual situación de pobreza, o somos solidarios, o somos cómplices: ¡No hay más alternativa!

 4.      “¡EL PUEBLO ES LA DEMOCRACIA!”, Pedro Pierre

No nos dejemos engañar por afirmaciones tales que “¡La democracia está en peligro!” o “¡Los Indios están subvirtiendo el orden!” … porque quiénes están destruyendo la democracia son un gobierno que tiene 83% por ciento de desaprobación, unas instituciones y empresas corruptas que desoyen las necesidades de la inmensa mayoría de los ecuatorianos y una fuerza policial y militar que atropella los derechos humanos y constitucionales de los manifestantes. Por eso la Constitución reconoce el derecho a la resistencia y a las manifestaciones pacíficas de los que reclaman un cambio de rumbo y la salida de un presidente que atropella a su propio pueblo por imponer un modelo de organización nacional que empobrece a las personas, se olvida del bien común de la nación, desbarata la convivencia social y destruye la naturaleza. La política es la más noble actividad de los seres humanos, porque su objetivo es la organización armoniosa y consensuada de los ciudadanos. La economía es la organización equitativa de la repartición de los bienes y servicios de una nación.

Los reclamos de los Indígenas organizados nacionalmente en la CONAIE (Confederación de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador) se enmarcan en un diálogo rechazado reiteradamente por un gobierno que se autoproclama falsamente “del encuentro”, que los califica injustamente de vándalos, delincuentes y terroristas y que los reprime causando más hambre, numerosos heridos y presos, y cuatro muertos. El levantamiento de los Indígenas lleva ya 10 días y se ha generalizado en todas las provincias del país, incluyendo las Islas Galápagos, y todas las clases sociales, menos el puño de familias que sólo conocen la dominación, la explotación, la manipulación y la represión. Los gritos por un cambio de sistema político y económico ahora son unánimes, más allá de todas las mayorías absolutas. La democracia ahogada por los últimos años de dos gobiernos indolentes se expresa en las carreteras, las calles y las plazas de nuestro país y debe ser oída y respetada, porque se trata de respetar y fomentar los derechos básicos de todos los seres humanos.

Por esta razón unos miembros de la Iglesia de los pobres de varias provincias del país estamos haciendo publica nuestra solidaridad con un pueblo que reclama sus justos derechos a vivir en la dignidad y se encuentre satisfecha en sus derechos. He aquí unos extractos de nuestra proclama, como un aporte más para la construcción de una salida positiva a las justas reclamaciones y a las pacíficas manifestaciones del Pueblo del Ecuador.

“CARTA ABIERTA AL PAÍS Y AL MUNDO - A los 10 días del paro nacional en Ecuador. Junio 22 de 2022.

“Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes” (Lucas 1,51).

Somos integrantes de la Iglesia de los pobres del Ecuador, que ha hecho suya “la causa de Jesús de Nazaret”. Con la Iglesia Latinoamericana, sus mártires y profetas, hemos hecho la opción por los pobres y su liberación integral.

La situación catastrófica por la que estamos pasando en el país, a causa de la aplicación del modelo neoliberal... “En todas partes las injusticias son una violencia. Y se puede decir, debemos decir, que la injusticia es la primera de todas las violencias, la violencia número uno”, monseñor Helder Cámara de Brasil.

El descontento, abandono y explotación se manifiesta en la actual protesta social con un paro nacional. Después de varios intentos infructuosos de diálogo la CONAIE demanda respuesta a 10 planteamientos mediante un levantamiento. A estos reclamos y a este levantamiento indígena se han ido sumando las organizaciones sociales y el pueblo en general: Ya llevan 10 días y enfrentan una fuerte represión de parte del gobierno de Guillermo Lasso, que ha provocado hasta ahora la muerte de 4 personas, 5 personas que han perdido un ojo, más de un centenar de heridos y decenas de presos.

… Reconocemos en los justos reclamos de los Indígenas y los pobres del país la voz de los humildes, que están exigiendo la sustitución de una aparente democracia sometida a la dictadura del mercado por una economía solidaria y equitativa…

Por estas razones, nos identificamos con el levantamiento popular y pacífico de la CONAIE y de las demás Organizaciones Sociales porque “una fe sin obras es completamente muerta” (Santiago 2,14). Apoyamos los 10 reclamos que se han presentado al gobierno y la Revocatoria de Mandato, que demuestran el incumplimiento del Plan de Gobierno, las privatizaciones y su baja credibilidad.

Denunciamos el uso desmedido de la fuerza por parte de la policía y el ejército, propios de una dictadura, a la vez que rechazamos los hechos violentos de ciertos manifestantes e infiltrados del gobierno.

Abogamos por un diálogo real y constructivo que incluya los diversos sectores de la sociedad ecuatoriana… Queremos paz, una paz que es fruto de la fraternidad y de la justicia.

Nos comprometemos a “hacer propia la angustia de los pobres… denunciar al injusto y al malvado”, siguiendo el ejemplo de monseñor Leonidas Proaño y otros pastores; a impulsar una mayor conciencia política basada en la ética del bien común; a construir un Ecuador fraterno, inclusivo y equitativo, porque reconocemos en todo esto la presencia y el crecimiento del reinado de Dios.”

Depende de todos nosotros un desenlace que vaya satisfaciendo las necesidades más sentidas que sigamos trabajando a la sustitución del mortífero sistema neoliberal. El Reino es justicia, fraternidad y comunidad.

5.      EL MAYOR PROBLEMA NO ES LASSO… Pedro Pierre

El neoliberalismo es tan perverso que nos engaña hasta sobre lo que miramos. Es la moraleja del refrán: “¡Nos quedamos en mirar el dedo y no lo que nos enseña el dedo!” Gritamos: “¡Fuera Lasso, fuera!” Tenemos razón, pero sólo en parte, porque no nos damos cuenta que “nos quedamos en las ramas”, en lo exterior y secundario, y no llegamos hacia lo esencial. Lasso no es más que el títere de un sistema que lo beneficia a él y su grupo, que nos perjudica a nosotros y nos cierra el camino para salir de la pobreza y nos impide vivir en dignidad, fraternidad, justicia y democracia. La movilización cuestiona las relaciones de poder, autoridad y legitimidad.

Es por ese motivo que la CONAIE (Confederación de las Nacionalidades Indígenas) no pide en primer lugar logar la salida del presidente Guillermo Lasso, sino la consecución de unos 10 puntos que desbancan el sistema neoliberal. El entorno de Lasso lo ha captado muy bien: Defienden el sistema neoliberal negándose a dialogar sobre estos 10 puntos planteados por la CONAIE. De un lado, el gobierno responde parcial e hipócritamente a algunas demandas de los 10 puntos, pero por otra proclama el estado de emergencia, sataniza los dirigentes de la CONAIE y particularmente su presidente, justifica el uso progresivo de la fuerza letal, inventa las acusaciones de narcotraficantes, vándalos, delincuentes y terroristas contra los indígenas, ordena disparar gases lacrimógenas y perdigones mientras manifiestan pacíficamente, presiona a los asambleístas para que no decreten la muerte cruzada y el despido del presidente. Mientras tanto los grandes medios de comunicación comerciales y neoliberales ocultas la realidad mortal de la represión y justifican las mentiras y los engaños del 7% que sigue apoyando a Lasso contra todas las condenas nacionales e internacionales.

¿Cuáles son los 10 puntos que sustentan el levantamiento indígena y de los diversos sectores sociales que se juntaron a las demandas de la CONAIE? 1. Congelación de los precios de la gasolina a $ 2.10 dólar y del diésel a $ 1.50 dólares. 2. Moratoria de deuda para 4 millones de familias. 3. Precios justos en los productos del campo. 4. Fomentar el empleo y los derechos laborales. 5. Detener la frontera extractiva minera. 6. Respeto a los 21 derechos colectivos. 7. Respeto a los derechos constitucionales de los Pueblos indígenas. 8. Alto a las privatizaciones. 9. Control de precios de los productos de primera necesidad. 10. Seguridad ciudadana.

Unilateralmente el gobierno ha satisfecho muy parcialmente algunos de los 10 puntos y ha invitado a los Indígenas a regresar a sus casas… Está claro que el gobierno no quiere ningún diálogo ni acuerdo. Digna y decididamente la CONAIE ha decidido continuar con el levantamiento.

Al mismo tiempo que exige la aceptación de los 10 puntos planteados, la CONAIE plantea la alternativa al sistema neoliberal mediante la puesta en marcha de la plurinacionalidad. Desde años, bien poco nos hemos detenido en la puesta en marcha progresiva de la plurinacionalidad. Además, tampoco los gobiernos han avanzado a favor de esta nueva forma de organización nacional. Se han escrito libros e innumerables artículos, pero no llegan más allá de las librerías. Tampoco los grandes medios de comunicación comerciales los van promoviendo. Es que la puesta en marcha de la plurinacionalidad es el comienzo de la sustitución del modelo neoliberal. Las organizaciones sociales, los movimientos políticos progresistas, los medios de comunicación alternativos, la tecnología digital, las universidades al servicio de los estudiantes, las Iglesias deben ser los promotores de la plurinacionalidad.

¿Cómo entender la plurinacionalidad? La plurinacionalidad es la expresión genuina de las nacionalidades y grupos sociales ecuatorianos. La plurinacionalidad va creciendo mediante una mayor conciencia de nuestra identidad como mestizos, negros e indígenas. Este desarrollo de la identidad se logra gracias a nuestra autoestima que nos permite reconocer miembros de un colectivo específico en su manera de ser y de vivir. Esto supone mayores relaciones humanas, organización, profundización, comunión y decisión. La identidad ecuatoriana se construye sobre la aceptación y el crecimiento armonioso de nuestras diferencias, porque estas diferencias culturales nos enriquecen y valoran la dignidad de cada uno y cada una de nosotros. Haciendo esto construimos un política participativa e inclusiva, una economía equitativa y respetuosa de la naturaleza, una cultura que es la suma de las distintas sabidurías que nos habitan y nos salvan. La espiritualidad y la religiosidad, mediante las culturas, están integradas a estas opciones plurinacionales de vida y de sociedad porque responden a los derechos y los valores humanos más entrañables de los seres humanos.

Este actual levantamiento del pueblo ecuatoriano es un hito histórico porque abre nuevos caminos de integración nacional que responde tanto a nuestras necesidades personales y ciudadanas, como también a la unidad de la Patria grande que es nuestro destino, dejando atrás los colonialismos pasados y las dependencias actuales del neoliberalismo. Por estas razones, el problema mayor no es Lasso, sino la puesta en marcha de la plurinacionalidad que irá sustituyendo el neoliberalismo y llevando con él a la tumba el mismo presidente. Por supuesto Lasso tiene que ser destituido. Así amanecen nuevos y mejores días si nos implicamos en ese camino, porque Dios está presente en este éxodo y en sus mártires. Él nos llama mediante los que luchan, sufren y mueren en las calles y carreteras de nuestro país pluricultural y multiétnico.

 

 

 

 

martes, 24 de mayo de 2022

He aquí mis artículos del mes de mayo de 2022

 

ÍNDICE DE MIS ARTÍCULOS DE MAYO


1.      Reencender la llama… escondida bajo las brasas.

2.      Madre de muchos hijos… propios y ajenos

3.      Ucrania: Destrucción y manipulación… frente a una Europa a la deriva

4.      Las 4 etapas del cambio… para lograrlo más seguramente.

5.      ¡Qué cobardes somos!... por permitir la vuelta a la cárcel de Jorge Glas.

¡Buena lectura!

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1.      REENCENDER LA LLAMA, Pedro Pierre

El gran mensaje de la recién Semana santa es que ‘hasta de la muerte puede salir vida’, a imagen de las brasas bajo la ceniza. Por lograr reencender la llama hay que separar la ceniza, poner unos palitos y soplar sobre las brasas. Siempre pueden renacer la esperanza y la dignidad.

Cuando miramos la situación de nuestro país, en particular la de los sectores más desfavorecidos, vemos mucha muerte y mucha ceniza. Las muertes violentas proliferan por todas partes porque hay un sistema de gobierno que despoja a los pobres y a la clase media, no se preocupa de crear empleo, reduce los gastos sociales como nunca, coopta todas las funciones del Estado, nos deja indefensos frente a los atropellos de toda clase… y todo eso para aumentar las riquezas de una minoría de privilegiados. La presidenta de la Asamblea se dedica a favorecer la aprobación de leyes que legitiman este robo descarado, la explotación de los trabajadores, el aumento de los impuestos, la fuga de capitales… Eso era de prever cuando elegimos a un banquero como presidente, tal como lo dejaba entender durante la campaña. Los sectores populares están abandonados a su mala suerte y mucha gente, como en tiempo del feriado bancario, busca salir del país para encontrar mejor suerte en algún país extranjero. Hay mucha ceniza que quitar de los hombros de muchos ecuatorianos para reencender unas llamas de esperanza en un país donde se reparta un poco más equitativamente los bienes y las riquezas que producimos.

… Porque las brasas están allí, esperando. La pobreza como miseria es el peor de los males porque destruye lenta y seguramente a las personas, su dignidad y su autoestima. Por la pobreza no comen sanamente, no se curan adecuadamente, se reduce a las personas a la inutilidad, al subdesarrollo físico, intelectual, cultural… Se condena un país a autodestruirse, se facilita la corrupción descarada, el robo legalizado en las instituciones, la violencia física, la dominación de unos pocos sobre muchos… Nunca el precio del petróleo ha sido tan alto. Nunca, nos dicen, la recaudación fiscal ha sido tan importante. Nunca como ahora los migrantes han mandado tanto dinero al Ecuador. Nunca hemos estado en condiciones peores.

Mientras tanto hay grandes riquezas humanas y posibilidades sociales escondidas en la mente y el corazón de las personas. Todos tenemos pequeños y grandes talentos que se pierden si se no quita la posibilidad de desarrollarlos y ponerlos al servicio de los demás. Por eso que el papa Francisco afirma que este sistema neoliberal es “criminal y terrorista”. La mayoría de los ecuatorianos sobreviven porque conservan valores familiares que les permiten ayudarse, acompañarse, protegerse mutuamente. La mayoría de los ecuatorianos conservan este sentido hereditario de comunidad, es decir, de tender la mano a aquel que la está pasando mal, compartiendo lo poco que tiene, dando aliento y consejos, animando a seguir enfrentando las dificultades. Las brasas de la esperanza siguen vivas y sólo esperan transformarse en llamas.

Felizmente por muchas partes vemos la conformación de pequeños grupos, asociaciones, comités, organizaciones, comunidades… que inventan nuevas maneras de vivir y convivir, mejorando su manera de comer, de proteger su salud, de cuidar el medio ambiente, de entender la catástrofe que se nos impone, de formarse y organizarse para defender sus derechos, promover el bien común, organizarse para protegerse de tanta maldad que nos rodea. El papa Francisco impulsa a los católicos a renovar las parroquias y las diócesis para que desaparezca la comodidad excesiva, la reducción de la fe a un espiritualismo individualista, el autoritarismo de muchos sacerdotes y obispos… Invita el papa a abrir nuevos caminos regresando al mensaje y testimonio de Jesús de Nazaret en favor de los pobres y del Reino que vino a inaugurar, un reino de Dios en la tierra hecho de relaciones fraternas, justas, equitativas, inclusivas… Eso es la leña que permite a las brasas transformarse en llamas y aportar el fuego que necesitan nuestros corazones y nuestras mentes para hacer retroceder la miseria, la indiferencia, la insolidaridad, el egoísmo, el derroche…

Necesitamos las llamas de un fuego interior que renueva nuestro espíritu y nuestra mente para curarnos de las tentaciones del individualismo y el consumismo. Un fuego interior que madure las virtudes dormidas en cada una y cada uno de nosotros. Que lo mejor salga a flote y sepamos reconocernos como hermanos que necesitamos unos de otros para salir adelante y vivir mejor. Necesitamos ese fuego interior que se transforme en organizaciones que velen por el bienestar de todos y exijan transformaciones estructurales y sustitución del actual sistema neoliberal. Un fuego interior que habite y despierte a nuevos líderes capaces de ser autoridades al servicio del bien común y de una patria donde quepan todas y todos.

Esa es la braza escondida en muchas y muchos de nosotros. Aprendamos a reconocer estas brazas dormidas en nuestras mentes y corazones, para que despiertan en llamas de esperanza que destruyen la maldad, la nuestra, la ajena, la estructural y calienten los ojos y el corazón de varones y mujeres que construyan un futuro digno de la vida y el país que nos merecemos. Una vida feliz es siempre posible si nos unimos, despertamos y encendemos las llamas de un futuro mejor, porque eso es nuestro destino, más allá de las cenizas de la maldad y de la muerte.

 

2.      MADRE DE MUCHOS HIJOS, Pedro Pierre

Así son nuestras madres, así son todas las mujeres, hayan o no parido: ¡Madres de muchos hijos! porque crían muchas criaturas, de ellas, de otros familiares y hasta de amigas y vecinas. Ser madre no es sólo dar a luz una vez en sangre y dolores, sino ayudar a los hijos propios y ajenos a nacer a ellos mismos: a amarse, valorarse, despertar sus talentos, cualidades y capacidades. Ser madre es acompañar, aconsejar, ser cómplice, ayudar a cada uno a parirse a una vida plenamente humana y feliz.

¡Cuántas mujeres nos han ayudado a crecer, a encontrarnos, a descubrir el camino adecuado, la palabra justa! ¡Cuántas mujer nos han ayudado a amar de verdad, a enamorarnos, a entregarnos, a apasionarnos por una causa grande, más grande que nosotros! ¡Cuántas mujeres no han ayudado a encontrar a un Dios de la Vida, a un Jesús compañero, una comunidad de hermanos verdaderos más allá de la familia, un Reino de fraternidad y justicia a construir cada día! ¡Madres conocidas y no reconocidas que pintan de paraíso los días tristes y las horas de desánimo! Madres que paren una y otra vez los hijos propios y ajenos. ¡Bendito vientre que nos abrigó y nos tejió durante nueve meses y bendito corazón que latió y late para que vivamos y amemos de verdad! ¡Benditos ojos que no se casan de mirar y esperar, a veces contra toda esperanza hasta que logren una vida nueva! Son partos repetidos, dolorosos que hacen sangrar el corazón. Logros y victorias repetidas que les ensanchan la vida y la felicidad.

¿Sabemos ser agradecidos a lo menos una vez al año? ¿Cuándo dejaremos de comprar para el día de la madre un canasto lleno de alimentos para que, otro día, su Día, se cansen a cocinar mientras degustamos una cerveza acompañada de palabras y risas de mal gusto? ¿Sabemos ser cariñosos siempre con nuestras madres, regalarles una flor para su santo, su cumpleaños, su día, el día de las mujeres… y cuando se nos ocurra, sin razón, sino para decirles ‘Te quiero, madre’!

Además, ¿sabemos reconocer que son el rostro femenino de Dios, nada menos? Él nos ha creado “a su imagen y semejanza”, varón y mujer. El varón es -debe ser- el rostro masculino de Dios. La mujer es su rostro femenino. Las parejas que se aman son el rostro completo de Dios, por eso que el matrimonio es un sacramento, es decir, presencia real de Dios padre y madre entre nosotras y nosotros. Se bendice el matrimonio para que cumpla con esta misión. ¿No es su amor el amor de Dios, su abrazo el abrazo de Dios, su perdón el perdón de Dios, sus ojos de cariño los ojos de Dios, su sonrisa esperanzadora la sonrisa de Dios, sus caricias las caricias de Dios? Es con la pareja que Dios ha compartido su poder creador: los esposos son, como Dios, creadores de vida, cocreadores con él. Por eso que, en este sentido, la relación sexual es un acto sagrado… ¿O no lo habíamos pensado? De allí el mandamiento de ‘honrar padre y madre’ porque nos hicieron el mejor regalo del mundo, al pro-crearnos, valga la palabra.

El primer papa que reconoció públicamente esta verdad que Dios es “Padre y Madre” fue el papa Juan Pablo 1°, antecesor del papa Juan Pablo 2°. Eso fue en el año 1978. Y sus palabras llevaron mucha polvareda entre los clérigos tradicionalistas, atrasados y machistas. Pero quedó para la historia y la grandeza de la mujer.

La Biblia nos desvela el rostro femenino y maternal de Dios en muchas ocasiones, tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento. Cuándo leemos la Biblia -¿la hemos leído alguna vez en entero?- o cuando rezamos los Salmos ¿hemos prestados atención a estas descripciones? En el Antiguo Testamento, Dios es calificado de “hermana, amiga, partera y parturiente…” Job nos habla de la creación como el parto de Dios y pone estas palabras en la boca de Dios: “¿Qué seno dio a luz el hielo? Dios es el águila que nos protege y nos lleva sobre sus alas o la osa que sabe cuidar”. Podemos “reclinarnos en su regazo”: “Mi alma es como la de un niño saciado que se aprieta a su madre”. El profeta Isaías es explícito refiriéndose a Dios: “¿Puede una madre olvidar a su hijo…? ¡Yo, nunca!” Habla de “los que me hice cargo desde el seno materno”. “Como un hijo a quien consuela su madre, así yo los consolaré a Uds.”. Jesús también nos pinta al Dios madre, parecido a la “mujer que busca su moneda perdida” o “la gallina que reúne a sus pollitos bajo sus alas”, y el Reino es semejante al “fermento mesclado en la masa por una mujer”…

¡Loas a ti, Madre, mujer divina!

Pongámosle, en particular los varones, a esta próxima celebración del Día de la madre una nota amorosa y ¿por qué no? bíblica… sin olvidar a las muchas mujeres que fueron para nosotros y nosotras unas madres nuestras.

 

3.      UCRANIA: DESTRUCCIÓN Y MANIPULACIÓN, Pedro Pierre

Empiezan a aparecer poco a poco las grandes verdades de la guerra en Ucrania, donde todos salimos salpicados de esta locura degradante, porque siguen los grandes sufrimientos, las muertes innecesarias y las destrucciones masivas. ¿Por qué somos incapaces de hacer parar esta guerra y sus atrocidades que nos acusan?

Además, esta guerra no es más que una cortina de humo que nos desvía la atención, porque al país que los Estados Unidos consideran su mayor enemigo no es Rusia sino China. China domina el comercio mundial y su moneda está sustituyendo el dólar poco a poco en todos los continentes. El 1 de enero pasado entró en vigor el mayor pacto de libre comercio del mundo encabezado por China y firmado por 15 países de Asia-Pacífico: la ‘Asociación Económica Integral Regional’. Reúne el 30 % de la economía global y el 30 % de la población mundial, llegando a unos 2’200 millones de consumidores. 

Estados Unidos busca debilitar la economía y el poderío militar de Rusia que ha alcanzado la hegemonía mundial y cuyos lazos con China son cada vez más estrechos. Las escaramuzas de Ucrania contra Rusia no son más que pequeños logros engrandecidos por los medios de comunicación. Hasta el papa Francisco denuncia que “los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia” han agravado las tensiones. El presidente Putin, en su locura destructora, no ha sabido encontrar más salida que la guerra: la tradición cultural y solidaria de Rusia se merecía otra alternativa.

El conflicto debería terminar pronto, ya que el gobierno norteamericano ha hecho saber que el presupuesto previsto para Ucrania se está terminando. En estos meses se ha vendido más armas norteamericanas que nunca, lo que vuele a poner a flote su economía en bancarrota. Es una ‘feliz distracción’ para los ciudadanos norteamericanos porque los problemas sociales, atizados por el gobierno de Trump, son cada vez más candentes. Los países de Europa, aliados sumisos -otros dicen “colonizados” por la OTAN- quedan los mal parados: Soportan y tienen que colaborar en una guerra que no han querido y Ucrania está sacrificada en el altar de los “daños colaterales”. Los grandes países europeos deciden un sinnúmero de sanciones económicas a Rusia, que los van castigando como contragolpe, por su dependencia energética y comercial con Rusia. Eso provoca fuerte disensiones y divisiones en la misma Europa. Y el mundo entero critica su doble moral: la guerra de Ucrania es un ‘crimen de lesa humanidad’ y los refugiados ucranianos son los ‘bienvenidos’, mientras se olvidan de su complicidad con los bombardeos y las invasiones mucho peores de Irak, Siria, Libia, Afganistán, Yemen… y sus negativas a recibir refugiados de estos países…

Europa vive, mediante los grandes medios de comunicación, la mayor guerra de la manipulación de las más sofisticadas para esconder las causas reales del conflicto ucraniano, las mentiras degradantes que matan la dignidad, satanizan al enemigo, destruyen las solidaridades necesarias, fomentan las rebeldías apagadas, apagan las voces iluminadoras y esconden las consecuencias devastadoras. Centenares de empresas virtuales trabajan día y noche para crear falsas noticias, lanzar mentiras agradables, impedir las informaciones verídicas, cortar el acceso a los medios de comunicación rusos, anular el derecho internacional a la información y a la libertad de expresión, aplaudir la prohibición de deportistas rusos a eventos mundiales… ¡Hasta se dedican a corregir los textos de Wikipedia en Internet! ¿Habrá locura más grande en una Europa a la deriva?

Estamos muy lejos de los proyectos de los fundadores al origen de la Unión Europea de hace unos 70 años: un continente unido mediante más equidad, solidaridad, valores humanistas y cultura compartida. Hacían sueños con el presidente ruso Mijaíl Gorbachov de una Alianza ruso-europea, capaces de unir Reikiavik en Islandia a Vladivostok al extremo este de Rusia… Definitivamente Europa es la gran perdedora de esa guerra, que la aleja más todavía de los países pobres y saqueados por sus antiguos colonizadores, en África, Asia y América Latina. Eso se vio en las votaciones de la ONU para condenar y castigar Rusia: Muchos votaron ‘no’ y otros se abstuvieron. Desde siglos, sabemos en América Latina que Estados Unidos, con sus golpes de Estado, sus invasiones y sus ‘guerras preventivas y humanitarias’ “no tiene amigos sino intereses”.

Europa deberá sacar lecciones de las resistencias y alternativas de los países del Tercer Mundo, mediante la pujanza de sus pueblos rebeldes e incansables. No sólo resistimos, sino que abrimos caminos nuevos. Estados Unidos logra controlar los gobiernos, pero no sus pueblos. La guerra de Ucrania confirma la validez de las propuestas indígenas del Bien Vivir desde las Américas, Ubuntu desde África y las Sabidurías asiáticas. Para definir la propuesta Ubuntu, Nelson Mandela, ex presidente de África del Sur, decía: “Una persona con Ubuntu es abierta y está disponible para las demás, respalda a las demás, no se siente amenazada cuando otros son capaces y buenos en algo, porque esta persona se siente segura de sí misma y sabe que pertenece a una gran totalidad”. Es una cosmovisión de las más positivas, humanistas y comunitarias: “Si todos ganan, tú ganas. - Una persona se hace humana a través de las otras personas. - La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la humanidad. - El bien común es el bien propio.”

Que esta guerra no nos haga olvidar que estamos abocados por otras consecuencias fatales, como la destrucción del medio ambiente en aceleración constante, además de una acumulación escandalosa de capital en pocas manos, un sistema financiero insostenible y un agotamiento más que evidente de energía fósil y materiales. Son las grandes batallas que tenemos que emprender si queremos sobrevivir. «Si no luchamos juntos, nos matarán por separado” … acabando con una Humanidad más equitativa, en armonía con una naturaleza protegida y en comunión con el Misterio cósmico de la Vida y del Amor que nos habita.

 

4.      LAS CUATRO ETAPAS DEL CAMBIO, Pedro Pierre

Los últimos años nos trajeron lemas de vida y de acción no sólo para hacer frente al sistema neoliberal que nos destroza, sino sustituirlo. Primero fue un sabio muy mayor que nos dijo hace unos 15 años: “¡Indígnense!”. Luego frente a la pandemia se cantó: “Resistiré”. Unos jóvenes ingenieros nos proponen ahora: “¡Desertemos!”. Los Indígenas de varios países insisten: “¡Compartamos!” … porque hay que llegar a la civilización del compartir. Preguntémonos en qué etapa estamos personalmente, en familia, con nuestras amistades, en nuestros grupos de reflexión, oración, acción.

¿Sabemos indignarnos? Frente a situaciones de tantos sufrimientos, tanta violencia, tantas injusticias y tanta pobreza, está la tentación de retirarse, de no querer más ver ni escuchar. Nos sentimos arrollados por una ola inmensa que todo se lo lleva. ¡Felices si sabemos tener compasión, ternura, emoción, admiración! Porque es esta capacidad de ternura que no permite sentir como propio el dolor ajeno. A pesar de saber que no vamos a resolver todos los problemas, esta capacidad de compasión nos acerca los unos a los otros y nos permite indignarnos, no estar de acuerdo, rechazar tanta maldad, reconocer los llamados de Dios y mantener viva la esperanza. Indignarse es no dejarnos ganar por la desesperanza y abrir un camino nuevo.

¿Sabemos resistir? Claro, fácilmente nos hacemos cómplices del mismo sistema que nos envuelve y nos pasa lo que escribía san Pablo: “Hago el mal que no quiero y no hago el bien que sí quiero”. Resistir es poner prioridades en nuestras múltiples actividades, es poner líneas rojas que no vamos a atravesar, es comenzar haciendo pequeñas acciones que cierran el camino al individualismo, a la indiferencia, al borrequismo. Se trata de no dejarnos llevar por la última moda o la última propaganda. Resistir es conservar la dignidad y sentirnos felices de mantenernos coherentes con nuestra fe y nuestra personalidad.

¿Sabemos desertar? Llega el momento cuando descubrimos que estamos equivocados, en que hay que dar marcha atrás, cambiar de manera de hacer, desertar los falsos placeres que se nos ofrece, dejar la superficialidad de una vida sin rumbo, parar de ser engañados… Desertar es manifestar nuestro desacuerdo, es reencontrar nuestro valor profundo, es reconocer la presencia de Dios en nuestra vida y en la de los demás, es volver al camino del Reino.

¿Sabemos compartir? Por supuesto que compartimos, pero podemos limitarnos a nuestro circulo limitado de amistades. Compartimos, pero no alcanzar cambiar la situación de los que más sufren del despojo. Los indígenas de los distintos continentes nos enseñan que la Comunidad es primera, porque ella vela por nosotros y nos enseña a organizar el compartir. Eso es el proyecto del Bien Vivir: El ‘Bien Vivir’ es no sólo compartir, sino sobre todo organizar el compartir al nivel local y nacional. Eso es posible incidir contra el neoliberalismo si vivimos en comunidad, si nos unimos, reunimos y organizamos para multiplicar el compartir incipiente.

“Indignarse, resistir, desertar y compartir”: Allí está el camino, pero organizadamente y en Comunidad. Eso fue el proyecto de los fundadores del Pueblo de Jesús. Abraham y Sara, con su parentela, se indignaron por los malos tratos que recibían. Escucharon la voz de Dios de dejar esta tierra y emprender un nuevo proyecto de vida en sociedad y de fe en un Dios amigo. Luego retomaron la batuta Moisés y Miriam: Resistieron la esclavitud de Egipto porque habían conservado la herencia de Abraham y Sara. Con los descendientes de Abraham y Sara y con otros que se les juntaron, decidieron tomar el camino de la libertad, una libertad comunitaria. Para desterrar la esclavitud y la acumulación, organizaron poco a poco, con la experiencia del maná, el compartir equitativo entre las familias para que cada uno tuviera lo que necesitara. También se organizaron para compartir las responsabilidades, las decisiones y las actividades. Una nueva experiencia social se puso en marcha más fraterna, equitativa, participativa y creativa.

En su tiempo Jesús de Nazaret retomó los valores de este proyecto que tuvo sus altibajos, pero que nunca se perdió gracias a las y los profetas y las y los sabios. Llamó Jesús este proyecto el Reino que abarca toda la vida, en lo personal, familiar, profesional, social, político, económico y religioso. Comenzó Jesús este proyecto del compartir con los más pobres de su provincia de Galilea. El Reino nos exige, al nivel nacional, una economía solidaria y equitativa, una política participativa e inclusiva, una cultura creativa y respetuosa de todos los pueblos.

En tiempos de Jesús y de los primeros cristianos, la situación era peor que la nuestra. Jesús y sus discípulos supieron encontrar en su historia y su sabiduría los caminos alternativos a la invasión romana, a la explotación de los ricos de la época, a la esclavitud en que se encontraba la mayoría de la población. Descubrieron, como en tiempos anteriores, la presencia de un Dios amigo, compañero, liberador y decidieron seguirlo gracias a la palabra y al testimonio de Jesús. Se unieron en Comunidades de fe, de ‘indignación, de resistencia, de deserción y de compartir’ desde los pobres de aquel tiempo. Esa es la herencia que nos dejaron.

Esta espiritualidad cristiana asume los humanismos de todos los continentes y nos abre a la trascendencia. Nos abre caminos de compromisos con todas y todos las y los que se sienten inconformes, se indignan, resisten, desertan y comparten. No hace falta ser muchos para comenzar: Jesús inició con 12 varones y unas cuantas mujeres: Fueron ellas que retomaron su camino después de su muerte. Y allí estamos, continuando la caminata, para animarnos, unirnos, organizarnos y emprender o comenzar una lucha que nos hace y nos hará felices. ‘Sino luchamos juntos contra el actual sistema socio-económico, él nos matara por separados’.

 

5.      ¡QUÉ COBARDES SOMOS! Pedro Pierre

Jorge Glas regresó a la cárcel… Un mes antes, cuando salió en libertad gracia a la valentía de un juez de Manglaralto, decía: “Quiero dejar a mis hijos una herencia de dignidad y de honradez”. Ahora, después de la revocatoria del ‘Habeas corpus’ que le había devuelto la libertad, se entrega libremente a la justicia, denunciando que su arresto no era menos que “una infamia” y afirmando que su lucha es “para que los que la pasen mal, la pasen menos mal”.

La noticia tuvo un alcance internacional. Ya la Comisión de Derechos Humanos de la ONU había llamado la atención al gobierno ecuatoriano por la falta de independencia de la justicia. El gobierno de Alemania ofreció asilo a Jorge Glas porque reconocían públicamente la corrupción de la justicia ecuatoriana. Mientras tanto, en Ecuador hubo bien pocas reacciones contra tal ‘infamia’, porque sí, se trata de una desgracia nacional que nos hunde un poco más en los sinsabores de un país que va a la deriva. Parece que tenemos “ojos para no ver y oídos para no escuchar”, corazón para no sentir y mente para no comprender. ¿Dónde están nuestra rebeldía contra la injusticia y la dimensión social de la fe cristiana? La palabra ‘desgracia’ significa ‘sin gracia’: sin la gracia de Dios. Así estamos.

Nos hemos dejado vencer y convencer por el neoliberalismo, su magia infernal y su perversidad cotidiana. Preferimos arrastrarnos como esclavos del consumismo y la insolidaridad. ¿Llegaremos, los cristianos y los hombres y mujeres humanistas, a renunciar a los valores de solidaridad y rebeldía, y esconder artificialmente nuestras carencias y nuestra cobardía? ¿Cumpliremos el dicho: "Principios vendo, que para mí no tengo"? Han desaparecido de nuestro país las voces proféticas de los Leonidas Proaño Villalba, Alberto Luna Tobar, Gonzalo López Marañón… ¡Bien pequeños somos frente a la grandeza de Jorge Glas! ¿Glas preso? Más bien somos nosotros los verdaderos presos, porque nos hacemos cómplices de la podredumbre del sistema que nos imponen con nuestra pasividad desde 5 años.

Jorge Glas regresó a la cárcel porque somos incapaces de defender los valores que enarbola. La vergüenza y la desgracia son para todos como también para nuestros hijos. Así lo decía Jesús en su camino a la cruz: “¡No lloren por mí, sino por Uds. y sus hijos!” Tenemos que recuperar la fe y la dignidad, que van a la par: no sólo fe en Dios, sobre todo fe en nosotros, fe en los demás, fe en los pobres, fe en el cambio, fe en la vida más fuerte que la muerte, fe en el amor más fuerte que el odio. La dignidad nace de nuestras miradas positivas, de nuestras manos abiertas, de nuestro corazón compasivo, de nuestra mente crítica, de nuestra voluntad rebelde, de nuestras actividades solidarios.

Si no entramos juntos en estos caminos luminosos, pasamos a ser muertos en vida, verdaderos zombis perdidos en el camino de la existencia. Todavía no nos hemos decidido a cambiar, cambiar personal y colectivamente, seguimos ahogados en la desesperanza y la desgracia. ¡Cobardes somos! ¿Hasta dónde tendremos que hundirnos en la deshumanización? ... para decidir resurgir de nuestras cenizas con la bandera de la dignidad, la honradez y la solidaridad. Eso es ser varones y mujeres de verdad. Retomemos la senda de las pequeñas luchas sobre la maldad personal, colectiva y estructural, para empezar a vivir más dignamente.

¡Gracias, amigo Glas, por ayudarnos a salir de la cárcel de nuestra irresponsabilidad y enseñarnos un camino de fraternidad y esperanza!